HOLA AMIGOS


Bienvenidos a mi blog. Este será un sitio dedicado a la raza que me apasiona, el cocker spaniel ingles, y en general a todos los perros, con raza o sin ella. Aquí iré colgando temas relacionados con ellos, con los cocker y todo aquello que me parezca interesante, sobre veterinaria, etología etc...

Encontrarás que algunos artículos sobre el cocker son un poco técnicos, pero la mayoría son para todos los públicos. ¡No te desanimes !


Agradecimiento:

Me gustaría agradecer a todas las personas que nos han ayudado, explicado y aguantado tantas y tantas cosas, y que han hecho que nuestra afición persista.

En especial a Pablo Termes, que nos abrió su casa de par en par y nos regaló jugosas tardes en su porche contando innumerables “batallitas de perros”. Suyas fueron nuestras dos primeras perras y suya es buena parte de culpa de nuestra afición. A Antonio Plaza y Alicia, también por su hospitalidad, su cercanía, y su inestimable ayuda cada vez que la hemos necesitado. También por dejarnos usar sus sementales, casi nada. Y a todos los criadores y propietarios que en algún momento, o en muchos, han respondido a nuestras dudas con amabilidad.

Y, por supuesto, a Rambo, Cibeles y Maripepa, a Chulapa y Chulapita, y a Trufa, como no, y a todos los perros con pedigrí o sin el, con raza o sin ella por ser tan geniales.

Muchas gracias


Te estaré muy agradecido si después me dejas tus impresiones en forma de comentario.

Espero que te guste y que vuelvas pronto.




martes, 17 de enero de 2017

NIÑOS Y GATOS ¿JUGAMOS?


Los gatos son tiernos. Los niños también. Pero cuando ambos se juntan para jugar, son aún más tiernos que por separado. Estas fotos que hemos reunido de niños jugando con gatos crearán una auténtica tormenta de ternura.
Jugar es importante para el desarrollo tanto del niño como del gato, pero es bueno que lo hagan bajo supervisión, por el bien de ambos. Los gatos están acostumbrados a jugar con sus garras y sus dientes, y esto no supone un problema mientras lo haga un gatito. Pero si no se le persuade para dejar de hacerlo, este comportamiento puede continuar en la madurez y convertirse en peligroso. Los niños, por su parte, pueden emocionarse demasiado y subestimar su propia fuerza, haciendo daño al gato o provocando que este se defienda.
















Publicado en Boredpanda

1 comentario:

  1. Puedo jugar, aunque no sea niña?. Porfa, porfa, porfaaaá.
    Cada vez me gustan más los gatos.
    Besitos. TQ.
    Mariona

    ResponderEliminar