HOLA AMIGOS


Bienvenidos a mi blog. Este será un sitio dedicado a la raza que me apasiona, el cocker spaniel ingles, y en general a todos los perros, con raza o sin ella. Aquí iré colgando temas relacionados con ellos, con los cocker y todo aquello que me parezca interesante, sobre veterinaria, etología etc...

Encontrarás que algunos artículos sobre el cocker son un poco técnicos, pero la mayoría son para todos los públicos. ¡No te desanimes !


Agradecimiento:

Me gustaría agradecer a todas las personas que nos han ayudado, explicado y aguantado tantas y tantas cosas, y que han hecho que nuestra afición persista.

En especial a Pablo Termes, que nos abrió su casa de par en par y nos regaló jugosas tardes en su porche contando innumerables “batallitas de perros”. Suyas fueron nuestras dos primeras perras y suya es buena parte de culpa de nuestra afición. A Antonio Plaza y Alicia, también por su hospitalidad, su cercanía, y su inestimable ayuda cada vez que la hemos necesitado. También por dejarnos usar sus sementales, casi nada. Y a todos los criadores y propietarios que en algún momento, o en muchos, han respondido a nuestras dudas con amabilidad.

Y, por supuesto, a Rambo, Cibeles y Maripepa, a Chulapa y Chulapita, y a Trufa, como no, y a todos los perros con pedigrí o sin el, con raza o sin ella por ser tan geniales.

Muchas gracias


Te estaré muy agradecido si después me dejas tus impresiones en forma de comentario.

Espero que te guste y que vuelvas pronto.




viernes, 31 de marzo de 2017

EL BOSQUE MÁGICO DE ROBERT BISSELL


Despues de ver sus entrañables osos, hoy vamos a dar una vuelta por el bosque y conocer los simpáticos animalillos que pueblan sus mundos mágicos.

Si quieres volver a ver sus osos haz click AQUÍ














ALGUNOS DATOS SOBRE PERROS QUE TE HARÁN QUEDAR BIEN (SPANISH & ENGLISH)


EL 33% DE LOS PROPIETARIOS DE PERROS HABLAN CON ELLOS POR TELÉFONO
33% OF DOG OWNERS TALK TO THEIR DOG ON THE PHONE.

CHARLES M. SCHULZ ORIGINALMENTE QUISO LLAMAR AL PERRO DE SU TIRA DE COMIC "SNIFFY", PERO COMO ESTE NOMBRE YA ESTABA SIENDO USADO POR OTRO PERSONAJE DE COMIC, LO LLAMÓ "SNOOPY"
CHARLES M. SCHULZ ORIGINALLY WANTED TO NAME THE DOG IN HIS COMIC STRIP "SNIFFY," BUT THAT NAME WAS ALREADY BEING USED BY ANOTHER COMIC STRIP CHARACTER, SO HE CHANGED THE NAME TO "SNOOPY."


EL 22 DE JUNIO ES EL DIA DE "LLEVA TU PERRO AL TRABAJO, AUNQUE SOLO SE CELEBRA EN USA, CANADA, AUSTRALIA, REINO UNIDO Y NUEVA ZELANDA
JUNE 22 "TAKE YOUR DOG TO WORK DAY". ONLY FOR USA, CANADA, AUSTRALIA, UNITED KINGDOM AND NEW ZELAND


EL PERSONAJE DE ANIMACIÓN FAVORITO DE JIM CARREY ES "DEPUTY DAWG"
JIM CARREY'S FAVORITE CARTOON CHARACTER IS "DEPUTY DAWG"

UN GALGO PUEDE PERDER CASI 5 LIBRAS (2,7 Kg) EN UNA SOLA CARRERA
A GREYHOUND CAN LOSE AS MUCH AS 5 POUNDS IN A SINGLE RACE.


MÁS DE 1 MILLÓN DE DUEÑOS DE PERRO LES HAN DESIGNADO COMO HEREDEROS EN SU TESTAMENTO
MORE THAN 1 MILLION U.S. DOG OWNERS HAVE DESIGNATED THEIR DOGS AS THE PRIMARY BENEFICIARIES IN THEIR WILLS.


EL 54% DE LOS DUEÑOS DE PERRO, LES INCLUYE EN SUS RETRATOS DE FAMILIA
54% OF DOG OWNERS INCLUDE DOGS IN THEIR FAMILY PORTRAITS.

EN LA TELE, LASSIE ERA UNA HEMBRA, PERO SIEMPRE FUE INTERPRETADA POR PERROS MACHO
ON TV, LASSIE WAS A FEMALE DOG, BUT EVERY DOG TO PLAY HER WAS MALE.


NINGÚN CARTERO DE NUEVA YORL FUE MORDIDO POR UN PERRO EN 2006
NOT ONE NEW YORK MAIL CARRIER WAS BITTEN BY A DOG IN 2006.


96 CARTEROS DE SANTA ANA, CALIFORNIA FUERON MORDIDOS POR PERROS EN 2006
96 MAIL CARRIERS IN SANTA ANA, CA. WERE BITTEN BY DOGS IN 2006.

 EL 1% DE LOS PROPIETARIOS CELEBRA LA FIESTA DE CUMPLEAÑOS DE SU PERRO
1% OF DOG OWNERS THROW THEIR DOGS BIRTHDAY PARTIES.


CUANDO VIAJABA, EL GENERAL GEORGE CUSTER LLEVABA 22 GALGOS CON EL, COMO COMPAÑIA Y PARA AYUDARLE EN LA CAZA
WHEN HE TRAVELLED, GENERAL GEORGE CUSTER TOOK 22 GREYHOUNDS WITH HIM TO KEEP HIM COMPANY AND HELP HIM HUNT.

EL 70% DE LOS DUEÑOS DE MASCOTAS, FIRMA CON ELLAS LAS TAJETAS DE FELICITACION DE NAVIDAD O VACACIONES
70% OF DOG OWNERS SIGN THEIR PET'S NAME TO THEIR HOLIDAY OR GREETING CARDS.




SOBRE EL TAMAÑO DE LOS PERROS; POR MARK DERR

 
Hace algunas semanas se apareció en el parque del barrio un liliputiense terrier australiano. Llevaba una pelota de tenis tan grande como su cabeza y encaraba a perros que eran diez veces más grande que él. No era más que el último en llegar de una mini invasión de perros chicos, que pesan menos de nueve kilos, siendo los Cavalier King Charles spaniels, los chihuahuas, los galgos italianos y los terriers que caben en un bolsillo, los más destacados.
En 2006, el terrier Yorkshire sacó del segundo lugar al Golden retriever de la lista de las razas más populares según la AKC, detrás del Labrador retriever. 



Los perros grandes todavía ganan por un amplio margen, pero con las razas diminutas a la cabeza, los perros todavía más chicos están ganando terreno. Los perros medianos, de trece a veintisiete kilos, como un English springer spaniel o un Vizsla, están siendo dejados de lado, igual que la clase media en Estados Unidos.
Se trata de algo más que de una moda pasajera cuando una amiga, una persona inclinada hacia los perros grandes, confesó tímidamente que su próximo perro provendría más bien del lado de los chicos. Pero, me aseguró, lo criaría y trataría como a un perro, no como a un muñequito frágil que se puede derrumbar con el primer asomo de brisa.



Mi amiga me miró con cara de consternación cuando me oyó decir, a mí de entre todos sus amigos: “Excelente. Pero búscate un criador reputado”.
Por haber declarado mi cariño por los perros medianos y grandes, y criticado las prácticas de crianza que han producido mutantes enfermizos, especialmente entre los perros diminutos, he sido elogiado y vilipendiado. Los dueños de perros grandes me consideran un aliado en la guerra contra los enanos -criaturas frívolas, vestidas y acicaladas, que tiemblan y ladran hasta por los codos. Pero para los partidarios de los perros chicos -una agresiva raza de humanos que defienden a sus preferidos contra todo desaire, real o imaginado-, soy un ‘racista canino’.



Sin embargo, yo saludo a la cambiante demografía de los perros. Presentan una valiosa oportunidad para sepultar viejos estereotipos y reponer a los perros chicos en su justo lugar en la historia canina. Aunque la popularidad atrae usualmente a criadores comerciales que producen en masa perros de mala calidad, me gustaría que los compradores sólo hicieran negocios con criadores responsables que producen perros sanos y sin defectos.
Un importante estímulo de este esfuerzo ha provenido de un reciente artículo en la revista Science, escrito por un equipo de científicos que dicen que sólo una diminuta parte del ADN que anula el gene del ‘factor 1 de crecimiento’ es responsable de la pequeñez de los perros. (De hecho, el gene determina también el tamaño del cuerpo en muchas, sino todas, las especies de mamíferos, pero esa es otra historia). Esta sola variación es suficientemente antigua como para apoyar la teoría en la que he creído durante mucho tiempo, de que la primera segmentación en el mundo de los perros fue entre perros chicos y grandes.



El hallazgo parece contradecir las teorías de que el tamaño en los perros es el producto de complejos procesos biológicos que suponen múltiples genes. También parece socavar la creencia popular de que el perro, especialmente el enano, es un derivado debilitado o neotenous del lobo, reducido en tamaño, y disminuido en físico y en capacidad mental.
En realidad, parece como si temprano en la historia de los perros -hace unos quince mil años-, los humanos capturaron mediante la crianza una particular variación del código para que un solo gene produjese perros chicos que conservaran las conductas y características esenciales de los perros.



Los primeros humanos preferían a los perros chicos no porque comieran menos o fueran más fáciles de llevar o transportar, sino porque eran útiles y por eso, probablemente, los comerciaban, esparciendo en el proceso la variación genética. Los perros chicos han demostrado su valor en la historia, haciendo girar molinos y asadores; persiguiendo a las presas hasta sus escondites; destruyendo a las ratas y contribuyendo con ello a la salud pública; sirviendo como calentador de pies; y guardando nuestra casa y hogar, tal como el perro grande patrulla por el patio.
Y, por supuesto, han sido buena compañía, como los antiguos perros de manga chinos. A fines del siglo diecinueve, los ricos trataron de producir razas todavía más chicas, más dóciles y más como muñecos de perro. Caros, difíciles de criar y mantener debido a su tamaño, a menudo raros en apariencia, vestidos con ropas humanas, ‘casados’ y consentidos, eran una de las mercaderías que Thorstein Veblen tenía en mente cuando acuñó la frase ‘objetos de consumo conspicuo’.



Como si fuera otra especie, estas pequeñas criaturas de compañía se hicieron conocidas como ‘mascotas de mujeres’, en contraste con los ‘perros de hombres’ -terriers trabajadores, perros de caza, perros deportistas, gran daneses y otras razas grandes. Es ese estigma el que me gustaría disipar.
Las razas de perro todavía están sometidos a los caprichos de la moda, pero mucha gente está optando por los perros chicos porque viven en ciudades atestadas, y porque quieren una mascota que puedan subir a un avión. También quieren un perro energético y activo.



Mientras sigan libres de debilitantes taras genéticas, los perros chicos conservan el espíritu y la conducta de, bueno, perros. Recogen el palo, pelean, muerden, corren, cazan y juegan dentro de sus capacidades físicas y psicológicas.



Mark Derr
Autor de ‘A Dog’s History of America: How Our Best Friend Explored, Conquered and Settled a Continent’

jueves, 30 de marzo de 2017

LOS BURROS BOMBERO DE ALLARIZ; POR FERNANDO ONEGA



Puedo confesar y confieso que la noticia que más me interesó de la actualidad es la de los burros de Allariz. Todo lo demás me produce hastío.
Los burros del concello de Allariz son otra cosa. Nos reconcilian con la naturaleza y la tradición. Como cuenta este diario, la encomiable asociación Andrea, después de salvarlos del maltrato y el abandono, los va a soltar por los montes como agentes contra incendios. Irán dotados de GPS, que la modernidad no está reñida con el mundo animal, y tendrán la función que hemos dejado de hacer los humanos: limpiar el monte y dejarlo libre de maleza. Ya lo hacen, dice la crónica de Fina Ulloa, los rebaños de cabras y las vacas de pastoreo intensivo. Pero el burro puede llegar adonde otros animales no llegan.


«¿Qué pensará la burra, si es que tienen las burras pensamientos?», preguntaba un viejo cantar español. Vayan ustedes a saber. A mí me gustaría que pensasen que son útiles, que dejan de ser una especie menospreciada, que el ser humano les encontró una finalidad en la vida. Y, sobre todo, que, si son capaces de salvar el monte gallego, habrán prestado el gran servicio a una comunidad que estos mismos días, con estos sorprendentes calores de marzo, sufrió un incendio que quemó 80 hectáreas en Valdeorras.
El burro, como agente forestal, tiene otras ventajas: no enciende barbacoas ni quema rastrojos, no plantea conflictos salariales, no usa carrocetas, ni gasta gasolina. Si, además, tuviera un mecanismo para avisar del comienzo de un fuego o de fotografiar a los pirómanos criminales, su servicio sería perfecto. Será cuestión de pedir asesoramiento a la CIA que, si graba desde un televisor apagado, seguro que graba un fuego encendido.



Gracias, asociación Andrea. Espero que encontréis apoyo parecido en otros concellos. Volvemos a los orígenes. Con que una manada de burros evite un solo incendio en la Galicia que se seca, ya merecerían una medalla Castelao. Y ahora que escribo esto como homenaje al burro y a quien lo hace útil, no puedo evitar un lamento: ¡ya pudieron los ingenieros del trazado del AVE echar un burro por delante como se hizo siempre con el trazado de los caminos! ¡Cuántos túneles se hubieran evitado! ¡A cuánta más gente se hubiera servido!


Escrito por Fernando Onega en La Voz de Galicia

EPILEPSIA EN PERROS; COMO ACTUAR ANTE UNA CRISIS


La epilepsia en perros es una enfermedad de carácter hereditario, más común en determinadas razas: Pastor Alemán, San Bernardo, Setter, Beagle, Caniche, algunos Dachshund y Basset Hound. El primer ataque epiléptico se manifiesta a menudo en perros con edades comprendidas entre los seis meses y los cinco años y, aunque se diagnostica por descarte de otras causas, se debe aprender a actuar ante un ataque de epilepsia en el perro. Hay cinco pautas clave para actuar: conservar la calma, tumbar al perro, no intentar sacarle la lengua, dejar que se recupere y seguir el tratamiento recomendado por el veterinario. La epilepsia no implica la muerte, pero puede suponer un accidente grave para el can. 



¿Cómo actuar frente al ataque epiléptico del perro? 


La denominada epilepsia idiopática o esencial en perros es una enfermedad cerebral caracterizada por una sintomatología similar a la manifestada en personas que sufren esta patología. Cuando comienza un ataque, de modo aleatorio e imprevisible, se produce una descarga de energía en el cerebro que provoca en el perro movimientos de pedaleo en las extremidades, salivación abundante, micción o defecación sin control y pérdida del conocimiento. ¿Cómo actuar en este caso?

  • 1. Se debe conservar la calma y colocar al animal de manera que no se golpee o caiga de un lugar elevado.
  • 2. Se puede tumbar al perro encima de una superficie mullida, como una colchoneta o unos cojines, para que esté cómodo y no se haga daño debido a las convulsiones.
  • 3. No hay que intentar sacar la lengua del perro, porque puede correr el riesgo de mordérsela.
  • 4. Una vez que finaliza el ataque epiléptico, hay que dejar que se recupere en un lugar tranquilo porque, tras el mismo, el animal queda agotado.
  • 5. El veterinario puede recetar un tratamiento en caso de que lo considere conveniente. Este consiste en la administración de Valium, un relajante muscular que se aplica por vía rectal. Los propios dueños pueden aplicar el relajante al perro cuando este sufra un ataque epiléptico. 




Perros epilépticos y ataques que avisan 


Los ataques epilépticos pueden ser de mayor o menor intensidad. Ciertas señales en el comportamiento del perro pueden anticipar a los dueños que sufrirá un ataque. "El hecho de que el perro se muestre más nervioso e inquieto de lo habitual suele ser un aviso de que el animal va a empezar a tener convulsiones", explica Juan Antonio Aguado, veterinario y profesor de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid.

Si los dueños se anticipan al ataque, pueden poner en práctica unos primeros auxilios, como colocar al perro en un lugar donde no haya peligro de que se golpee la cabeza o corra riesgo de caídas desde cierta altura. También es recomendable tumbar al perro sobre una superficie blanda (cojines o una colchoneta), pero siempre en el suelo para evitar, de nuevo, que se caiga. Esto podría ocurrir si se coloca al perro en el sofá. 



La epilepsia canina no mata y tiene cura


Los ataques epilépticos duran menos de uno o dos minutos, aunque para los dueños que sufren la situación puede parecer una eternidad. Una vez que finaliza el ataque, el perro queda desorientado y cansado. Juan Antonio Aguado recomienda a los dueños "tranquilidad". "La epilepsia no mata, aunque resulta muy aparatosa y angustiosa para los dueños del animal. Los ataques no tienen efectos secundarios en el perro, a menos que se golpee o se muerda la lengua", afirma el veterinario.

Esta enfermedad no se puede detectar a través de análisis o radiografías y, en general, no necesita tratamiento de urgencia, salvo que los ataques se repitan cada poco tiempo, algo que puede ser muy peligroso para el perro. 



La epilepsia idiopática es incurable y es casi seguro que el perro requerirá un tratamiento durante toda la vida. El animal no sufre durante el ataque, que rara vez provoca la muerte. En los casos en que la epilepsia está causada por un tumor cerebral o por una isquemia (disminución del aporte sanguíneo arterial), se puede operar al animal. Cuando los ataques son muy frecuentes, se aplica un tratamiento a base de barbitúricos. "Pero solo se utiliza cuando es estrictamente necesario, porque este tratamiento sí tiene efectos secundarios", advierte Juan Antonio Aguado. 




Perros que detectan un ataque de epilepsia en sus dueños 


Ciertos perros detectan ataques epilépticos en personas antes de que ocurran. Esta capacidad no la tienen todos los canes, solo algunos, que pueden captar las feromonas o partículas olorosas que desprende una persona antes de sufrir un ataque. Los perros son capaces de reconocer un determinado olor corporal, sin importar la zona del cuerpo de donde procede.

Algunos perros se entrenan para avisar a sus dueños epilépticos de que van a sufrir un ataque. De esta manera, poco antes de que ocurra, el perro ladra o da vueltas alrededor de sí mismo para avisar de que el ataque comenzará. Gracias a la ayuda de estos perros, sus dueños pueden colocarse en un lugar seguro para evitar caídas o avisar a alguna persona para que les ayude. 



La epilepsia en el perro: consejos

  • En caso de percibir en el animal síntomas similares a los de un ataque epiléptico, se debe acudir al veterinario.
  • La epilepsia es una enfermedad crónica, así que el perro necesitará un tratamiento durante toda la vida.
  • No hay que saltarse el tratamiento que haya recetado el veterinario, para lograr reducir al mínimo los episodios epilépticos.
  • Durante un ataque, hay que colocar al perro en un lugar donde no se caiga o golpee. Cuando finalice el episodio, se le debe dejar descansar en un lugar tranquilo.
Procurar al perro epiléptico un ambiente relajado, ya que las situaciones de estrés son a menudo factores desencadenantes de los episodios epilépticos. 



LOS GATOS DEL HERMITAGE (SPANISH & ENGLISH)


Los gatos del Hermitage se han mantenido oficialmente en el Palacio de Invierno en San Petersburgo, Rusia, desde su fundación, con el fin de evitar la proliferación de ratas y ratones en el Museo Hermitage. En abril de 2012, en el museo vivian 70 gatos. El director del Hermitage Mikhail Piotrovsky dijo: "Los gatos se han convertido en una parte muy importante de nuestras vidas en el Hermitage y en la parte significativa de Hermitage Legends". Se cree que la historia de los gatos de Hermitage es que fueron importados de Holanda por Pedro el Grande, quien vivía en un palacio de invierno de madera. En el siglo XVIII en el Antiguo Palacio de Invierno la plaga de ratas estropeó el edificio, haciendo hoyos en las paredes. Según la versión más popular la emperatriz Elizaveta Petrovna después de visitar Kazan notó que no había roedores debido a la gran cantidad de gatos. 


Hermitage cats have been officially kept in the Winter Palace in St. Petersburg, Russia, since its foundation, in order to prevent intensive breeding of rats and mice in the State Hermitage Museum. In April 2012, in the museum lived 70 cats. The director of the Hermitage Mikhail Piotrovsky said – “cats have become a very important part of our Hermitage lives and the significant part of Hermitage Legends”. It is believed that the history of the Hermitage cats reckoned with imported from Holland by Peter the Great cat, who lived in a wooden Winter Palace. In the XVIII century in the Old Winter Palace badly bred rats and spoiled the building, gnawing holes in the walls. According to the most popular version of Empress Elizaveta Petrovna after visiting Kazan noticed that there were no rodents because of the large number of cats.