HOLA AMIGOS


Bienvenidos a mi blog. Este será un sitio dedicado a la raza que me apasiona, el cocker spaniel ingles, y en general a todos los perros, con raza o sin ella. Aquí iré colgando temas relacionados con ellos, con los cocker y todo aquello que me parezca interesante, sobre veterinaria, etología etc...

Encontrarás que algunos artículos sobre el cocker son un poco técnicos, pero la mayoría son para todos los públicos. ¡No te desanimes !



Agradecimiento:

Me gustaría agradecer a todas las personas que nos han ayudado, explicado y aguantado tantas y tantas cosas, y que han hecho que nuestra afición persista.

En especial a Pablo Termes, que nos abrió su casa de par en par y nos regaló jugosas tardes en su porche contando innumerables “batallitas de perros”. Suyas fueron nuestras dos primeras perras y suya es buena parte de culpa de nuestra afición. A Antonio Plaza y Alicia, también por su hospitalidad, su cercanía, y su inestimable ayuda cada vez que la hemos necesitado. También por dejarnos usar sus sementales, casi nada. Y a todos los criadores y propietarios que en algún momento, o en muchos, han respondido a nuestras dudas con amabilidad.

Y, por supuesto, a Rambo, Cibeles y Maripepa, a Chulapa y Chulapita, y a Trufa, como no, y a todos los perros con pedigrí o sin el, con raza o sin ella por ser tan geniales.

Muchas gracias


Te estaré muy agradecido si después me dejas tus impresiones en forma de comentario.

Espero que te guste y que vuelvas pronto.



PARA LA REALIZACIÓN DE ESTE BLOG NINGÚN ANIMAL HA SIDO MALTRATADO




miércoles, 31 de enero de 2018

PERROS MILITARES EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL (SPANISH & ENGLISH)


Los hombres estadounidenses abandonaron mucho cuando salieron de casa para luchar en la Segunda Guerra Mundial. Perdieron sus identidades, sus familias y casi todos sus bienes mundanos, pero improvisaron lo mejor que pudieron. Más allá del océano, adoptaron rápidamente perros o se rindieron cuando los caninos se unieron a sus unidades. Estos "perros militares" proporcionaron un impulso de moral inmenso, cuidando a sus amos con amor incondicional. Les recordaban a los militares su hogar, les proporcionaban compañerismo y les traían paz. Fácilmente devolvieron la lealtad de sus nuevas mascotas.

American men left behind a great deal when they left home to fight in World War 2. They lost their identities, their families, and almost all their worldy goods, but they improvised as best they could. Oceans away, they either quickly adopted dogs or gave in when canines attached themselves to their units. These “military dogs” provided an immense morale boost, caring for their masters with unconditional love. They reminded servicemen of home, provided them with companionship, and brought them peace. The masters easily returned their new pets’ loyalty. 

Este pastor alemán, llamado "Jaint de Motimorency", posa con su dueño, el teniente Peter Baranowski. Si te fijas, el compañero del paracaidista Baranowski lleva la insignia de paracaidista en la bandera de EE. UU .; él fue el único perro que realmente había saltado al combate con las fuerzas aerotransportadas estadounidenses.
This German Shepherd, named “Jaint de Motimorency,” poses with his owner, Lt. Peter Baranowski. If you look, paratrooper Baranowski’s companion bears the U.S. flag paratrooper insignia; he was the only dog to have actually jumped into combat with American airborne forces.

Sgt. Bea Alcoze de Ft. Worth, Texas, lleva a su compañero canino a lo largo de una caminata a la posición de su unidad cerca de Burma Road, como parte de la Mars Task Force en Ho-Pong.
Sgt. Bea Alcoze of Ft. Worth, Texas, carries his canine companion along a hike to his unit’s position near Burma Road, as part of the Mars Task Force in Ho-Pong.

Conocido por ser el perro mejor vestido de la posición, "Black Pepper" fue la mascota de Enl. Det. 1861st Unidad. A menudo se podía ver a Black Pepper en su ejercicio matutino bajo la supervisión de P.F.C. Joe Frisella. Su jersey, que llevaba la insignia del Octavo Comando de Servicio, fue tejido por la Sra. P.N. Wells de Little Rock, Arkansas
Known for being the best-dressed canine on the post, “Black Pepper” was the mascot of Enl. Det. 1861st Unit. Black Pepper could often be seen out for his early morning exercise under the supervision of P.F.C. Joe Frisella. His sweater, bearing the insignia of the Eighth Service Command, was knitted by Mrs. P.N. Wells of Little Rock, Arkansas.

Estas botas militares contienen un conjunto variado de perros: cortesía del noveno Svc. en Fort Douglas, Utah.
 These military boots insulate a different set of dogs: couresty of the 9th Svc. in Fort Douglas, Utah

Esta foto muestra a "Jumper" (saltarín), irónicamente llamado así porque no pudo saltar junto con sus amigos paracaidistas. A la izquierda de Jumper está el paracaidista George R. Vespa de la 11ª División Aerotransportada. Los dos se despidieron antes de que Vespa se fuera a saltar sobre la isla de Luzón. 
This photo shows “Jumper,” ironically named because he didn’t get to make the jump along with his paratrooper pals. To Jumper’s left is paratrooper George R. Vespa of the 11th Airborne Division. The two said goodbye to one another before Vespa left for the Luzon Island jump.

Aquí, el soldado Samson y su amigo "Chips" posan en un trampolín improvisado, construido por su destacamento en su embalse de natación en la montaña.
Here, Private Samson and his pal “Chips” pose on a makeshift diving board, built by his outfit for their mountain swimming hole.

 Esta foto muestra P.F.C. Joseph Samson de la 1ª Signal Troop , 1ª división de caballería en la "tumba" de su perro, "el sargento Chipps", mientras Chipps observa con interés. La tumba sirvió como monumento conmemorativo de las cuatro campañas en las que Chipps acompañó a la 1.ª tropa de señales. 
This photo depicts P.F.C. Joseph Samson of the 1st Signal Troop, 1st Cavalry Division at the “grave” of his pet dog, “Sergeant Chipps,” while Chipps looks on with interest. The grave served as a memorial to the four campaigns on which Chipps accompanied the 1st Signal Troop.

Sgt. Joe Kodachrome, o "Sgt. Joe " para los hombres de su unidad, se pone en atención con el resto de su grupo. las insignias del perro pulidas, resplandecientes en su abrigo, su uniforme se completa con una cinta ETO. Antes de esta imagen, Sgt. Joe completó un año completo de servicio activo y en broma le otorgó la "orden de spam" por su servicio meritorio.
Sgt. Joe Kodachrome, or “Sgt. Joe” to the men in his outfit, falls in at attention with the rest of his group. Dog tags polished, resplendant in his G.I. coat, his uniform is complete with an ETO ribbon. Prior to this picture, Sgt. Joe completed a full year of active duty and jokingly awarded the “order of spam” for his meritorious service.

La escasez de neumáticos obligó a regañadientes a la mascota de la 766.ª Main Light, 56ª División, a salir de su alojamiento temporal donde acababa de tener una camada de cachorros. A la izquierda y a la derecha están Cpl. Joseph Gabriel y el sargento Troy Greene, respectivamente, inspeccionando a los recién llegados a la unidad.
A tire shortage begrudgingly coaxed the mascot of the 766th Light Main, 56th Division, out of her temporary quarters where she just had a litter of pups. To the left and right are Cpl. Joseph Gabriel and Sgt. Troy Greene, respectively, inspecting the unit’s newcomers.

Al servir con los Aliados, la mascota militar "Lucky" resultó ser cualquier cosa menos eso. Después de sufrir una fractura en una pata en Bélgica, el cabo Jerry Byars lo inmoviliza con una férula. Byars, un ex veterinario, se ve aquí sirviendo con un escuadrón de reconocimiento de caballería del VII Cuerpo. Mirando está el sargento. Fred Lederman de Newark, Nueva Jersey.
 In serving with the Allies, military mascot “Lucky” proved to be anything but. After sustaining a fractured leg in Belgium, Corporal Jerry Byars fixes him up with a splint. Byars, a former veterinarian, is seen here serving with a cavalry reconnaissance squadron of the VII Corps. Looking on is Sgt. Fred Lederman of Newark, New Jersey.








CINCO ENFERMEDADES INVERNALES DE TU PERRO QUE TIENES QUE EVITAR


Faringitis, laringitis, bronquitis, pulmonía y tos de las perreras son las cinco patologías que los perros tienen más riesgo de padecer en invierno

Las bajas temperaturas invernales pasan factura a los perros, sobre todo a los canes mayores, a los que ya padecen enfermedades crónicas y a los cachorros. Este artículo explica cuáles son las cinco patologías que causan más estragos entre los perros durante el invierno: faringitis, laringitis, bronquitis, pulmonía y tos de las perreras. Además, se dan consejos para prevenirlas, entre ellos proteger al perro del frío, y se destacan cuáles son las razas de perro más sensibles a las enfermedades invernales. 


El aparato respiratorio del perro sufre las consecuencias de los enfriamientos, como ocurre en las personas. Mucosidad excesiva, inflamación de la garganta, malestar general y fiebre son algunos de los síntomas cuando el frío afecta a las vías respiratorias del can. A continuación se detallan cuáles son las enfermedades del perro más frecuentes durante el invierno.

1. Faringitis en el perro con el frío

Esta patología está causada por una infección de origen vírico. Según Ana Cameno, veterinaria, "puede estar provocada por un enfriamiento, aunque también por estrés canino, e incluso, por alguna pequeña herida que se infecta en la garganta, a consecuencia de la masticación de palos o huesos". 


El tratamiento puede requerir la administración de antibióticos, si la causa es una infección bacteriana, o antiinflamatorios y analgésicos, si es de origen vírico. No se debe automedicar al perro con fármacos humanos, ya que resultan muy peligrosos para los canes.

2. Laringitis en el can durante el invierno

La laringitis es una enfermedad típica del can en invierno. Puede estar causada por un enfriamiento o catarro del perro. Al igual que en el caso de la faringitis, el veterinario determinará si se le deben administrar antibióticos o antiinflamatorios y analgésicos. 

3. Bronquitis y afecciones respiratorias caninas

La bronquitis en el perro es una patología más grave que la faringitis y la laringitis (que afectan a las vías respiratorias superiores) porque está localizada en los pulmones.
"Es la inflamación de los bronquios y requiere un tratamiento con antibióticos y antiinflamatorios", advierte Cameno.

4. Pulmonía canina

La pulmonía canina está desencadenada por un enfriamiento del perro y requiere tratamiento con antibióticos.
Los perros con afecciones pulmonares como el asma son más proclives a padecer patologías de tipo respiratorio en invierno. Estas enfermedades se pueden agravar si el animal está expuesto a la contaminación atmosférica de una gran ciudad.
Con ellos hay que tomar más precauciones para evitar que enfermen. De nuevo, el veterinario será quien determine si el perro necesita antibióticos u otro tipo de tratamiento para superar la enfermedad. 

5. La tos de las perreras

Esta enfermedad de carácter vírico es equiparable (con sus evidentes diferencias) a un catarro humano y tiene más incidencia con el frío invernal. El frío ralentiza el funcionamiento y eficacia del sistema inmunológico del perro, por lo que este queda más vulnerable frente a bacterias y virus que le provocan enfermedades.
Su principal síntoma es la tos y es una enfermedad muy contagiosa entre canes, ya que se transmite a través del aire cuando el perro tose.
En cuanto al tratamiento, hay una vacuna para combatirla. Por ello, los perros que en invierno pasan una temporada en lugares donde habitan varios canes, como las residencias, deben tener la cartilla de vacunación al día para prevenir contagios. 

Consejos contra las enfermedades caninas en invierno

Ciertas medidas preventivas protegen al perro de las enfermedades desencadenadas por el frío invernal. Por este motivo, conviene recordarlas:
  • Secar bien al perro tras un paseo bajo la lluvia. Si el can se moja con la lluvia o la nieve durante el paseo, hay que protegerle con prendas que le abriguen e impermeabilicen frente a las inclemencias climatológicas.
  • Proteger la cama del perro del frío. Los cambios bruscos de temperatura son los desencadenantes más habituales de enfriamientos en el perro. Hay que evitar colocar la cama del can al lado de la calefacción, donde esté demasiado caliente. De esta manera, se previene que acuse más la variación térmica con respecto al exterior.
  • Evitar al animal los cambios bruscos de temperatura. La exposición a diferencias térmicas extremas es el peor enemigo para la salud del perro en invierno. Durante los meses más fríos del año, las casas tienen una temperatura elevada con respecto al exterior. La diferencia de temperatura bloquea los sistemas de defensa del can y los virus aprovechan este momento para atacar.


Razas de perros más sensibles a las enfermedades invernales

Los perros con enfermedades crónicas cardíacas y pulmonares son candidatos para enfermar más con el frío invernal.
Según el veterinario Javier Miner, "un catarro o un enfriamiento en estos animales puede empeorar mucho su salud y tienden a recuperarse con más dificultades que un animal sano".
Con estos perros hay que tener especial cuidado durante el frío invernal: secarles bien en casa si suben mojados por la lluvia o nieve de la calle, protegerles con prendas de abrigo e impermeables y evitar los cambios bruscos de temperatura y las corrientes de aire son medidas muy necesarias. 


Además, los canes con mucha edad y los cachorros son más propensos a la enfermedad con las bajas temperaturas invernales. En el primer caso, debido a que el sistema inmunitario del perro no funciona con la misma eficacia que cuando el animal es más joven y, en el segundo caso, porque las defensas no están desarrolladas de manera suficiente. 



Publicado en Consumer



martes, 30 de enero de 2018

¿CAPRICHOS? ¡NO, GRACIAS!


El sobrepeso se ha convertido en una de las preocupaciones sanitarias de nuestra sociedad no solo en lo que al ser humano respecta, sino que también es un creciente problema de salud en nuestras mascotas.
En ocasiones, este exceso de peso de nuestros gatos y perros es debido a una alimentación de base totalmente inadecuada, pero en otras ocasiones el sobrepeso es debido a que además de un alimento perfectamente equilibrado y adaptado a las necesidades nutricionales de nuestra mascota, nosotros le damos algunos “caprichos culinarios” que no hacen más que desequilibrar su dieta.



¿Te has planteado alguna vez cuánto suponen para un perro apenas 190 gramos de hueso de piel? Pues ni más ni menos que un 67 por ciento adicional a su dieta diaria. ¿Y para un gato cuánto suponen 30 gramos del borde del jamón? Un 123 por ciento de su dieta. ¡Increíble!
Si quieres comprobar cuánto toma de más un gato o un perro con esos caprichos nutricionales aparentemente banales, te recomendamos que consultes el peso ideal para gatos y perros.





Publicado en Consumer

LAS MEJORES FOTOS DE ANIMALES DE 2017 EN GETTY IMAGES, 2ª PARTE


Continuamos con la ultima parte de esta bonita colección fotográfica

Estamos en una época del año donde solemos mirar atrás y hacer balance del año pasado. Getty Image, ha hecho lo mismo y ha publicado las mejores fotos de animales de 2017. Aquí están para que distrutes con ellas.




















lunes, 29 de enero de 2018

KIDDO, PRIMER GATO AERONAUTA (SPANISH & ENGLISH)


Kiddo fue el primer gato voló sobre el Océano Atlántico en un dirigible, aunque el cruce no se pudo completar. Era un gato atigrado gris, uno de los gatos callejeros hermanos que vivían alrededor del hangar de la nave aérea, pero desafortunadamente su hermano fue muerto por un perro lobo unas semanas antes del vuelo. Kiddo, a quien el equipo solía llamar "Kitty", pertenecía a uno de los tripulantes de la aeronave América de Walter Wellman. Wellman (1858-1934) fue un explorador, aeronauta y periodista estadounidense. Persuadió a tres periódicos, el New York Times, el Chicago Record-Herald y el británico Daily Telegraph, para financiar una nueva empresa. 


En 1910, él y cinco compañeros intentaron cruzar el océano Atlántico, saliendo de Atlantic City, Nueva Jersey, el 15 de octubre de ese año, retrasado desde agosto, ya que el aparato no estaba listo. Fue justo en el último minuto cuando Kiddo fue arrojado al bote salvavidas bajo la aeronave, donde el operador de radio Jack Irwin tenía su puesto, y el gato pasó gran parte de su tiempo acurrucado en la "esquina inalámbrica". Una lancha a motor, ocupada por periodistas, remolcó el dirigible lejos de tierra hasta que se llegó a aguas profundas, y luego lo lanzó cuando el mar se volvió demasiado bravo para el pequeño bote. El dirigible desapareció inmediatamente de la vista y se perdió en un denso banco de niebla. Mientras sucedía esto, Kiddo realmente no parecía disfrutar de su primera experiencia de vuelo, maullaba, aullaba y corria "como una ardilla en una jaula", según el registro, y en general poniendo de los nervios al primer ingeniero, Melvin Vaniman. América fue el primer dirigible en ser equipado con radio, y aparentemente el primer mensaje histórico de radio en vuelo - a una secretaria en tierra firme - dice:¡Roy, ven a buscar a este maldito gato! 


El navegante Murray Simon pensó que el gato debería quedarse, ya que no tendrían suerte sin él, pero en un acuerdo de la tripulación se decidió que debería regresar a la orilla. Kiddo fue metido sin ceremonias en una bolsa de lona, ​​con la idea de que lo bajaran a una lancha motora debajo del dirigible. La bolsa, donde se retorcía furiosamente, fue bajada justo por encima del mar, pero el clima era demasiado duro para que el bote lo alcanzara, por lo que fue izado de nuevo. Kiddo pronto recuperó el equilibrio de su espíritu y se comportó "bastante bien"; de hecho, la tripulación lo encontró "más útil que cualquier barómetro". Nunca debes cruzar el Atlántico en un dirigible sin un gato ", como lo expresó Murray Simon. "Ahora está sentado en la vela del bote salvavidas mientras escribo, lavándose la cara al sol: una agradable imagen de satisfacción felina. Este gato siempre ha avisado de problemas futuros. Dos o tres veces, cuando pensamos que iba "todo bien", el nos indicaba que sabía que pronto estaríamos hasta el cuello". Al gato no le gustaba cuando el clima empeoraba y la aeronave perdía altura; se agitaba y, como Simon describe, "aullaba lastimosamente". Nunca escuché a un gato hacer tanto ruido. Kiddo fue arrojado a una hamaca y le pusieron una manta que lo tranquilizó. 
  


Lamentablemente, el clima (una tormenta del noreste les hizo perder el rumbo) y varios otros problemas, incluidas dificultades con los motores, significaron que el cruce del Atlántico no pudo completarse, y finalmente la nave tuvo que ser abandonada y la tripulación, gato incluido, ocupó el bote salvavidas. Fueron rescatados por el buque de vapor británico RMS Trent, que se dirigía desde Bermuda a Nueva York y con el que se comunicaban con una lámpara Morse. Cuando el bote había sido izado a bordo de Trent, se descubrió que Kiddo estaba profundamente dormido en la cámara de popa donde lo habían asegurado, pero comenzó a aullar de nuevo cuando vio el entorno desconocido. Sin embargo, se 'tranquilizó con un desayuno que le trajeron'. Simon le recordó a la tripulación que había sido una buena idea llevar un gato, ¡ya que tienen nueve vidas!Al liberarse del peso del bote salvavidas y la tripulación cuando fue soltado al llegar al Trent, el dirigible «salió disparado hacia el cielo», fue llevado por el viento y se alejó, para nunca volver a verse. 




Cuando se realizó el rescate, el capitán Down, dueño del Trento, envió un mensaje a los agentes del propietario del buque en Nueva York:


A las 5 a.m. hoy se avistó el dirigible de Wellman América en apuros. Señalando por código Morse que requeria asistencia y ayuda. Después de tres horas de maniobras y vientos frescos, Wellman con toda su tripulación y su gato. Fueron transportados de forma segura a bordo. Todos están bien. El América fue abandonada en latitud 35:43 norte, longitud 68:18 oeste. 


En un relato del rescate unos días más tarde, Down dijo, '... tuve el placer de dar la bienvenida a bordo al Sr. Wellman y sus cinco tenientes y un gato algo peor de aspecto por su experiencia aérea'. Sin embargo, el New York Times detectó una nota de diversión por parte de los agentes de Trent: "Los detalles del rescate que atrajeron a los funcionarios de la compañía aquí fueron los comentarios del capitán Down hacia el gato, porque la antipatía del capitán hacia los felinos era bien conocida por sus amigos ".

 
Un remolcador salió para llevar el barco a Nueva York, donde una bienvenida tumultuosa esperaba a la intrépida tripulación de América. Kiddo, ahora rebautizado como Trent en honor al barco de rescate, alcanzó el estatus de celebridad al exhibirse durante un tiempo en Gimbel's, uno de los principales grandes almacenes de la época, donde se reclinó sobre suaves cojines en una jaula dorada. Una foto fue reproducida como una postal. Aunque el Atlántico no se había cruzado, el América había batido todos los récords permaneciendo en el aire por casi 72 horas, y durante ese tiempo había recorrido poco más de 1000 millas (1600 km). Se había obtenido una gran cantidad de información útil, que podría ser utilizada para un intento futuro: "¡y salvamos al gato!"Kiddo, también conocido como Trent, se retiró de la aviación para vivir con Edith, la hija de Walter Wellman, pero Vaniman no tuvo tanta suerte, ya que murió cuando la aeronave Akron, en la que intentaba hacer otro intento en el Atlántico, se estrelló en el mar el 2 de julio de 1912. matando a todos a bordo. Más detalles del viaje y de la aeronave en sí, así como una reevaluación de la empresa después de un siglo, se pueden encontrar en el Daily Telegraph: América la aeronave: el primer cruce transatlántico (octubre de 2010)




Kiddo was the first cat to take to the air over the Atlantic Ocean in an airship, although the crossing was not completed. He was a grey tabby, one of former stray twin cats that lived around the airship hangar, but unfortunately his brother was killed there by a wolfhound, a few weeks before the flight. Kiddo — usually referred to by the crew as 'Kitty' — belonged to one of the crew members of Walter Wellman's airship America. Wellman (1858-1934) was an American explorer, aeronaut and journalist. He persuaded three newspapers — the New York Times, the Chicago Record-Herald and Britain's Daily Telegraph — to finance a new venture.
In 1910 he and five companions attempted to cross the Atlantic ocean, leaving from Atlantic City, New Jersey on 15 October that year — delayed from August, as the craft hadn't been ready.
It was just at the last minute that Kiddo was thrown up into the lifeboat under the airship, where radio operator Jack Irwin had his post, and the cat spent much of his time cuddled up in the 'wireless corner'. A motorboat, occupied by journalists, towed the airship away from land until deep water was reached, and then cast it off when the sea became too rough for the small boat. The airship immediately disappeared from view into a dense fog bank. While that was going on Kiddo really did not seem to enjoy his first experience of flying, mewing, howling and rushing around 'like a squirrel in a cage', according to the log, and generally getting on the nerves of the first engineer, Melvin Vaniman. The America was the first aircraft to be equipped with radio, and apparently the historic first, in-flight radio message — to a secretary back on land — read:
Roy, come and get this goddamn cat!
Navigator Murray Simon thought the cat should stay, as they would have no luck without him, but a crew conference decided that he should be returned to shore.
Kiddo was unceremoniously stuffed into a canvas bag, with the idea that he would be lowered into the motorboat beneath the airship. The bag, wriggling furiously, was lowered to just above the sea, but the weather was too rough for the boat to reach it and so it was hauled back up again. Kiddo soon regained his equilibrium and his spirits and behaved 'fairly well'; indeed, the crew found him 'more useful than any barometer. You must never cross the Atlantic in an airship without a cat,' as Murray Simon put it. 'He is sitting on the sail of the lifeboat now as I write, washing his face in the sun: a pleasant picture of feline contentment. This cat has always indicated trouble well ahead. Two or three times when we thought we were "all in" he gave most decided indications that he knew we would be shortly getting it in the neck.' The cat did not like it when the weather became rough and the airship lost height, though; he became agitated and, as Simon describes, was 'howling piteously. I never heard a cat make such a noise.' Kiddo was thrown into a hammock and had a blanket put over him, which calmed him down.
Unfortunately the weather — a storm from the north-east blew them way off course — and various other problems, including difficulties with the engines, meant that the Atlantic crossing could not be completed, and eventually the ship had to be ditched and the crew, cat included, took to the lifeboat. They were rescued by the British steamship RMS Trent, which was en route from Bermuda to New York and with which they had been communicating by Morse lamp. When the boat had been hauled aboard Trent, Kiddo was found to be fast asleep in the aft chamber where he had been secured, but he started howling again when he saw the unfamiliar surroundings. However, he 'settled down to a breakfast they brought him'. Simon reminded the crew that it had been a good idea to bring a cat, as they have nine lives!
On being liberated from the weight of the lifeboat and crew when they had cut it loose to make for the Trent, the airship 'shot skyward', was taken by the wind and drifted away, never to be seen again.
When the rescue had been effected, Captain Down, master of the Trent, sent a message to the shipowner's agents in New York:


At 5 a.m. today sighted Wellman's airship America in distress. Signaled by Morse code that he required assistance and help. After three hours' maneuvring and fresh winds blowing, got Wellman with his entire crew and cat. Were hauled safely on board. All are well. The America was abandoned in latitude 35:43 north, longitude 68:18 west.
DOWN, Master.
In an account of the rescue a few days later, Down said, '... I had the pleasure of welcoming aboard Mr. Wellman and his five lieutenants and a cat which seemed little the worse for its air experience.' However the New York Times detected a note of amusement from the agents for the Trent: 'Details of the rescue that appealed to the company's officials here was the saving by Capt. Down of the pet cat, for the Captain's antipathy to felines is well known to his friends.'
A tugboat came out to take the ship into New York, where a tumultuous welcome awaited the intrepid crew of America. Kiddo, now renamed Trent in honour of the rescue ship, achieved celebrity status by being displayed for a while in Gimbel's, one of the leading department stores of the time, where he reclined on soft cushions in a gilded cage. A photo was reproduced as a postcard. Although the Atlantic had not been crossed, the America had broken all records by remaining aloft for almost 72 hours, and during that time had travelled just over 1000 miles (1600 km). A great deal of useful information had been gained, which could be put towards a future attempt — 'and we saved the cat!'
Kiddo, aka Trent, retired from aviation to live with Walter Wellman's daughter Edith, but Vaniman was not so fortunate, as he died when the airship Akron, on which he was intending to make another Atlantic attempt, crashed at sea on 2 July 1912, killing all on board.
More details of the voyage and of the airship itself, as well as a reappraisal of the enterprise after a century, can be found at the Daily Telegraph: America the airship: the first transatlantic crossing (October 2010)




Publicado en Purr-n-Furr

PUG; EL ÚLTIMO ACCESORIO DE MODA EN EL REINO UNIDO


Enamorados de su aspecto gruñón y de sus grandes ojos, los ingleses han convertido a los pugs en su último accesorio de moda, llegando incluso a tomar cócteles y té en cafeterías dedicadas a estos pequeños perros.
En el barrio moderno de Brick Lane, en el este de Londres, una decena de personas esperan delante del Pugs & Pals Cafe. En el interior se oyen ladridos. Para el primer día de apertura de este bar destinado a los enamorados del pug, un viernes por la tarde, es todo un éxito. 


"¡Es fantástico poder ir a un café con su perro!", dice Sally Afrasiab, de 46 años, feliz propietaria de Dude, de ocho años, que lleva un gorro peruano y una pajarita.
Sally es una de esas personas que publican fotos de su pug disfrazado en Instagram. "Tiene más ropa que yo", dice riendo. "En Halloween, en las fiestas... ¡Le encanta! En cualquier caso, no creo que le moleste...", añade observando de reojo a Dude, que permanece estoico.
Para entrar en la cafetería es necesario reservar un sitio y desembolsar cinco libras (6,56 dólares), o el doble si uno viene sin perro. 


Mientras los humanos charlan y se quedan embelesados ante los animales, éstos se olfatean el trasero y comen panecillos de jamón y queso. Algunos pugs hacen sus necesidades discretamente en algún rincón.
Lauren Lowe se lo ha pasado de maravilla. Acaba de pasar una hora mimando a perros y sacándose fotos con ellos. "Adoro a los pugs. Hace siglos que quiero uno, pero trabajo mucho así que no puedo. Por eso hoy he venido a ver unos cuantos, es genial".
Aida Martínez cuenta que la gente le pide acariciar a su perra de ocho meses, Mia, cuando la pasea por la calle. Por eso decidió abrir con su novio el Pugs & Pals Cafe.
Para el primer fin de semana de su negocio esperaba a un millar de clientes. 


Otros bares efímeros dedicados a esa raza canina abrieron en el barrio londinense de Shoreditch, en Mánchester o en Brighton, y atrajeron a cientos de personas, según Anushka Fernando, creadora de esos "pop up cafés".
"En Reino Unido nos encantan los perros" y "los pugs tienen caracteres geniales. Son increíblemente afectuosos y simpáticos y se llevan bien con los demás perros y con los niños", dice.
"En los dos o tres últimos años, hemos notado un enorme aumento de su popularidad", cuenta Gudrun Ravetz, vicepresidente de la asociación británica de veterinarios. "Muchas celebridades tienen uno, la gente los encuentra bonitos y quieren los mismos".

Esos perros se han convertido en estrellas en las redes sociales, como "Doug el pug", que tiene 1,45 millones de seguidores en Twitter, 2,9 millones en Instagram y productos derivados con su imagen.
En Reino Unido, su número casi se ha cuadruplicado en 10 años (10.408 en 2016). El pug es la cuarta raza favorita de los británicos por detrás el labrador, del cocker y del bulldog francés. 



Esta moda preocupa sin embargo a los veterinarios. "La gente piensa que son bonitos con su cara aplastada y sus grandes ojos, pero eso es justamente lo que les provoca problemas de salud" como dificultades para respirar, problemas oculares o hernias discales, avisa Ravetz.
"Mucha gente no es consciente de ello y no se informa antes de comprar un perro", lamenta.
Aida y Anushka aseguran que tratan de sensibilizar a sus clientes y trabajan con asociaciones.  


Pero la veterinaria duda que esto sea suficiente y recuerda que las golosinas compradas en esos cafés pueden favorecer la obesidad de los animales y agravar sus problemas de salud. Para ella, "mostrar su amor por un animal es llevarlo a pasear, no a un bar". 



Publicado en Telemetro