viernes, 30 de enero de 2026

EL ESTRÉS EN LAS PERRAS GESTANTES



El estrés puede tener un impacto significativo en la salud de una perra gestante y en el desarrollo de sus cachorros. Es crucial que la perra se sienta segura, tranquila y cómoda durante toda la gestación para evitar complicaciones.

El estrés en perras gestantes, provocado por cambios bruscos, ruidos fuertes o falta de descanso, aumenta el cortisol, afectando negativamente el desarrollo de los cachorros y su capacidad futura para manejar la ansiedad. Se manifiesta con cambios de comportamiento (aislamiento, agresividad) y puede causar problemas en el parto o mastitis. Un ambiente tranquilo es clave. 


Consecuencias y Síntomas del Estrés en la Gestación
Impacto en los cachorros: Altos niveles de cortisol pueden provocar que los fetos nazcan con una mayor predisposición a la ansiedad y problemas de comportamiento en la edad adulta.
Comportamiento de la madre: La perra puede volverse más agresiva, nerviosa, demandante o buscar aislamiento extremo.
Problemas de salud: La tensión constante puede derivar en trastornos de conducta, ansiedad o mamitis.
Riesgos en el parto: El estrés crónico puede provocar complicaciones durante el parto, incluyendo la interrupción o prolongación del mismo. 


Cómo reducir el estrés en perras gestantes
Entorno tranquilo: Proporcionar un lugar tranquilo, seguro y sin ruidos, especialmente en el último tercio de la gestación.
Evitar cambios: Evitar cambios de rutina, mudanzas o personas extrañas en casa.
Paseos y mimos: Mantener rutinas de ejercicio ligero y mimos, siempre respetando si la perra prefiere estar sola.
Supervisión: Observar cambios en el apetito o comportamiento y evitar la administración de medicamentos sin supervisión veterinaria.
Atención a la pseudogestación (embarazo psicológico): Si la perra no está embarazada pero actúa como tal, se deben retirar los objetos que adopta como cachorros para evitar ansiedad y problemas físicos como la producción de leche. 

Efectos en los cachorros
Impacto en el desarrollo: El estrés materno durante la gestación puede afectar negativamente el desarrollo de los cachorros, e incluso se ha sugerido que puede influir en su probabilidad de sufrir estrés y ansiedad a lo largo de sus vidas.
Riesgo de pérdida de viabilidad: Las temperaturas extremas y el estrés en general pueden afectar la viabilidad de los embriones y, en casos graves, causar la reabsorción fetal.