HOLA AMIGOS


Bienvenidos a mi blog. Este será un sitio dedicado a la raza que me apasiona, el cocker spaniel ingles, y en general a todos los perros, con raza o sin ella. Aquí iré colgando temas relacionados con ellos, con los cocker y todo aquello que me parezca interesante, sobre veterinaria, etología etc...

Encontrarás que algunos artículos sobre el cocker son un poco técnicos, pero la mayoría son para todos los públicos. ¡No te desanimes !



Agradecimiento:

Me gustaría agradecer a todas las personas que nos han ayudado, explicado y aguantado tantas y tantas cosas, y que han hecho que nuestra afición persista.

En especial a Pablo Termes, que nos abrió su casa de par en par y nos regaló jugosas tardes en su porche contando innumerables “batallitas de perros”. Suyas fueron nuestras dos primeras perras y suya es buena parte de culpa de nuestra afición. A Antonio Plaza y Alicia, también por su hospitalidad, su cercanía, y su inestimable ayuda cada vez que la hemos necesitado. También por dejarnos usar sus sementales, casi nada. Y a todos los criadores y propietarios que en algún momento, o en muchos, han respondido a nuestras dudas con amabilidad.

Y, por supuesto, a Rambo, Cibeles y Maripepa, a Chulapa y Chulapita, y a Trufa, como no, y a todos los perros con pedigrí o sin el, con raza o sin ella por ser tan geniales.

Muchas gracias


Te estaré muy agradecido si después me dejas tus impresiones en forma de comentario.

Espero que te guste y que vuelvas pronto.



PARA LA REALIZACIÓN DE ESTE BLOG NINGÚN ANIMAL FUE MALTRATADO




miércoles, 14 de octubre de 2026

LA LEYENDA DEL PERRO DEL REY FERNANDO

Cuentan las viejas crónicas que, en el siglo XIII, mientras Fernando III preparaba sus campañas contra los andalusíes en tierras de Palencia, solía pasear junto a un mastín de noble estirpe, de pelaje blanco como la nieve y mirada profunda, llena de bondad y lealtad.

Una noche, a orillas del Carrión, junto al viejo puente de Puentecillas, el rey se detuvo a meditar en silencio. La luna bañaba las aguas cuando el perro comenzó a gruñir, tenso, mirando hacia la oscuridad del bosque.
De repente, una sombra surgió entre los árboles: un moro armado con una jambiya se abalanzó sobre el monarca. El mastín no dudó. Se interpuso entre el acero y su señor, recibiendo las puñaladas que iban destinadas al rey.


Los guardias, alertados por los ladridos, corrieron hasta el lugar y redujeron al atacante. El rey, conmovido, se arrodilló junto a su fiel compañero, que agonizaba. Tomó su cabeza entre las manos y rezó en silencio.
Cuando los ojos del animal se apagaron, Fernando lo cubrió con su capa púrpura y ordenó que fuese enterrado en secreto, cerca de la catedral. Juró entonces que, si alcanzaba la victoria, la dedicaría a aquel buen perro castellano.

Y así fue.
Desde entonces, dicen que en las frías noches de invierno algunos sevillanos aseguran ver, entre las sombras de la catedral donde reposa el rey santo, la silueta de un mastín blanco, robusto y sereno, que vaga entre las columnas buscando a su señor.
Y cuando el viento sopla entre los muros, se escucha un suspiro: el de un perro fiel que nunca dejó de velar por su rey.


Leyenda escrita por Mario Opazo