Una de ellas, quizá es tan solo un cuento surgido de la imaginación del escritor Raúl Torres, o quizá se ha contado siempre en pueblecitos cercanos como Cañada del Hoyo
Explicaría el nombre dado a uno de los espacios más populares y hermosos de este bosque encantado, la Torca del Lobo.
El lobo bueno que salvó la vida al cazador que quería matarlo
De acuerdo con el relato que puede leerse en un gran panel explicativo instalado en el monte por el Gobierno regional, sobre Las Torcas existen infinidad de historias y leyendas, pero ésta del lobo bueno, además de muy hermosa, nos enseña el valor y el respeto por la naturaleza.
Zacarías quería rematarlo, así que lo siguió por el monte. Pero se le echo la noche encima y la nieve empezó a cubrirlo todo. El frío y el hambre estaban a punto de acabar con el temerario cazador. Milagrosamente, pasadas unas horas el lobo salió de su escondite y habló con cariño a Zacarías, invitándole a pasar la noche en su cubil. Gracias a él se salvó.
Zacarías lo contó al otro día en el pueblo, aunque nadie le creyó. Pero él dejó de cazar. A partir de ese día, le llevaba comida a su nuevo amigo a esa Torca del Lobo donde había salvado la vida. Y allí charlaba durante horas con su nuevo amigo, al que curó y ya respetó siempre.
¿No es una historia preciosa?
Un bosque muy especial
El municipio de Cuenca es el de mayor superficie forestal de toda la Unión Europea. Tiene más de 53.000 hectáreas de montes ordenados, algunos de ellos desde el s. XIX. Este inmenso patrimonio natural nace con la donación que hizo a Cuenca el rey de Castilla Alfonso VIII en 1177, momento en que se aprobaron las primeras normas para garantizar su uso y protección.
La superficie forestal atiende a diversos fines, desde la producción de madera, hasta el uso público recreativo, pasando por los beneficios indirectos que se generan como son la fijación de CO2, el fomento de la biodiversidad, la mejora de la calidad del aire y las aguas, o la protección de los suelos.
La joya de la corona de este extraordinario patrimonio arbóreo lo conforma el monte “Los Palancares y Agregados”. Son casi 5.000 hectáreas de altísimo valor ecológico. Es un bosque espectacular de pino laricio o negral en el que se hace un aprovechamiento forestal sostenible desde 1894.
Un pinar maduro de gran complejidad y elevada biodiversidad con árboles grandes y muy viejos que ofrecen refugio a muchas aves murciélagos e insectos.







