
Cuantas veces nos preguntamos ¿por qué no quedó preñada?; Si estaba en excelente condición corporal. Si sus valores de progesterona eran ideales al momento del servicio, ¿por qué no se preñó?
En los últimos años, el área de reproducción veterinaria, dedica muchos tiempo y dinero a mejorar los índices de preñes en las hembras. Se avaluaron diferentes y varias situaciones que afectan la preñez, pero la LIPOTOXICIDAD ha provocado el 70% de los fallos reproductivos en animales de laboratorio y a campo.
Brevemente te describo de que se trata y su mecanismo fisiológico:
Las influencias ambientales, como los cambios bruscos en la alimentación y la condición corporal, pueden tener un efecto profundo sobre la fertilidad y específicamente sobre la función ovárica en todas las especies de mamíferos domésticos, incluidos los humanos. En rumiantes, estos cambios pueden ocurrir sin una variación significativa en las concentraciones de gonadotropinas circulantes, pero están correlacionados con cambios en las concentraciones circulantes de varios metabolitos y hormonas metabólicas, incluida la insulina, el factor de crecimiento similar a la insulina 1 y la léptina.
Una alimentación altamente grasa y energética ocasiona lipotoxicidad en los animales a nivel sistémico. La lipotoxicidad es una respuesta celular a la sobrecarga de lípidos que ha sido bien caracterizada en varios tipos de células, particularmente miocitos, células pancreáticas y hepatocitos.
Varios estudios que utilizan modelos genéticos y de obesidad inducida por la dieta en roedores demuestran que la obesidad y sus perturbaciones metabólicas asociadas cambian la estructura de los ovocitos, el contenido de lípidos y la actividad mitocondrial. Estas alteraciones en los ovocitos están asociadas con la inducción de lipotoxicidad, es decir, estrés retículo endoplásmico, estrés oxidativo y apoptosis en las células foliculares. Por lo tanto, estos defectos celulares contribuyen a reducir la capacidad de desarrollo de los ovocitos (crecimiento y maduración), lo que se traduce en tasas de fertilización reducidas y desarrollo deficiente de blastocistos (células previas al embrión).
Ante cualquier duda te recomiendo que consultes con profesionales especialistas en reproducción, ya que con un manejo adecuado podemos obtener solución al problema.
Escrito por: Dr. Carlos Escudero en Perros en Acción



