HOLA AMIGOS


Bienvenidos a mi blog. Este será un sitio dedicado a la raza que me apasiona, el cocker spaniel ingles, y en general a todos los perros, con raza o sin ella. Aquí iré colgando temas relacionados con ellos, con los cocker y todo aquello que me parezca interesante, sobre veterinaria, etología etc...

Encontrarás que algunos artículos sobre el cocker son un poco técnicos, pero la mayoría son para todos los públicos. ¡No te desanimes !



Agradecimiento:

Me gustaría agradecer a todas las personas que nos han ayudado, explicado y aguantado tantas y tantas cosas, y que han hecho que nuestra afición persista.

En especial a Pablo Termes, que nos abrió su casa de par en par y nos regaló jugosas tardes en su porche contando innumerables “batallitas de perros”. Suyas fueron nuestras dos primeras perras y suya es buena parte de culpa de nuestra afición. A Antonio Plaza y Alicia, también por su hospitalidad, su cercanía, y su inestimable ayuda cada vez que la hemos necesitado. También por dejarnos usar sus sementales, casi nada. Y a todos los criadores y propietarios que en algún momento, o en muchos, han respondido a nuestras dudas con amabilidad.

Y, por supuesto, a Rambo, Cibeles y Maripepa, a Chulapa y Chulapita, y a Trufa, como no, y a todos los perros con pedigrí o sin el, con raza o sin ella por ser tan geniales.

Muchas gracias


Te estaré muy agradecido si después me dejas tus impresiones en forma de comentario.

Espero que te guste y que vuelvas pronto.



PARA LA REALIZACIÓN DE ESTE BLOG NINGÚN ANIMAL FUE MALTRATADO




martes, 13 de octubre de 2026

LOS PERROS RECONOCEN EMOCIONES HUMANAS Y DE OTROS PERROS


A su fama de leales parece que se une ahora que tienen más cabeza de la que se les intuía. Los perros son capaces de reconocer las emociones humanas y las de sus congéneres, según un estudio de la Universidad de Lincoln, en el Noreste de Inglaterra, llevado a cabo en cooperación con la Universidad de Sao Paulo. El año pasado una investigación vienesa ya probó que los canes son capaces de saber si sus dueños están contentos o no solo con verles la cara, pero el nuevo experimento va más allá.
Daniel Mills, uno de los investigadores de Lincoln, recuerda que «es un debate antiguo si los perros pueden reconocer las emociones humanas o no». Y explica que «muchos dueños de perros cuentan de forma anecdótica que sus mascotas parecen muy sensibles a sus estados de ánimo, pero nuestros hallazgos son los primeros en mostrar que los perros realmente reconocen emociones en los seres humanos y en otros perros».


Diecisiete perros fueron sometidos a un experimento. En diferentes carteles se pusieron fotos de personas alegres y enfadas y de perros con talante juguetón o agresivo. Luego se reprodujeron los sonidos de voces humanas enojadas y ladridos enfurecidos. Los perros, que se enfrentaban a la prueba sin ningún ensayo ni conocimiento previo, en la mayoría de los casos se quedaron más tiempo mirando a las imágenes que correspondían con esos sonidos hostiles. La coincidencia fue incluso mayor con las imágenes de los perros que con las de las personas.
Según los científicos, esa reacción supone que los perros disponen de un sistema interno de categorización de los estados emocionales, efectúan una representación mental de los estados de ánimo positivos y negativos, algo que hasta ahora se creía exclusivo de los seres humanos.


En Inglaterra, donde el aprecio por los canes es de tales proporciones que invita a ironizar con que podría aplicarse el mismo rasero a las personas, hay más estudios en curso relativos a los perros. Un equipo de la Universidad de Oxford trabaja en un gran investigación genética para investigar su origen, cuándo y dónde se convirtieron en una especie distinta a los lobos, el hermano mayor del canis lupus familiaris. El año pasado ya concluyeron que los perros proceden de Nepal o Mongolia.
El proyecto de Oxford, dirigido por el profesor Greger Larson, estudia el ADN de 4.000 cráneos y dientes de perros, de diversas dataciones y recogidos por todo el mundo. Hasta hace poco se creía que la domesticación de los perros comenzó hace 15.000 años, pero ahora algunos científicos sostienen que pudo ser hace 30.000 años.


Larson cree que los perros con la apariencia actual con que los conocemos no aparecieron hasta hace poco y prohíbe a su equipo utilizar en el laboratorio las palabras perro y lobo. «Probablemente todo empezó con una fase inconsciente –ha explicado a la BBC-, en la que los lobos se acostumbraron gradualmente a las poblaciones humanas, siguiéndolas en su itinerancia y comiendo los restos que iban dejando. Las diferencias entre lobos y perros tardaron muchísimo tiempo en establecerse».
Lo que nadie duda es que el perro proviene del lobo. Algunos estudiosos llegan a decir en realidad los canes son lobos que se auto domesticaron, al darse cuenta de que haciéndose gregarios del hombre podían vivir más cómodamente. En contra de lo que se suele pensar, de los mil millones de perros que se calcula que existen en el mundo, solo la cuarta parte son mascotas.


Hoy las diferencias entre perros y lobos son evidentes. El mejor amigo del hombre se siente cómodo con las personas, mientras que el lobo no. Los cráneos perrunos son más anchos y los hocicos más cortos. El lobo, aunque es el que pasa por salvaje, es sin embargo más civilizado de puertas adentro: es fiel a su pareja, mientras que el perro es un promiscuo nato, y se implica en el cuidado de los animales jóvenes, mientras que el perro se desentiende. Pero algunos científicos dicen que se parecen tanto que hasta es complicado afirmar que son especies diferentes.
Los perros son además genéticamente confusos, por los cruces y por su origen. La cría de perros sistematizada, procurando nuevas razas y celebrando su pureza, es también algo reciente, que se originó con la pasión victoriana por ellos.





Escrito por Luis Ventoso en ABC






















lunes, 12 de octubre de 2026

CONOCIENDO AL PEQUEÑO MUNSTERLANDER (ALEMANIA)


El Pequeño Münsterländer (FCI 102), también SM o Kleiner Münsterländer es una raza de perro versátil de caza, muestra y cobro que alcanzó su forma actual en el área alrededor de Münster, Alemania. El Grande Münsterländer es de la misma área, pero se desarrolló a partir de líneas de cría diferentes y no está relacionado como podrían sugerir los nombres. Los Pequeños Münsterländer se parecen tanto a los spaniels como a los setters, pero son más versátiles en la caza en tierra y agua. El Pequeño Münsterländer está reconocido por la Fédération Cynologique Internationale en el Grupo 7, Sección 1.2, Perros Continentales de Muestra de Tipo Spaniel, por el American Kennel Club como raza Foundation Stock Service, y por The Kennel Club y el United Kennel Club como perro de caza. Está relacionado con el Epagneul Français y el Drentsche Patrijshond.



Apariencia
Los machos deben medir entre 20,5 y 22 pulgadas (52 y 56 cm), y las hembras entre 19,75 y 21,25 pulgadas (50,2 y 54,0 cm) a la cruz. El peso oscila entre 38 y 58 libras (17 y 26 kg), siendo los machos los más grandes. Constitución fuerte y armoniosa de tamaño mediano, mostrando proporciones equilibradas con mucha calidad y elegancia. En postura erguida, el perro muestra siluetas fluidas con una cola bien llevada horizontalmente y bien colocada. El perro debe parecer fuerte en los cuartos traseros y equilibrado con una cabeza distinguida, no demasiado cuadrada. Sus patas delanteras están bien cubiertas de pelo, las traseras con flecos. El pelaje debe ser de longitud media, brillante, denso y liso o ligeramente ondulado. El movimiento del perro debe ser atlético, grácil y amplio.      
La coloración del perro consiste en grandes manchas marrones sobre un fondo blanco moteado o liso.



Temperamento
Los Münsterländer pequeños son extremadamente inteligentes, fáciles de entrenar y atentos, pero requieren un entrenamiento suave y paciente. Debido a su inteligencia, si perciben que su dueño es inconsistente o indeciso, podrían enfrentarse a desafíos. Para el entrenamiento, se utilizan señales verbales y manuales, y un Münsterländer pequeño mirará hacia atrás periódicamente para comprobar si el cazador está en espera o señalando. Tienen un fuerte instinto de caza y disfrutan recompensando a su dueño con cacerías exitosas. Se benefician enormemente de la caza o de un ejercicio desafiante similar durante una hora o más al día. Son excelentes nadadores, especialmente en comparación con otras razas de caza de pelo corto.



La falta de ejercicio regular y suficiente, así como de estimulación mental, probablemente resultará en comportamientos indeseados, comunes en razas muy inteligentes y enérgicas. El Pequeño Münsterländer es una mascota familiar feliz y cariñosa en casa, mientras que en el campo sigue siendo un cazador-muestrador-recogedor muy concentrado e incluso enérgico. No se adaptan bien a la vida en una perrera debido a su naturaleza sociable y su necesidad de interactuar con las personas; necesitan vivir en el hogar de su familia. Los Pequeños Münsterländer elegirán a una persona en particular para crear un vínculo más estrecho, generalmente quien caza con el perro, pero también disfrutarán de la compañía del resto de la familia. Cuando se crían con otras mascotas en el hogar, como gatos, pueden coexistir felizmente, aunque pueden disfrutar de juegos de persecución y muestra. No tolerarán de la misma manera a animales pequeños desconocidos en el exterior.



Salud
Gracias al firme compromiso de las organizaciones de la raza, los criaderos responsables y los propietarios con la salud de la misma, los programas de cría son sumamente selectivos, priorizando la obtención de perros con certificación OFA/Penn Hip, CERF y sin problemas de temperamento. Como resultado, la incidencia de enfermedades y afecciones congénitas es extremadamente baja, y cualquier perro que presente anomalías físicas o de comportamiento evidentes será descalificado del programa de cría. La raza goza de una salud robusta, con problemas poco frecuentes, salvo la sequedad de piel en climas fríos y la entrada de agua en los oídos tras nadar.



Historia
Originalmente un perro criado exclusivamente para familias nobles y para trabajar con los cetreros de sus familias antes de que se usaran armas de fuego en la caza de aves y caza menor, los antepasados ​​del Pequeño Münsterländer (anteriormente Kleiner Münsterländer Vorstehhund) tenían que trabajar en zonas montañosas para levantar la presa para el halcón, luego dejar que el halcón la retuviera hasta que el cetrero pudiera recuperarla mientras el perro señalaba la presa. Hasta el día de hoy, el Pequeño Münsterländer tiene un excelente instinto de búsqueda y señalamiento a corta distancia. Todos los privilegios e inmunidades de la nobleza alemana como clase legalmente definida fueron abolidos el 11 de agosto de 1919, con la promulgación de la Constitución de Weimar, que reconocía a todos los alemanes como iguales ante las leyes de su país. Con una mayor disponibilidad de armas de fuego y el uso de tierras para los plebeyos, la caza se hizo más popular, y la raza se desarrolló aún más como un perro cobrador que trabajaba igualmente bien en el campo y en el agua. Se considera que esta raza es excepcionalmente eficaz trabajando en equipo con el cazador en todas las fases de la cacería, similar a la estrecha colaboración entre un pastor de ovejas y un Border Collie. Es un cazador de élite dentro del versátil mundo de los perros de caza y está entrenado para recuperar, cazar y rastrear las siguientes especies: becada, rascón, urogallo, paloma, perdiz, chukar, codorniz, faisán, pato, ganso, conejo, ciervo y zorro. El Pequeño Münsterländer no es un perro de largo alcance, sino que suele cazar cerca en terrenos con vegetación densa y recorrer distancias de 100 a 150 yardas en terrenos con vegetación ligera, todo ello con el fin de mantener la relación de caza con su dueño.



El Pequeño Münsterländer es una de las cuatro razas versátiles más antiguas y los perros de caza versátiles de pelo largo evolucionaron del Pequeño Münsterländer y el Flat-Coated Retriever. Se cree que el Pequeño Münsterländer tiene más de 500 años de antigüedad, originario de la región de Münster en Alemania, pero no está emparentado con el Gran Münsterländer, y la documentación de sus ancestros data de los siglos XIII y XIV. Para el siglo XIX, la raza había caído en el olvido. Los Pequeños Münsterländer eran poco conocidos, criados por unas pocas familias en granjas alrededor de Münster. Durante medio siglo, los pocos perros que se criaron fueron principalmente compañeros y se usaban para cazar para alimentar a la familia en lugar de para el deporte. Desarrolló una reputación local como el perro que se debía tener cuando el éxito o el fracaso de un cazador determinaba si su familia tendría suficiente para comer. A finales del siglo XIX, se hizo un esfuerzo conjunto para restablecer la raza a partir de las líneas restantes en la región de Münster. El resultado afortunado de la etapa de compañía en la historia del Pequeño Münsterländer fue su excelente temperamento doméstico.


 
Los cambios culturales y en el uso de la fauna silvestre pusieron fin gradualmente a la caza de cría y la sustituyeron por la caza recreativa. Con el avance de las armas de fuego, la cetrería también quedó obsoleta. A principios de siglo, Edmund Lons, hermano del famoso poeta de la caza y la naturaleza Hermann Lons, descubrió Pequeños Münsterländer en dos pueblos de Baja Sajonia. Lons obtuvo perros de dos líneas. Una línea estaba compuesta por perros de huesos finos, ágiles, vivaces e inteligentes, conocidos por su característico sonido al rastrear. Los perros de la otra línea eran lentos en la búsqueda, de constitución robusta y con un excelente olfato. El origen y la cría de estos perros podían rastrearse durante varias generaciones.



































domingo, 11 de octubre de 2026

ETAPAS DEL CRECIMIENTO CANINO


Algunos de nosotros cuando pensamos en un cachorro, imaginamos un perrito adorable que apenas puede abrir los ojos al dar tumbos mientras explora el mundo. Otros ven un perro que es un torbellino de energía que no puede mantenerse quieto un segundo porque hay muchas pelotas para perseguir, perfumes para oler y cosas adonde hacer pis y luego acostarse arriba.
Hay dos razones para esta discrepancia. La etapa de cachorro no es algo que dura sólo unas pocas semanas y los cachorros no se conviertan a adultos hasta algún momento entre 1 y 2 años de edad. A pesar del hecho de que van a través de una serie de etapas de crecimiento y desarrollo, tendemos a considerar los perros como cachorros o adultos.
Para determinar cuales son las etapas de crecimiento canino y desarrollo de un cachorro, hay que tener en cuenta que metodología deseas seguir. Hay entre 5 y 7 etapas de cachorro que se inician desde el nacer hasta cuando el perro llega a la edad adulta. Para simplificar las cosas, compartimos aquí las cinco principales:


Período neonatal (0 a 2 semanas)
Los cachorros pueden tocar y saborear al momento del nacimiento, pero eso es todo. Durante este período, van a ser muy influenciados por su madre—o madre adoptiva—y hermanos de camada. En ese momento empiezan a aprender algunas habilidades sociales simples, la coordinación motora y la jerarquía de la camada. Por lo general, sólo comen. Los recién nacidos necesitan de la leche de su mamá o una leche comercial sustituta a cada dos horas.

Período de transición (2 a 4 semanas)
Sus ojos se abren, ya pueden pararse y caminar, sus sentidos de olfato y audición se desarrollan, ya menean la colita, los dientes comienzan a llegar y ya comienzan incluso a ladrar. Al fin de este período, ya deben ser capaz de “ir al baño” solos y ver muy bien.


Período de socialización (de 4 a 12 semanas)
Esta es la etapa en que es increíblemente importante socializar a tu cachorro haciéndole conocer a otras personas y perros. A las cinco semanas, los cachorros son conscientes de su entorno y empiezan a disfrutar muchísimo de los juegos. Las buenas experiencias con personas en el periodo de 5 a 7 semanas son de importancia fundamental en como van seguir interactuando con humanos.
A pesar de que va a empezar a ser influenciado por las personas después de un mes, lo ideal es que el cachorro permanezca con su madre y hermanos de camada por al menos ocho semanas para aprender el juego de inhibir las mordeduras y otras reglas de socialización canina.
En la séptima semana, ya es posible empezar a entrenar a tu cachorro para que haga sus necesidades en un lugar que determines. De 8 a 10 semanas, tu cachorro pasará por un período normal de miedo lo cual se puede evitar con el adiestramiento positivo y alentador. Pero la verdadera “época dorada” para el adiestramiento canino es de 9 a 12 semanas, porque tu cachorro estará desarrollando activamente en sus habilidades sociales y prestando atención en las personas y en sus compañeros de camada.


Periodo del rango (3 a 6 meses)
Piensa sobre este periodo como “la edad de la escuela primaria.” Al igual que los niños humanos, los cachorros en este momento son más influenciables por sus amigos de niñez—perros y personas. Durante esta etapa, tu cachorro comenzará a comprender y utilizar un rango para definir a quien someterse y a quien dominar.
La dentición y la masticación—incluyendo las masticación destructiva—ocurre en esta época. Cuando el cachorro llega a los cuatro meses de edad pasa por una nueva etapa de miedo, debes seguir con el adestramiento positivo.


Adolescencia (6 a 18 meses)
Tu cachorro ahora entiende que tiene una manada, que puede consistir de seres humanos y perros. Su comportamiento será más influenciado por este grupo. Puedes esperar que tu perro te desafíe más a medida que explora el dominio y su papel en la manada.
Los cachorros que no son esterilizados o castrados también comenzarán a exhibir un comportamiento sexual durante este periodo y una segunda etapa de masticación excesiva es probable que empiece en algún momento entre los 7 e 9 meses.
Al saber lo que esperar y en que momentos, puedes prepararte mejor para hacer frente a comportamientos específicos para que los manejes de una manera que sea al mismo tiempo positiva y alentadora del tipo de comportamiento que deseas.





Publicado en Cesar'sway 
 


















sábado, 10 de octubre de 2026

PINTANDO PERROS CON GEORGE WILLIAM HORLOR, 2ª PARTE

George William Horlor fue un pintor de animales y escenas rurales que vivió en Chentlenham, donde nació en 1823, Birmingham y Brentford. Su estilo era brillante y alegre y exhibió regularmente en la Royal Academy (Londres) entre 1849 y 1890. Falleció en 1891.
















viernes, 9 de octubre de 2026

AMIGOS Y SOLDADOS, 3ª PARTE


En tiempos de guerra, los ejércitos humanos muchas veces buscan la ayuda del reino animal. En conflictos pasados, los caballos, elefantes, y camellos transportaban a hombres y provisiones, las palomas llevaban mensajes; los perros seguían a los enemigos y protegían a las tropas. Sus esfuerzos ayudaron a cambiar el rumbo de las batallas – y las fortunas de muchos soldados de combate.
Siguiendo con esta tradición, las fuerzas armadas estadounidenses usaron miles de animales durante la Segunda Guerra Mundial. Éstos se encontraban en cada parte de la guerra- eran trabajadores y guerreros, eran acompañantes y compañeros de batalla. Su presencia generalizada en los campos de batalla fue documentada por fotógrafos oficiales del gobierno que cubrían la guerra. 

S. Medeiroa, de la 26va división del ejército, abraza la mascota de la unidad S, Little Joe, en Ottweiler, Alemania. 21 de marzo de 1945.

El sargento Stanley Novak se detiene con su perro para un breve descanso. Es un husky. Podría ser en Alaska o Islandia, Segunda Guerra Mundial.

Un perro explorador y un marine estadounidense cómodamente instalados en una trinchera en Guam, durante la Segunda Guerra Mundial, 1944.

Perros marines toman un descanso en el teatro de Operaciones del Pacífico, USMC

Los marines transportan a un pastor alemán herido, que se cree que es César, a la tienda de campaña del hospital en Bougainville.

Durante su carrera, voló su P-47 Fighter Rat Racer en 46 misiones de combate sobre Europa durante la Segunda Guerra Mundial. Derribó con éxito 5 aviones enemigos y medio, y alcanzó el estatus de as de la aviación. Frank McCauley sonríe a un perro. Realizó su entrenamiento de piloto en Texas con el Cuerpo Aéreo.

Clyde Porter dona a su perro Junior a Dogs for Defense. La mayoría de los 20.000 perros de guerra de Estados Unidos fueron ofrecidos como voluntarios por sus dueños.

La mascota del 502.º Regimiento de Infantería Paracaidista, 101.ª División Aerotransportada

Unos sanitarios curan las heridas recibidas a un perro del destacamento.Teatro de Operaciones del Pacífico.

P-47 'The Deacon', piloto y mascota del 4.º Grupo de Caza, Inglaterra, 1943.

Un piloto de la RAF en la cabina de un P-40 Tomahawk con Buss, la mascota mono del escuadrón, en Libia el 15 de febrero de 1942.

Homer Finley, el hombre que ayudó a entrenar al 1er Pelotón Canino del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, junto a un perro llamado Jack en la isla de Bougainville, cerca de Papúa Nueva Guinea, el 8 de diciembre de 1943.

Este pequeño perro parece que ruega un refugio en medio de la batalla de las Ardenas, Francorchamps, en diciembre de 1944 o enero de 1945. 30.ª División de Infantería.