jueves, 15 de enero de 2026

EL JILGUERO, ELEGIDO AVE DEL AÑO 2026


El jilguero europeo (Carduelis carduelis) es un ave pequeña y colorida, reconocible por su cara roja y la franja amarilla de sus alas. Vive en campos y jardines de Europa y zonas cercanas, donde se alimenta sobre todo de semillas. Es muy conocido y apreciado por su belleza y su canto alegre.

¿Por qué es el ave del año?
El jilguero europeo ha sido elegido Ave del Año 2026 por votación pública. La elección contó con la participación activa de la sociedad, compitiendo con la alondra común y el cormorán moñudo.


El inconfundible y popular jilguero es una de las especies más comunes y extendidas en el territorio, especialmente en el sur y algunos puntos del este peninsular. Se trata de un ave muy gregaria, sobre todo en invierno, cuando, además, se reciben miles de invernantes europeos. El jilguero suele agruparse en bandos mixtos con otros fringílidos que nomadean en busca de alimento.
Esta especie, una de las más conocidas y queridas de la península, representa de manera destacada los problemas de conservación actuales, desde los impactos del modelo agrario hasta la captura ilegal con fines de comercio y tenencia en cautividad. Su canto atractivo ha fomentado históricamente esta práctica, mientras que el uso excesivo de plaguicidas y herbicidas también provoca pérdidas significativas cada temporada.


El jilguero es fácilmente reconocible por su careta roja y sus alas con bandas amarillas, y su variado canto lo hace especialmente apreciado por el público. Habita principalmente paisajes agrarios y entornos abiertos multifuncionales, como olivares, dehesas, pastizales con arbolado y márgenes agrícolas, espacios donde desarrolla gran parte de su ciclo vital. La campaña Ave del Año 2026 busca visibilizar estas amenazas y promover un diálogo sobre la importancia de conservar la biodiversidad y fomentar un modelo de agricultura más respetuoso con la naturaleza.
Catalogada como especie de Preocupación Menor en el Libro Rojo de las Aves de España, en principio, el jilguero no presenta serios problemas de conservación.  No obstante, los datos del programa SACRE apuntan a un moderado declive en sus poblaciones, en un contexto de transformación progresiva de los paisajes agrarios tradicionales.


La especie está estrechamente vinculada a medios agrícolas diversos, con presencia de márgenes, linderos, barbechos y vegetación espontánea, como los cardos, que le dan su nombre científico, que le proporcionan alimento y refugio. La simplificación del paisaje agrario, la eliminación de estas estructuras y la reducción de la flora arvense asociada a los cultivos suponen una pérdida de recursos clave para el jilguero y para muchas otras especies comunes. Además, si bien está estrictamente regulada, se siguen produciendo capturas ilegales de este y otros fringílidos para su tenencia en cautividad o su consumo.


El jilguero europeo representa así a un amplio conjunto de aves ligadas a la agricultura y permite visibilizar la importancia de conservar y recuperar la biodiversidad en los sistemas agrarios, como base para avanzar hacia modelos agrícolas más equilibrados y sostenibles.

Candidatas 2026

Las otras especies candidatas a ser Ave del Año 2026 también son aves que presentan un destacado declive en sus poblaciones por diversas amenazas ligadas a sus hábitats.


Alondra común (Alauda arvensis)

La alondra común es una especie típica de eriales, cultivos y praderas de montaña. Muy fácil de identificar por su característica cresta y por su canto. Es una especie más común en la mitad norte peninsular que está catalogada como Vulnerable según el Libro Rojo de las Aves de España 2021. Su población muestra, a escala nacional, un declive cercano al 20 % entre 2014 y 2023, de acuerdo con el programa SACRE, pero el declive viene de lejos (en torno a un 38 % menos entre 2002 y 2023) y al no haber desaparecido sus amenazas, se prevé que no mejore esta evolución.


Según la Lista Roja Europea de Aves 2021 se estima que hay unos cien  millones de alondras en el continente europeo con tendencia decreciente. Y, aunque según indica el III Atlas de las aves en época de reproducción en España, hay más de dos millones de ejemplares que se reproducen en España, su situación es desfavorable.
Entre sus amenazas se encuentran la intensificación agrícola, la reforestación de terrenos marginales, la roturación de eriales o pastizales y la transformación de su hábitat en regadíos.


Esta especie es una clara representante de los problemas que atraviesan los medios agrícolas y un buen indicador de la salud de estos ecosistemas. A través de esta especie, la sociedad podrá entender que la agricultura intensiva está generando una alarmante pérdida de biodiversidad y se podrá concienciar a políticos para que apoyen una Política Agraria Comunitaria (PAC) más justa y sostenible.


Cormorán moñudo (Gulosus aristotelis)

El cormorán moñudo es un ave marina que se puede encontrar en acantilados  de las costas, tanto en el litoral cántabro-atlántico como en el mediterráneo.
Catalogada como especie Vulnerable tanto en el Libro Rojo de las Aves de España 2021 como en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, se trata de una de las aves marinas que ha experimentado una mayor regresión en España en los últimos años, especialmente la población atlántica, que sufrió un fuerte revés tras el accidente del Prestige. Actualmente, la causa más importante que reduce las posibilidades de recuperación es la mortalidad accidental en artes de pesca, principalmente redes de enmalle. A ello se suman otras amenazas como la contaminación o la depredación por parte de mamíferos introducidos en las colonias, las molestias por el incremento del tráfico de embarcaciones de recreo o la alta frecuentación de la costa en zonas de cría, entre otras.


Hay dos subespecies en España. La subespecie nominal se reparte por todo el Cantábrico y Galicia, con el grueso de la población reproductora concentrada en las islas Cíes y Ons, mientras que la mediterránea se concentra principalmente en las islas Baleares, con poblaciones reproductoras más pequeñas repartidas a lo largo de la costa del levante ibérico y Catalunya. Actualmente se estima una población de 2.670-3.300 parejas. De ellas, casi 1.800 corresponderían a la subespecie mediterránea y el resto a la subespecie nominal.


Esta especie representativa de las aves marinas, el grupo más amenazado de la avifauna a nivel global, permitiría poner el foco sobre la necesidad de conservar los hábitats costeros, así como garantizar medidas de conservación para el medio marino.




Publicado en SeoBirdlife