HOLA AMIGOS


Bienvenidos a mi blog. Este será un sitio dedicado a la raza que me apasiona, el cocker spaniel ingles, y en general a todos los perros, con raza o sin ella. Aquí iré colgando temas relacionados con ellos, con los cocker y todo aquello que me parezca interesante, sobre veterinaria, etología etc...

Encontrarás que algunos artículos sobre el cocker son un poco técnicos, pero la mayoría son para todos los públicos. ¡No te desanimes !



Agradecimiento:

Me gustaría agradecer a todas las personas que nos han ayudado, explicado y aguantado tantas y tantas cosas, y que han hecho que nuestra afición persista.

En especial a Pablo Termes, que nos abrió su casa de par en par y nos regaló jugosas tardes en su porche contando innumerables “batallitas de perros”. Suyas fueron nuestras dos primeras perras y suya es buena parte de culpa de nuestra afición. A Antonio Plaza y Alicia, también por su hospitalidad, su cercanía, y su inestimable ayuda cada vez que la hemos necesitado. También por dejarnos usar sus sementales, casi nada. Y a todos los criadores y propietarios que en algún momento, o en muchos, han respondido a nuestras dudas con amabilidad.

Y, por supuesto, a Rambo, Cibeles y Maripepa, a Chulapa y Chulapita, y a Trufa, como no, y a todos los perros con pedigrí o sin el, con raza o sin ella por ser tan geniales.

Muchas gracias


Te estaré muy agradecido si después me dejas tus impresiones en forma de comentario.

Espero que te guste y que vuelvas pronto.



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jueves, 17 de septiembre de 2026

TERAPIA CON CÉLULAS MADRE EN PERROS


El uso de células madre para promover la curación es un área de creciente interés en la medicina veterinaria. Los relatos de mejoras espectaculares en perros con osteoartritis severa o lesiones de tejidos blandos pueden hacer que esta terapia regenerativa parezca una cura milagrosa. Sin embargo, aunque las primeras investigaciones son prometedoras, sobre todo para ciertas afecciones ortopédicas, aún quedan preguntas importantes sobre sus aplicaciones adecuadas y los resultados a largo plazo.
Si estás considerando esta opción de tratamiento para tu mascota, esto es lo que debes saber sobre la ciencia, los beneficios potenciales y las limitaciones actuales de la terapia con células madre para perros.

¿Qué son las células madre?
Las células madre son células únicas con capacidad de autorrenovación que, bajo ciertas condiciones, pueden transformarse en otros tipos de células mediante un proceso llamado diferenciación. Ninguna otra célula posee esta flexibilidad natural, y las células madre desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento y la reparación de los tejidos corporales.
Las células madre pueden ser totipotentes (capaces de formar todos los tipos de células, incluidos los tejidos embrionarios), pluripotentes (capaces de formar casi todos los tipos de células) o multipotentes (capaces de formar múltiples tipos de células relacionadas). En medicina veterinaria, actualmente se prioriza el uso de células madre mesenquimales adultas (CMM), que son multipotentes.


¿Qué es la terapia con células madre para perros?
Las células madre mesenquimales se obtienen generalmente del tejido adiposo (grasa) o de la médula ósea de los perros. Posteriormente, se administran mediante un tratamiento específico en partes del sistema musculoesquelético, como huesos, cartílagos, músculos, ligamentos o tendones.
“Es importante que los dueños de mascotas comprendan que se cree que las células madre ayudan principalmente reduciendo la inflamación en la articulación y modificando la respuesta inmunitaria, en lugar de regenerar cartílago nuevo”, explica Christina Montalbano.


¿Es efectiva es la terapia con células madre para perros?
La ciencia y la investigación en torno al tratamiento con células madre para perros están en constante evolución. Actualmente, el uso más común y estudiado es la inyección intraarticular (en las articulaciones) para la osteoartritis canina. También se utiliza para lesiones de tendones y ligamentos y, con menor frecuencia, para ciertas afecciones nerviosas.
Algunas fuentes sugieren posibles beneficios para enfermedades renales, hepáticas, miocardiopatías o afecciones inflamatorias de la piel y el tracto gastrointestinal. Sin embargo, la evidencia que respalda estos usos es limitada y, a menudo, proviene de estudios pequeños o preliminares.
Christopher W. Frye, lidera el único ensayo clínico con células madre aprobado por la FDA para afecciones musculoesqueléticas y nerviosas en perros y caballos. Confirma que, con la tecnología actual, es improbable regenerar directamente el tejido a partir de células madre inyectadas. Sin embargo, afirma que existe un gran potencial para reducir la inflamación y el dolor, o para favorecer la curación en algunas afecciones musculoesqueléticas.


Limitaciones de la terapia con células madre
El Dr. Frye señala que, si bien los datos y las investigaciones actuales son prometedores, presentan limitaciones. «La realidad es que sabemos muy poco sobre las aplicaciones de las células madre en medicina veterinaria y la mejor manera de utilizarlas», explica. Muchos estudios tienen muestras pequeñas, carecen de grupos de control o se basan en evaluaciones subjetivas. Variables clave, como la dosis, el momento de administración, la etapa de la enfermedad y el tipo de producto, aún no están claras. Además, la respuesta de los perros suele depender de la gravedad de la enfermedad y otros factores individuales del paciente.
Por estas razones, la terapia con células madre caninas generalmente se considera solo como un componente de un plan de manejo más amplio, en lugar de un reemplazo para tratamientos establecidos como el control de peso, la rehabilitación, los medicamentos para el dolor y otras terapias ortobiológicas, como el plasma rico en plaquetas (PRP).
Resulta alentador que el Dr. Frye reconozca que, a medida que la investigación avance, es probable que se desarrollen terapias más específicas, y se muestra entusiasmado por ver qué nos depara el futuro.


¿Cómo administran los veterinarios la terapia con células madre?
En la mayoría de los casos, los veterinarios administran la terapia con células madre utilizando las propias células del perro (terapia autóloga), y esto consta de tres etapas principales.
1. Colección
Un veterinario extrae una pequeña cantidad de tejido graso bajo anestesia, generalmente del abdomen o del hombro del perro.
La extracción de células madre de médula ósea puede realizarse con relativa rapidez bajo sedación reversible. Es menos invasiva que la extracción de grasa intraabdominal y requiere un procesamiento de laboratorio menos intensivo. Sin embargo, se trata de un procedimiento especializado que requiere formación adicional para la mayoría de los veterinarios.
2. Procesamiento
Para obtener células madre autólogas, el tejido extraído de su perro se envía a un laboratorio, donde se aíslan y cultivan las células madre. El procesamiento suele tardar de 2 a 3 semanas para obtener un producto apto para su administración canina. Las células madre pueden criopreservarse durante muchos años en estado viable para su uso futuro sin necesidad de procedimientos de extracción adicionales.
3. Inyección
Las células procesadas de su perro suelen inyectarse directamente en la zona afectada. «Las células madre pueden administrarse por vía intraarticular para la osteoartritis, intramuscular para lesiones musculares o intralesional para lesiones de tendones o ligamentos», explica el Dr. Montalbano. También se han estudiado y aplicado métodos indirectos, como la administración intravenosa.


Montalbano explica que, en ocasiones, los médicos combinan la administración de células madre para la osteoartritis con otros productos biológicos, como plasma rico en plaquetas o ácido hialurónico. Ambos mejoran la eficacia del tratamiento en comparación con el uso de cualquiera de estos productos por separado. Sin embargo, debido a la escasez de estudios publicados, los investigadores no pueden llegar a conclusiones definitivas sobre las combinaciones terapéuticas.
La mayoría de las inyecciones directas se realizan de forma ambulatoria mientras su perro está sedado. Esto ayuda a garantizar la colocación precisa de la aguja y la comodidad del animal. Los veterinarios pueden realizar aplicaciones intravenosas (IV) en un paciente despierto y bajo la supervisión adecuada.


Cuidado por los convalecientes
Según la Dra. Montalbano, las instrucciones de cuidados posteriores para la mayoría de las aplicaciones directas suelen incluir la vigilancia del lugar de la inyección para detectar calor, hinchazón o un aumento del dolor o la cojera.
Tras las inyecciones articulares, se suele recomendar restringir la actividad física durante al menos 1 o 2 semanas para permitir que desaparezca cualquier inflamación o dolor transitorio que a veces se presente en relación con la inyección.
Cuando se trata de lesiones de tejidos blandos, su perro generalmente seguirá un plan de rehabilitación estructurado. Debe seguir este plan cuidadosamente para obtener los mejores resultados posibles.


¿Cuáles son los riesgos y los efectos secundarios?
A corto plazo, la terapia con células madre mesenquimales parece relativamente segura según los estudios publicados hasta la fecha. Sin embargo, conviene sopesar los riesgos inherentes a la obtención de tejido (incluida la sedación o la anestesia) y su administración, especialmente en perros mayores o con problemas de salud preexistentes. 
Según Montalbano, se ha informado que las inyecciones intraarticulares a veces provocan una inflamación articular transitoria. «Esto se refiere a un aumento del dolor articular posterior a la inyección, más allá del que normalmente se espera del procedimiento en sí, y se cree que es una reacción al fármaco inyectado; aunque sigue siendo transitorio y generalmente desaparece por sí solo en  3 a 7  días», explica. 


Las infecciones, las lesiones del cartílago o las complicaciones en el lugar de la inyección relacionadas con el propio procedimiento son poco frecuentes, pero también posibles. 
Se están recopilando datos sobre la seguridad y la eficacia de estos productos y sus aplicaciones, con especial énfasis en el seguimiento a largo plazo. Como señala el Dr. Frye, la terapia con células madre se considera actualmente un fármaco experimental o nuevo para uso veterinario por la  FDA;  se están llevando a cabo estudios clínicos de campo y circula información errónea en internet. 
“Como ocurre con cualquier producto biológico, el control de calidad, los métodos de procesamiento y la supervisión regulatoria pueden variar entre los fabricantes, por lo que los propietarios deben buscar tratamiento de veterinarios con experiencia en medicina regenerativa”, aconseja la Dra. Montalbano. 


¿Cuándo merece la pena considerar la terapia con células madre para su perro?
La terapia con células madre para perros puede ser  costosa y  aún se considera  experimental.  Por este motivo, el Dr. Montalbano recomienda que los dueños consulten con su veterinario sobre los beneficios, riesgos y alternativas antes de optar por este tratamiento para afecciones musculoesqueléticas. 
Tenga en cuenta que los planes de seguro tradicionales para mascotas podrían no cubrir este tipo de tratamiento experimental. 
Otro aspecto a considerar es que el tratamiento con células madre para perros solo está disponible en centros ortopédicos especializados u hospitales veterinarios. La mayoría de las clínicas veterinarias generales no cuentan con el equipo, el entorno clínico ni la experiencia necesarios para procesar células madre. Esto podría generar dificultades logísticas si no hay un centro cerca de usted. 


La terapia con células madre puede considerarse una opción para algunos pacientes dentro de un plan de tratamiento más amplio, en lugar de un sustituto de las terapias convencionales. «El control del peso, el ejercicio controlado y la rehabilitación son componentes fundamentales para el éxito a largo plazo», afirma Montalbano. 
Si bien algunos estudios demuestran que las células madre pueden mejorar el bienestar y la movilidad de algunos pacientes, es importante recordar que la terapia con células madre no cura la osteoartritis canina ni las lesiones de tejidos blandos. En cambio, debe considerarse una herramienta prometedora, aunque en desarrollo, que requiere expectativas realistas y una cuidadosa orientación veterinaria. 

Este artículo tiene únicamente carácter informativo y no constituye asesoramiento médico.








Publicada en AKC