Aprender a nadar debe ser una experiencia positiva; una mala experiencia puede hacer que un perro nunca quiera acercarse al agua. Primero, se debe presentar a los perros en aguas poco profundas y usar un chaleco salvavidas diseñado para perros durante el aprendizaje.
Los paseos en barco pueden ser divertidos para los perros. Se deben seguir las mismas normas que se aplican a los humanos en cuanto al uso de chalecos salvavidas. Siempre use uno cuando navegue en barco o kayak.
Al jugar a buscar la pelota, se deben usar juguetes planos en lugar de pelotas. Una pelota puede facilitar que los perros ingieran demasiada agua. La intoxicación por agua puede ser mortal. Otro peligro grave son las algas verdeazuladas, un tema que ha aparecido en las noticias durante los últimos veranos. Esta bacteria (que en realidad no es un alga) se encuentra en agua dulce estancada durante el clima cálido, y los perros corren el riesgo de ingerir una cantidad potencialmente mortal al jugar en ella.
Si llevas a tu perro a la playa, muchas no permiten perros durante el verano o tienen horarios especiales para ellos. Los perros no deben beber agua salada ni ingerir arena, medusas ni algas.
Como en cualquier excursión veraniega al aire libre, lleva siempre abundante agua limpia y asegúrate de que tu perro tenga sombra, tanto si juegan en agua salada como dulce. Que la mayoría de los perros beban de un lago no significa que sea buena idea. Debe haber agua dulce disponible.
Anime a sus compradores a probar un deporte que ofrezca una forma emocionante y segura para que su perro disfrute del agua.



