HOLA AMIGOS


Bienvenidos a mi blog. Este será un sitio dedicado a la raza que me apasiona, el cocker spaniel ingles, y en general a todos los perros, con raza o sin ella. Aquí iré colgando temas relacionados con ellos, con los cocker y todo aquello que me parezca interesante, sobre veterinaria, etología etc...

Encontrarás que algunos artículos sobre el cocker son un poco técnicos, pero la mayoría son para todos los públicos. ¡No te desanimes !



Agradecimiento:

Me gustaría agradecer a todas las personas que nos han ayudado, explicado y aguantado tantas y tantas cosas, y que han hecho que nuestra afición persista.

En especial a Pablo Termes, que nos abrió su casa de par en par y nos regaló jugosas tardes en su porche contando innumerables “batallitas de perros”. Suyas fueron nuestras dos primeras perras y suya es buena parte de culpa de nuestra afición. A Antonio Plaza y Alicia, también por su hospitalidad, su cercanía, y su inestimable ayuda cada vez que la hemos necesitado. También por dejarnos usar sus sementales, casi nada. Y a todos los criadores y propietarios que en algún momento, o en muchos, han respondido a nuestras dudas con amabilidad.

Y, por supuesto, a Rambo, Cibeles y Maripepa, a Chulapa y Chulapita, y a Trufa, como no, y a todos los perros con pedigrí o sin el, con raza o sin ella por ser tan geniales.

Muchas gracias


Te estaré muy agradecido si después me dejas tus impresiones en forma de comentario.

Espero que te guste y que vuelvas pronto.



PARA LA REALIZACIÓN DE ESTE BLOG NINGÚN ANIMAL HA SIDO MALTRATADO




lunes, 4 de abril de 2016

EL CASO DEL PERRO MARRÓN (SPANISH & ENGLISH)

 
El caso del perro marrón (en inglés, Brown Dog affair) fue una controversia política sobre la vivisección que se desarrolló en la Inglaterra eduardina de 1903 a 1910. Implicó la infiltración de las conferencias médicas de la Universidad de Londres por mujeres activistas suecas, batallas campales entre estudiantes de medicina y la policía, protección policial para la estatua de un perro, un juicio por difamación en los Reales Tribunales de Justicia y el establecimiento de una Comisión Real para investigar el uso de animales en experimentos. El caso se convirtió en una causa célebre que habría dividido al país.

La controversia se originó en febrero de 1903 por acusaciones a William Bayliss del Departamento de Fisiología de la University College de Londres, quien había realizado una disección ilegal ante una audiencia de estudiantes de medicina en un terrier marrón —adecuadamente anestesiado, según Bayliss y su equipo, consciente y luchando, según las activistas suecas. El procedimiento fue condenado por cruel e ilícito por la Sociedad Nacional Anti-vivisección. Bayliss, cuya investigación en perros llevó al descubrimiento de hormonas, estaba indignado por el ataque contra su reputación. Demandó al libelo y ganó. 
 
 
Los activistas antiviviseccionistas mandaron elaborar una estatua de bronce del perro como un monumento, develado en Battersea en 1906; pero, los estudiantes de medicina se molestaron por esta placa conmemorativa — "Hombres y mujeres de Inglaterra, ¿cuánto tiempo deberán durar estas cosas?"— lo que llevó al vandalismo frecuente del monumento y a la necesidad de una guardia policial durante las 24 horas contra los denominados "anti-perros" (antidoggers). El 10 de diciembre de 1907, mil manifestantes "anti-perros" marcharon por el centro de Londres, enfrentándose con suffragettes, sindicatos y 400 oficiales de policía en Trafalgar Square, en parte de una serie de batallas que se hicieron conocidas como los "Disturbios del Brown Dog".
 

 
Harto de la controversia, el concejo edil de Battersea removió la estatua en 1910 durante la noche, tras lo cual supuestamente fue destruida, a pesar de una petición en su favor firmada por 20.000 personas.8 Más de 70 años después, los grupos anti-vivisección encargaron una nueva estatua del perro marrón y esta fue erigida en el Battersea Park en 1985.
 

 
Antecedentes
Walter Gratzer, profesor emérito de Bioquímica en el King's College de Londres, escribió que una oposición poderosa a la vivisección crecía en Inglaterra durante el reinado de Victoria I, representada tanto en la Cámara de los Comunes como en la Cámara de los Lores. En ese momento, la palabra "vivisección" era usada para describir la disección de animales vivos, sea con o sin anestesia, a menudo en frente de audiencias de estudiantes de medicina. En la actualidad, el término es utilizado más ampliamente para incluir otros tipos de experimentación con animales, en particular, cualquier experimento invasivo.
Según Gratzer, reconocidos fisiólogos, como Claude Bernard y Charles Richet en Francia, y Michael Foster y Burdon Sanderson en Inglaterra eran frecuentemente objeto de críticas por el trabajo que realizaban. Bernard fue objeto particular de abuso violento, incluso de miembros de su propia familia. Parece haber compartido su disgusto, al escribir que "la ciencia de la vida es una magnífica sala deslumbrantemente iluminada que puede ser alcanzada solo atravesando una larga y horrible cocina." Gratzer informó que los anti-viviseccionistas británicos se infiltraron en las conferencias en París del profesor de Bernard, François Magendie, donde los animales eran amarrados sobre tablas para ser diseccionados, mientras Magendie supuestamente gritaba a los perros que luchaban: "Tais-toi, pauvre bête!" (¡Cállate, pobre bestia!) 
 

La Sociedad Nacional Anti-vivisección británica fue fundada en diciembre de 1875 por Frances Power Cobbe, un activista pro feminista y de los derechos de los animales, en una época en que se producían alrededor de 300 experimentos en animales cada año en el Reino Unido. La oposición a la vivisección llevó al gobierno a establecer la primera Comisión Real sobre la vivisección en julio de 1875, la cual recomendó que se promulgara legislación que la controlara; la segunda Comisión Real fue instaurada en 1906 a causa del Caso del perro marrón. La primera comisión llevó a la Ley sobre crueldad a animales de 1876 —criticada por la Sociedad Nacional Anti-vivisección como "infame, pero bien nombrada"—, la cual legalizó e intentó poner límites a la práctica. La ley se mantuvo vigente por 110 años hasta que fue reemplazada por la Ley de procedimientos científicos sobre animales (1986), la cual es objeto de una crítica similar por parte del moderno movimiento de defensa animal
 
La Ley sobre crueldad a animales estipulaba que los investigadores no podían ser procesados por crueldad, pero que los animales debían estar anestesiados, a menos que la anestesia interfiriera con el objetivo del experimento; situación que podía producirse solo una vez, aunque estaban permitidos varios procedimientos entendidos como parte del mismo experimento; y que el animal debía ser eliminado cuando el estudio estuviera finalizado, a menos que hacerlo frustraría la finalidad del experimento. Bajo esta ley, los procesos solo podían iniciarse con la aprobación del Home Secretary, en la época Aretas Akers-Douglas, quien no simpatizaba con la causa anti-viviseccionista.
 
 





The Brown Dog affair
 
 The Brown Dog affair was a political controversy about vivisection that raged in England from 1903 until 1910. It involved the infiltration by Swedish feminists of University of London medical lectures, pitched battles between medical students and the police, police protection for the statue of a dog, a libel trial at the Royal Courts of Justice, and the establishment of a Royal Commission to investigate the use of animals in experiments. The affair became a cause célèbre that divided the country.
The controversy was triggered by allegations that, in February 1903, William Bayliss of the Department of Physiology at University College London performed an illegal vivisection, before an audience of 60 medical students, on a brown terrier dog – adequately anaesthetized, according to Bayliss and his team; conscious and struggling, according to the Swedish activists. The procedure was condemned as cruel and unlawful by the National Anti-Vivisection Society. Bayliss, whose research on dogs led to the discovery of hormones, was outraged by the assault on his reputation. He sued for libel and won.
Anti-vivisectionists commissioned a bronze statue of the dog as a memorial, unveiled in Battersea in 1906, but medical students were angered by its provocative plaque – "Men and women of England, how long shall these Things be?" – leading to frequent vandalism of the memorial and the need for a 24-hour police guard against the so-called anti-doggers. On 10 December 1907 1,000 medical students marched through central London waving effigies of the brown dog on sticks, clashing with suffragettes, trade unionists and 400 police officers, one of a series of battles known as the Brown Dog riots. In March 1910, tired of the controversy, Battersea Council sent four workers accompanied by 120 police officers to remove the statue under cover of darkness, after which it was reportedly melted down by the council's blacksmith, despite a 20,000-strong petition in its favour. A new statue of the brown dog was commissioned by anti-vivisection groups over 70 years later, and was erected in Battersea Park in 1985. Peter Mason wrote in 1997 that all that was left of the old statue was a hump in the pavement, the sign on a nearby fence reading "No Dogs."
 
 
 
 

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