El objetivo de la crianza de perros, es el procurar ejemplares funcionalmente sanos, de acuerdo con la construcción y el carácter típicos de la raza. Los reglamentos de crianza, sin embargo, no conducen a lo anterior, sino a otros aspectos que podrían tener el efecto contrario. No es suficiente observar sólo algunos detalles cuando se seleccionan los perros para la crianza, sino que hay que considerar al perro de manera individual, así como a la raza en su conjunto.
Perros funcionalmente sanos
En el mejor de los casos, el objetivo debería ser la crianza de perros genéticamente sanos. Pero, ¿existen tales perros realmente? Probablemente descubriríamos que no si tuviéramos la posibilidad de analizar este fenómeno más de cerca.
Lo mismo corresponde también para otros animales y para los hombres. Hoy en día, son conocidas más de 370 enfermedades genéticas de los perros y la transmisión hereditaria se conoce en más de 200 de estas enfermedades. ¿Es verdaderamente importante, si un perro porta un solo gene de una patología transmitida genéticamente de manera autosomal recesiva?
Para el perro ciertamente no, y para su descendencia podría tener importancia, solamente si éstos fueran homocigotos para esta patología.
Para obtener un proceso en la crianza de perros, los machos y las hembras deberían formar parte del 50 por ciento de la población global. Por ello, todo el programa de crianza no debería excluir más del 50 por ciento de la población de una raza en un país.
Programas de Control/Screening
El programa Screening para una patología, supone que exista la recomendación de analizar a un gran número de perros de la raza correspondiente para saber si presentan una patología específica, independientemente de síntomas clínicos. Los resultados de los screenings se utilizan en los programas de crianza.
Para ser eficaces, tales programas screening deben satisfacer algunas exigencias base:
• La patología debe afectar fundamentalmente la salud de los perros.
• La patología debe ser altamente hereditaria.
• Se necesitan procedimientos y métodos exactamente descritos, para efectuar todos los análisis necesarios para el diagnóstico e interpretación de los resultados.
En Noruega hay algunos programas screening, cuyos resultados se registran en el banco de datos del Kennel Club Noruego (NKC). Este banco de datos permite el acceso a todos los miembros del NKC.
Un problema en los programas de crianza basados en resultados de screening, es el hecho de que se atribuye demasiada importancia a una o más patologías seleccionadas, mientras que a otros problemas que pueden influir en la salud y en el bienestar de los perros de manera mucho más negativa, se les atribuye menos importancia.
Las estadísticas de la Sociedad Mayor de Seguros Caninos muestran que los problemas de articulación de la rodilla están entre las patologías más frecuentes del esqueleto del perro, y que las enfermedades dermatológicas se manifiestan mucho más frecuentemente que todas las patologías del esqueleto en conjunto. Sería posible crear programas screening eficientes, para la mayoría de las patologías de la rodilla, pero para los cuadros dermatológicos no sería posible desarrollar un screening.
El Registro Nacional de Patologías
¿Necesitamos programas screening adicionales? La mayoría de estos programas son caros, y si el dueño debe efectuar una serie de controles screening, se corre el riesgo de que siga cada vez menos estas advertencias. Por ello necesitamos un registro nacional de patologías, basado en diagnósticos de veterinarios para la identificación de los perros afectados por ciertas patologías. Dicho registro, podría servir para controlar el estado de salud de la población canina, incluso en lo relacionado con las enfermedades infecciosas, así como cuidar la manifestación de enfermedades hereditarias en ciertas razas caninas y dar información sobre perros individuales que se quieran integrar en programas de crianza.
Si el objetivo consiste en obtener información sin, por ello excluir necesariamente a algunos perros de la crianza, tal información del registro podría servirnos para criar perros sanos. Existe el convencimiento de que ningún criador responsable quiere criar perros enfermos. Con este registro los criadores tendrían a su disposición, un precioso medio para la selección de los perros. Podrían evitar que los perros de líneas de sangre con la misma patología, se aparearan, eliminando así el riesgo de criar perros enfermos. Si a los criadores se les permitiera utilizar el registro de esta manera, la mayoría de ellos estaría feliz de colaborar con el registro, y propondrían también a los dueños de perros de su propio Kennel Club, autorizar a los veterinarios para pasar la información al registro.
Tomado de la Revista de la FCI Edición 3/2005