HOLA AMIGOS


Bienvenidos a mi blog. Este será un sitio dedicado a la raza que me apasiona, el cocker spaniel ingles, y en general a todos los perros, con raza o sin ella. Aquí iré colgando temas relacionados con ellos, con los cocker y todo aquello que me parezca interesante, sobre veterinaria, etología etc...

Encontrarás que algunos artículos sobre el cocker son un poco técnicos, pero la mayoría son para todos los públicos. ¡No te desanimes !



Agradecimiento:

Me gustaría agradecer a todas las personas que nos han ayudado, explicado y aguantado tantas y tantas cosas, y que han hecho que nuestra afición persista.

En especial a Pablo Termes, que nos abrió su casa de par en par y nos regaló jugosas tardes en su porche contando innumerables “batallitas de perros”. Suyas fueron nuestras dos primeras perras y suya es buena parte de culpa de nuestra afición. A Antonio Plaza y Alicia, también por su hospitalidad, su cercanía, y su inestimable ayuda cada vez que la hemos necesitado. También por dejarnos usar sus sementales, casi nada. Y a todos los criadores y propietarios que en algún momento, o en muchos, han respondido a nuestras dudas con amabilidad.

Y, por supuesto, a Rambo, Cibeles y Maripepa, a Chulapa y Chulapita, y a Trufa, como no, y a todos los perros con pedigrí o sin el, con raza o sin ella por ser tan geniales.

Muchas gracias


Te estaré muy agradecido si después me dejas tus impresiones en forma de comentario.

Espero que te guste y que vuelvas pronto.



PARA LA REALIZACIÓN DE ESTE BLOG NINGÚN ANIMAL FUE MALTRATADO




sábado, 26 de septiembre de 2026

LOS MAYORES Y LAS VACUNAS


¿Es realmente necesario seguir vacunando a nuestras mascotas una vez que han llegado a la edad adulta? Esta pregunta nos la venimos haciendo los últimos años y día a día son más los propietarios que nos lo plantean. Y como todo en esta vida, pues depende. Depende de qué pretendamos prevenir, de si es necesario o no prevenirlo, de si la primovacunación es más o menos duradera, del entorno en el que se mueva nuestra mascota, de mil cosas.

Primero quisiera aclarar un par de conceptos que tienen que quedar cristalinos. El primero es simple. El hecho en sí de que en una determinada zona geográfica no se den casos de una enfermedad, pongamos por caso la parvovirosis, no significa que debamos olvidarnos de su prevención. La enfermedad no se está evidenciando precisamente por la cantidad de individuos que viven en esa zona y que, al estar bien protegidos, mantienen a raya la nueva introducción del virus. De tal manera que si, por una mala lectura de la situación, se baja la guardia y se deja de vacunar, día a día irá aumentando la población de individuos desprotegidos y sin duda, llegará el momento en que el virus volverá a aparecer. Y hará estragos entre los no vacunados.


Esto es fundamental tenerlo en cuenta. Esta es la razón por la que siempre aparecerá alguien que se jactará de que, a sus perros o gatos, no los vacuna y no tiene problemas. No los tendrá tanto en cuanto conviva dentro de una población mayoritariamente protegida. Realmente pueden pasar años para que una zona vuelva a ser potencialmente un caldo de cultivo para un virus o una bacteria previamente controlada. Pero tiempo al tiempo. Solo tiene que calar esta falsa impresión para que progresivamente aparezcan grupos de animales no vacunados y…potencialmente susceptibles de enfermar. Habrá quien esté convencido de no vacunar a sus hijos contra la poliomielitis. Y probablemente nunca padezcan la enfermedad. No la padecerán si no emigran a una zona endémica. Si nunca salen de Madrid no sabrán lo que es la polio. Si les da por viajar a Africa, cuidado. Ya hay zonas de África muy afectadas, donde muere gente por la polio. A esta gente hay que decirle, – Tío, no se ocurra llevar a tus hijos a esa zona, o si lo haces, por tu madre, ¡Vacúnalos!


El segundo también es simple (He dejado el primero como 2 párrafos por encima…). No todas las vacunas tienen el mismo potencial de protección. Ya sabemos que hay vacunas cuya duración en condiciones óptimas de aplicación pueden tener efectos de varios años. Pero también están las que apenas duran un año o incluso menos. De manera general, y a expensas de que algún experto se me tire a la yugular, las vacunas contra enfermedades virales (Parvovirus, moquillo, rabia, etc) suelen tener un efecto bastante prolongado, mientras que las vacunas contra enfermedades bacterianas (Leptospirosis) apenas alcanzan el año y con costos.


El objetivo de la revacunación es el de mantener niveles defensivos aceptables y tranquilizadores. Si para lograr ese objetivo fuese necesario mantener una vacunación anual, nuestra opinión será esa. Si por algún motivo consideramos que anualmente es innecesario, nuestra opinión será de no hacerlo cada año.
En puro sentido práctico, nuestra opinión es que en la zona donde vivimos necesitamos proteger a nuestras mascotas tanto contra enfermedades cuya protección no garantiza el año de vigencia, como de las otras. Por tanto, nuestra forma de trabajar es individual para cada mascota.


De cualquier manera, y como norma, deberíais poneros en manos de vuestro veterinario para que os cuente como son sus programas de vacunación y, y esto es especialmente importante, deberíais acudir a esa visita anual con la idea de aprovechar el momento para exigirle una revisión a conciencia y que la vacunación nos sirva como mecanismo de acercamiento a la clínica. Y mecanismo de revisión anual. De resolución de dudas y preocupaciones.