HOLA AMIGOS


Bienvenidos a mi blog. Este será un sitio dedicado a la raza que me apasiona, el cocker spaniel ingles, y en general a todos los perros, con raza o sin ella. Aquí iré colgando temas relacionados con ellos, con los cocker y todo aquello que me parezca interesante, sobre veterinaria, etología etc...

Encontrarás que algunos artículos sobre el cocker son un poco técnicos, pero la mayoría son para todos los públicos. ¡No te desanimes !


Agradecimiento:

Me gustaría agradecer a todas las personas que nos han ayudado, explicado y aguantado tantas y tantas cosas, y que han hecho que nuestra afición persista.

En especial a Pablo Termes, que nos abrió su casa de par en par y nos regaló jugosas tardes en su porche contando innumerables “batallitas de perros”. Suyas fueron nuestras dos primeras perras y suya es buena parte de culpa de nuestra afición. A Antonio Plaza y Alicia, también por su hospitalidad, su cercanía, y su inestimable ayuda cada vez que la hemos necesitado. También por dejarnos usar sus sementales, casi nada. Y a todos los criadores y propietarios que en algún momento, o en muchos, han respondido a nuestras dudas con amabilidad.

Y, por supuesto, a Rambo, Cibeles y Maripepa, a Chulapa y Chulapita, y a Trufa, como no, y a todos los perros con pedigrí o sin el, con raza o sin ella por ser tan geniales.

Muchas gracias


Te estaré muy agradecido si después me dejas tus impresiones en forma de comentario.

Espero que te guste y que vuelvas pronto.




martes, 16 de febrero de 2016

APRENDIENDO DE LOS PERROS, POR DAVID HANCOCK (SPANISH & ENGLISH)




Acabo de cumplir un año de vivir solo, con sólo mis dos perros como compañeros. Hay muchas personas, por supuesto que han pasado cantidad de años haciendo lo mismo, pero en mi caso era nuevo y, por tanto, más educacional. He estado involucrado con perros toda mi vida, que es más de cincuenta años, pero siempre con los perros en un ambiente de trabajo, en casa o en el exterior, siendo la mayor prioridad para la familia. Pensaba que tenía una gran cantidad de conocimientos y entendía bien a los perros de esta, pero el último año de vivir más cerca de ellos que nunca y que necesitando su compañía tanto como necesitaban la mía, realmente me han abierto los ojos. Sin ningún otro ser humano para hablar en la casa, sin vecinos cerca, en un aislado paraje del país y sin vida social aparte del trabajo, me ha llevado a pasar mucho más tiempo con mis perros, observándolos más de cerca, comprendiendo mucho mejor su muy diferente filosofía de la vida y que viene a reconocer sus pequeñas sutilezas.

Ahora tengo mucho más claro cómo los perros piensan, reaccionan, se anticipan y responden. Me he dado cuenta de que son mucho más sensibles de lo que había apreciado. Tengo que admitir que he estado subestimando su capacidad, menospreciado su inteligencia y menospreciado  su potencial... realmente lo largo de mi vida. Me hubiera gustado haber tenido la oportunidad, las circunstancias y el ingenio de haber aprendido esto hace tiempo. Todavía mientras navego  por mi biblioteca de libros de entrenamiento para perros, especialmente aquellos en el entrenamiento de perros de caza, me encuentro una y otra vez que hasta los expertos reconocidos en su campo carecen de la comprensión básica de la mente y los instintos de las expresiones del perro. Las frases que utilizan como "breaking dog", "breaking to the gun" y "a touch of the whip" realmente me ofenden.



Me he vuelto muy envidioso de los que hace siglos utilizaban la inteligencia de los perros de una manera más descafeinada, a menudo en su beneficio, es cierto, pero por lo general en una relación de mutua dependencia. Estoy pensando en el pastor en los tiempos en que vivía con sus ovejas y sus perros, en el cazador más humilde que compartía su primitiva morada con su sabueso y de la asociación del cazador de la  marisma con sus talentosos perros de agua e ingeniosos señuelos. Estos hombres estaban más cerca de sus perros, sabían lo inteligentes y valiosos que eran y eran lo suficientemente sabios como para apreciar todo el potencial de ellos. Es extremadamente raro en la sociedad moderna que los dueños de perros los necesiten tanto y estén tan cerca de ellos. Olvidamos también cómo a todos los perros les encanta trabajar, ser empleados, sentirse útiles, dar servicio. ¡Pero cómo los infrautilizamos! Mira hacia abajo y ve a tu perro dormido con mayor empatía.

El año pasado pasé algún tiempo viendo demostraciones de trabajo y obediencia y siendo testigo de test para perros de caza. En las primeras, se esperaba que los perros se comportaran como autómatas perfectamente programados para no usar su cerebro ni su comportamiento instintivo; su deseo para satisfacernos, incluso  contra su propio  gusto estaba siendo explotado. No tengo nada contra el trabajo de obediencia pero sí cuando insultan la inteligencia de un animado perro participante. En las pruebas de caza de, las demandas eran diferentes pero tan elementales que un Corgi inteligente podría haberlas hecho frente tan bien como los grandes Retrievers que participaban ese día. Intenté cada uno de esos ejercicios con mis dos perros pastores con un resultado totalmente predecible.



Ambos perros estaban intrigados, inicialmente estimulados pero luego perplejos a tales solicitudes procedentes de su guía. Cuando les pedí caminar con la cabeza pegada a mi rodilla izquierda, suavemente cuestionaron la orden. Andan muy bien junto a mí, de todos modos, ¿por qué hacer que lo hagan, ya sea como un robot o en contra de su manera instintiva? Mis perros son más felices, más relajados y más bajo control a través de un compromiso feliz entre mis necesidades y su comportamiento natural. No quiero que se comporten de forma precisa y mecánica o automática y sin cerebro. Yo quiero alertarlos, no automatizarlos. Cuando los sometí a las pruebas de caza, estaban desconcertados... ¿era eso todo lo que quería de ellos? ¿Cuándo iba a darles algo más digno de ellos? Les había decepcionado; para un inteligente Perro pastor esto era algo bastante común.



Me pregunto si a través de todas las épocas el articulista, el erudito, el académico y los literatos de nuestra sociedad se les ha permitido tener el campo demasiado lejos. Se alimentan entre sí, leen más de lo que experimentan, aprenden casi por completo de la gente educada, con frecuencia distanciándose de la sabiduría poco refinada, la comprensión más profunda y la observación. Hoy la comunidad de cazadores sabe mucho más acerca de la labor del labrador retriever y del springer spaniel, algunos de ellos nunca han oído hablar del perro de cobro rojo o el gran perro de aguade pelo duro, animales mucho más inteligentes, con mucho que los modernos perros de caza. El muy citado Dr.Caius, que hace cuatro siglos escribió el primer libro sobre perros ingleses, era un erudito, no un perrero y gran parte de lo que escribió sobre perros venía de su falta de conocimiento, sin saber que los deportistas de su época, le estaban tomando el pelo. Aun se le cita extensamente como una autoridad en la materia. Famosos escritores como "Stonehenge" y "Idstone" en el último siglo son considerados como los grandes expertos caninos de su día a por demasiados investigadores. Hombres como estos nunca vivieron con los perros como lo hizo un pastor sus tiempos... ¿dónde está la voz del pastor?

Incluso los muy conocedores autores modernos escriben acerca de los métodos de entrenamiento que sólo pueden hacer que los perros dejen de pensar por sí mismos y por lo tanto no poder llevar sus poderosas habilidades innatas a la acción. Algunos entrenadores "expertos" parecen estar defendiendo los perros con las llaves  de contacto en la espalda y un motor en lugar de un corazón. Ciertamente sus puntos de vista sobre la disciplina me horrorizan y me recuerdan las palabras de Mark Hayton de Ilkley, Yorkshire, entrenador de algunos de los mejores perros pastores del mundo durante más de treinta años: "No es por la bota, el palo, la perrera o la cadena por lo que un perro puede ser entrenado o ser amigo leal del hombre, sino sólo por amor. Para aquellos que entienden no es necesaria ninguna explicación; para aquellos que no lo hacen, ninguna explicación servirá”.




"Los que entienden" son a menudo los que totalmente se basan en el uso de perros para su sustento y no para el deporte o un pasatiempo, pero son sobre todo aquellos que han pasado largas horas a solas con su perro. El minero con su whippet, la gitana con su mestizo y el ciego con su perro guía tienen una familiaridad con sus perros, que es algo especial. Algunos guardabosques de antaño desarrollaron una relación parecida; muchos guardabosques actuales parecen carecer de esta dimensión adicional a su trabajo con perros. Mis palabras están muy lejos de idealizar los tiempos pasados en aras del romanticismo,​​o con vistas a menospreciar la necesidad de controlar los perros testarudos; es más una necesidad de transmitir a los demás la iluminación que ha llegado directamente pasar un año en un nuevo acercamiento a mis perros.

Me parece que ahora puedo comunicarme con mis perros mucho mejor y con esto no quiero decir comunicación puramente verbal. Llevé a cabo pequeños ensayos en los que durante días enteros no usé mi voz en absoluto, pero confíe en la asociación de ideas a través del vestido, el gesto, la actividad, la rutina y el tiempo. Era bastante evidente descubrir que la palabra hablada era para los perros en gran medida redundante. Fueron casi siempre por delante de mí. Durante años me han estado avisando cuando otros seres humanos estaban alrededor y cuando los teléfonos sonaban y yo, obviamente, no lo había notado, ahora me recordaban las infracciones en una establecida rutina. Su poder de observación y su almacenamiento posterior en la memoria son realmente fascinantes. Necesite aprender también el grado en que estamos dirigidos por la vista, y que los perros utilizan sus poderes olfativos y que escuchan mucho, mucho más. Todos reconocemos estos hechos, pero rara vez les damos su verdadero significado, su perspectiva adecuada. Tal vez esa sea la diferencia entre la inteligencia y la sabiduría; algunas de las personas más sabias que conozco son las personas más cercanas a la naturaleza y su sencillez.

Cuando viví en el este de África, vi a un elefante macho que había sido expulsado ​​de de la manada a causa del ascenso de un joven macho. Vivió una vida solitaria hasta que murió y fue apodado "El Wahido". Había simpatizado con él durante el último año pasado... pero ahora estoy salvado por la compañía de mis perros. Me alegro también de que mis perros se tienen también el uno al otro. Así como necesitamos la compañía humana, tanto como la de ellos, los perros necesitan compañía canina, así como la nuestra. Incluso los científicos han llegado a apreciar la importancia de la sociedad canina para los seres humanos que viven solos, sin ser capaces de identificar las razones de ello.

La principal razón por la que disfruto de la compañía de los perros es que han descubierto hace tiempo y han aplicado el secreto de la verdadera compañía... ¡que te amo por lo que eres! Y cuanto más miro mis perros, menos respeto tengo para los seres humanos.                 








LEARNING FROM DOGS
by   David Hancock

I have just completed a year of living alone, with only my two dogs as companions. There are many of course who have spent any number of years doing likewise but in my case it was new and therefore more educational. I have been involved with dogs all my life, that is over fifty years, but always with the dogs in a working environment, or housed in an outhouse or with family being a higher priority. I thought that I had a great deal of knowledge and understanding of dogs from this but the last year of living closer to them than ever before and needing their companionship as much as they needed mine has really opened my eyes. With no other human to talk to in the house, no neighbors in my rather isolated country location and no social life away from work led to my spending much more time with my dogs, observing them more closely, understanding much better their very different philosophy of life and coming to acknowledge their little subtleties.

It is now much clearer to me how dogs think, react, anticipate and respond. I realize that they are far more sensitive than I had appreciated. I admit that I have been underestimating their capability, underrating their cleverness and undervaluing their potential...really throughout my life. I do wish that I had had the opportunity, the circumstances and the wit to have learned this a long time ago. Yet when I browse through my library of books on dog-training, especially those on gundog training, I find that time and time again even the acknowledged experts in their field lack the basic understanding of the mind and instincts of the domestic dog. The expressions they use like "dog-breaking", "breaking to the gun" and "a touch of the whip" really offend me.

I have become very envious of those who centuries ago used the cleverness of dogs in a most enlightened way, often to their benefit admittedly, but usually in a mutually-dependent relationship. I am thinking of the shepherd in the days when he lived with his sheep and his sheepdogs, of the humbler hunter sharing his primitive dwelling with lurcher and of the waterside hunter's partnership with his gifted water-dogs and guileful decoy-dogs. Such men were so close to their dogs, knew how clever and valuable they were and were wise enough to appreciate the full potential of their dogs. It is extremely rare in modern society for dog-owners to need their dogs so much and to be so close to them. We forget too how all dogs love to work, to be employed, to be useful, to give service. But how we underuse them! Look down at your sleeping dog with greater empathy.

Last year I spent some time watching obedience work being demonstrated and witnessed a gundog working test. At the former, the dogs were expected to behave like well-drilled automatons, never to use their brains and their instinctive behavior; their wish to please us even to their own discomfort was being exploited. I have nothing against obedience work but it does rather insult the intelligence of a thinking lively capable dog. At the gundog working test, the demands were different but so elementary that a clever corgi could have coped as well as the big retrievers on trial that day. I tried each of these exercises on my two working sheepdogs with an entirely predictable result.

Both dogs were intrigued, initially stimulated then puzzled at such requests coming their way. When instructed to walk with their heads glued to my left knee-cap they gently questioned the need. They walk beautifully to heel anyway, why make them either robot-like or act contrary to their instinctive way? My dogs are happier, more relaxed and more under control through a happy compromise between my requirements and their natural response. I don't want them to behave precisely and mechanically or automatically and unthinkingly. I want them alert not switched off. When I put them through the working gundog test, they were baffled...was that all I wanted of them? When was I going to give them something more worthy of them? I had disappointed them; for an intelligent sheepdog this was pretty ordinary stuff.

I wonder if down the ages the articulate, the scholarly, the academic and the literate elements of our society haven't been allowed to have the field to themselves far, far too much. They feed off each other, read more than they experience, learn almost entirely from educated people and often distance themselves from unsophisticated wisdom, deeper understanding and more perceptive observation. Today the gundog fraternity know a great deal about the work of the labrador retriever and the springer spaniel, few of them have ever heard of the red decoy-dog or the great rough water-dog, animals far cleverer than the modern gundog. The much-quoted Dr.Caius, who four centuries ago wrote the first book on English dogs, was a scholar not a dogman and much of what he wrote on dogs came from his not knowing he was having his leg pulled by the sportsmen of his day. Yet he is extensively quoted as being authoritative. Celebrated writers like "Stonehenge" and "Idstone" in the last century are regarded as the great canine experts of their day by far too many researchers. Men like these never lived with dogs as say a shepherd did in their times...where is the voice of the shepherd?

Even quite knowledgeable modern gundog authors write about training methods which can only stop dogs thinking for themselves and thereby failing to bring their powerful innate skills into play. Some dog-training "experts" seem to be advocating dogs with keys on their backs and a motor instead of a heart. Certainly their views on discipline horrify me and I recall the words of Mark Hayton of Ilkley, Yorkshire, trainer of some of the world's finest sheepdogs over thirty years: "It is not by the boot ,the stick, the kennel and chain that a dog can be trained or mademan's loyal friend but only by love. For those who understand no explanation is needed; for those who do not, no explanation will prevail."

"Those who understand" are so often those who totally rely on the use of dogs for their livelihood rather than for sport or a pastime  but are mainly those who have spent long hours alone with their dogs. The miner with his whippet, the gypsy with his lurcher and the blind man with his guide-dog have a kinship with their dogs which is something special. Some old-time gamekeepers developed a similar rapport; many present-day gamekeepers seem to lack this extra dimension to their work with dogs. These words of mine are far removed from an indulgence in romanticizing about times past or overlooking the need to have control over headstrong dogs; it is more a need to pass on to others the enlightenment which has come directly from a year spent in a new closeness to dogs.

I find I can now communicate with my dogs far better and by this I don't mean purely verbal communication. I carried out little trials in which for whole days I would not use my voice at all, but rely on the association of ideas through dress, gesture, activity, route and timetable. It was quite remarkable to discover that the spoken word was largely redundant. The dogs were nearly always ahead of me. For some years they have been telling me when other humans were around and when telephones were ringing and I obviously hadn't noticed; now they were reminding me of breaches in an established routine. Their powers of observation and then stored memory are really astounding. I needed to learn more lastingly to the degree to which we are sight-led whereas dogs utilise their powers of scent and hearing far far more. We all acknowledge such facts but rarely give them their true significance, their proper perspective. Perhaps that's the difference between cleverness and wisdom; some of the wisest people I know are those closest to nature and its simplicities.

  When I was in East Africa, I saw a bull-elephant which had been pushed out of the community of the herd through the ascendancy of a younger male. He lived a lonely solitary life until he died and was dubbed "El Wahido" as a result. I have more sympathy for him after the last year...but I am saved by the companionship of dogs. I am glad too that my dogs have each other. For just as we need human company as well as theirs, dogs need canine company as well as ours. Even scientists have come to appreciate the importance of canine company for humans living alone, without always being able to identify every reason for it.

  The main reason why I enjoy the companionship of dogs is that they have long realised and then applied the secret of true companionship...they love you for what you are! And the more I see of dogs the less regard have I for humans. 

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