HOLA AMIGOS


Bienvenidos a mi blog. Este será un sitio dedicado a la raza que me apasiona, el cocker spaniel ingles, y en general a todos los perros, con raza o sin ella. Aquí iré colgando temas relacionados con ellos, con los cocker y todo aquello que me parezca interesante, sobre veterinaria, etología etc...

Encontrarás que algunos artículos sobre el cocker son un poco técnicos, pero la mayoría son para todos los públicos. ¡No te desanimes !



Agradecimiento:

Me gustaría agradecer a todas las personas que nos han ayudado, explicado y aguantado tantas y tantas cosas, y que han hecho que nuestra afición persista.

En especial a Pablo Termes, que nos abrió su casa de par en par y nos regaló jugosas tardes en su porche contando innumerables “batallitas de perros”. Suyas fueron nuestras dos primeras perras y suya es buena parte de culpa de nuestra afición. A Antonio Plaza y Alicia, también por su hospitalidad, su cercanía, y su inestimable ayuda cada vez que la hemos necesitado. También por dejarnos usar sus sementales, casi nada. Y a todos los criadores y propietarios que en algún momento, o en muchos, han respondido a nuestras dudas con amabilidad.

Y, por supuesto, a Rambo, Cibeles y Maripepa, a Chulapa y Chulapita, y a Trufa, como no, y a todos los perros con pedigrí o sin el, con raza o sin ella por ser tan geniales.

Muchas gracias


Te estaré muy agradecido si después me dejas tus impresiones en forma de comentario.

Espero que te guste y que vuelvas pronto.



PARA LA REALIZACIÓN DE ESTE BLOG NINGÚN ANIMAL FUE MALTRATADO




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miércoles, 5 de noviembre de 2025

CUIDADO DE PATAS Y PIES EN INVIERNO


Cuando bajan las temperaturas y las condiciones heladas se vuelven habituales, las patas de tu perro necesitan protección extra para mantenerse seguras y cómodas. Al igual que las personas sufren sequedad y grietas en la piel durante el invierno, los perros pueden experimentar molestias o lesiones en las almohadillas de sus patas debido al frío. Algunas razas toleran bien el invierno, pero otras, especialmente las de tamaño pequeño o con características delicadas, son más vulnerables. Saber cómo cuidar las patas de tu mascota puede marcar la diferencia para su bienestar invernal.


¿Qué perros son más vulnerables a problemas invernales en las patas?
Cualquier perro que pase tiempo al aire libre en invierno puede presentar problemas en las patas, pero ciertas razas requieren una atención especial. Razas pequeñas y de huesos finos como los Chihuahuas suelen tener almohadillas sensibles y necesitan protección como botines y abrigos en climas fríos. Las razas delgadas, como los galgos españoles, whippets y similares, también son propensas a problemas en las almohadillas por tener menos protección de subpelo. Incluso razas resistentes como los husky siberianos deben revisar sus patas regularmente durante el invierno para detectar signos de incomodidad o heridas.


Problemas comunes en las patas de perros en invierno
Diversos riesgos aumentan en invierno, afectando la salud de las patas de tu perro. Es importante revisar las patas después de cada paseo buscando lo siguiente:

Sal y productos químicos de deshielo: Son causantes frecuentes de quemaduras y molestias. La sal usada para derretir el hielo en calles y aceras puede irritar y causar quemaduras químicas en las almohadillas. Lava las patas con agua tibia y seca bien tras cada paseo para eliminar estos residuos.


Bolas y acumulaciones de hielo: El hielo puede formarse y quedarse pegado entre las almohadillas y dedos, especialmente si el pelo es largo. Estas bolas causan dolor y heridas. Recortar el pelo alrededor de las patas ayuda a disminuir su formación. Retira cualquier hielo rápidamente si tu perro cojea o muestra dolor durante el paseo.

Anticongelantes y productos tóxicos: Estos líquidos suelen tener un aroma dulce pero son altamente venenosos. Si el perro lame sus patas contaminadas, puede ingerir sustancias peligrosas. Lavarlas inmediatamente después del paseo es fundamental para la seguridad.


Riesgo de congelación e hipotermia: La exposición prolongada al frío, sobre todo en perros mayores, pequeños o con pelaje fino, puede causar congelación en extremidades como patas y dedos. Acorta los paseos en tiempo frío extremo y haz pausas para que el animal se caliente.

Almohadillas secas, agrietadas o resecas: El aire frío y seco puede causar molestias similares a las grietas en la piel humana. Una dieta rica en ácidos grasos esenciales favorece la salud de la piel. Usar cremas barrera, ceras especiales o hidratantes para perros ofrece protección adicional. Los botines o calcetines impermeables también protegen mecánicamente las patas de superficies duras y frías.


Consejos paso a paso para cuidar las patas en invierno
Paso 1: Inspecciona y limpia las patas regularmente
Revisa las patas antes y después de cada paseo. Observa grietas, cortes, enrojecimiento o restos de hielo y suciedad. Lava suavemente con agua tibia para eliminar sal, químicos y suciedad, y seca bien para evitar irritaciones e infecciones.

Paso 2: Usa equipamiento protector
Considera ponerle a tu perro botines para perros que sean cómodos y ajusten bien. Introduce su uso poco a poco para que se acostumbre. Aplica bálsamos o ceras especiales para formar una barrera contra la resequedad.


Paso 3: Acicala el pelo y las uñas de las patas
Recorta el pelo entre los dedos para evitar la formación de bolas de hielo y mantén las uñas cortas para prevenir que los dedos se abran y mejorar la comodidad al andar en superficies resbaladizas.

Paso 4: Prepara el entorno
Limpia la nieve o el hielo de los caminos por donde sueles pasear para reducir riesgos de caídas. En el hogar, utiliza productos descongelantes seguros para mascotas para proteger las patas de los químicos agresivos.


Paso 5: Limita la exposición y adapta los paseos
En días muy fríos o con perros sensibles, acorta los paseos, permite pausas para calentarse y vigila el bienestar de tu perro para evitar congelaciones o hipotermia.
Preguntas frecuentes: ¿Cómo proteger las patas de mi perro en invierno?
Respuesta rápida: Revisa y limpia las patas regularmente, utiliza botines o cera para patas, recorta el pelo entre los dedos, evita caminos con sal y limita la exposición al frío.
Las condiciones húmedas, frías y heladas del invierno ponen en riesgo las patas de tu perro con lesiones e irritaciones. Lavar las patas tras cada paseo elimina sales y químicos nocivos, mientras que usar botines brinda protección física frente al daño y frío. Una inspección diaria detecta problemas tempranos. Además, recortar pelo y uñas previene incómodas acumulaciones de hielo. Ajustar el tiempo al aire libre según el clima y tolerancia de tu mascota asegura que sus patas y salud general estén protegidas durante el invierno.


Conclusión
El cuidado de las patas en invierno es vital para mantener a los perros cómodos y saludables durante el frío. Con una limpieza atenta, accesorios protectores, acicalado y organización adecuada de las salidas, puedes prevenir quemaduras químicas, lesiones por hielo, congelaciones y resequedad en las almohadillas. Vigilar de cerca y actuar ante cualquier síntoma garantiza que el invierno siga siendo una etapa activa y placentera para tu amigo de cuatro patas.











Publicado en Mundoanimalia









martes, 13 de diciembre de 2022

PERROS PEQUEÑOS EN INVIERNO


Ante las bajas temperaturas, resulta indispensable dedicar cuidados especiales a nuestros caninos. Especialmente, cuando tienen poco tiempo de haber nacido, ya que, durante esta etapa no regulan eficientemente su temperatura corporal.
¿Por qué son importantes los cuidados de los perros pequeños en invierno?
Muchas personas creen que los perros no necesitan cuidados extras durante el invierno, especialmente, los perros pequeños. ¡Una creencia errónea! 
Así como los humanos necesitamos protegernos del frío, también lo necesitan nuestros perros, inclusive aquellos que son peludos. 
En el caso de los perros pequeños, sobre todo, aquellos que tienen pocos meses de nacidos son muy vulnerables frente al frío. Esto se debe a que su pequeño cuerpo aún no se desarrolla lo suficiente como para regular adecuadamente su temperatura corporal.
La exposición prolongada al frío puede causar hipotermia, dificultad respiratoria, debilidad y otras enfermedades virales como la gripe.


¿Cómo saber si mi cachorro tiene frío?
Si tu cachorro sufre de frío, él mostrará señales de que le está afectando. Los signos más comunes son:
El escalofrío o temblores acompañados de lloriqueos o ladridos. 
También, suelen acurrucarse o encorvarse con la cola metida entre las patas para intentar mantenerse caliente. 
Su cuerpo, sobre todo los bordes de sus orejas se ponen frías. Si al tocar a tu perro sientes que su piel no está caliente lo más seguro es que tenga mucho frío. En estos casos, debes actuar rápido para combatir la hipotermia y evitar que el canino desarrolle un resfriado u otra enfermedad.
En general, tanto cachorros como perros de raza pequeña y de poco pelo son más vulnerables al frío. Sin embargo, la tolerancia a las temperaturas frías varía en cada animal. 
Por eso, es importante prestar mucha atención a los signos que muestra tu perro cuando el frío le está afectando.


5 cuidados imprescindibles en perros pequeños durante el invierno
Si tu cachorro muestra señales de que el frío le está afectando debes actuar rápido para ayudarlo a soportar las bajas temperaturas. Enseguida detallamos los 5 cuidados esenciales para caninos en época de invierno:


1. Protégelos contra el frío
Existe una gran variedad de modelos y tipos de prendas de vestir para perros que tu mascota puede usar en invierno para evitar la hipotermia.
En nuestro catálogo de ropa para perros encontrarás una gran diversidad de opciones para abrigar a tu perro y hacerlo lucir estupendo. Desde abrigos, mantos, jersey o chubasquero hasta chaquetas de diferentes colores, diseños, tejidos y más.


Todo esto, debes complementarlo con el uso de botas para perros. De modo que, al salir a la calle evite el contacto directo con el frío intenso. Las opciones que disponemos en nuestra tienda online son muy variadas y encantadoras, además, aportan comodidad y confort al canino. 

2. Acondiciona su hábitat
Acondicionar el sitio donde duerme tu perro es muy importante. Esto ayudará a resguardarlo del frío y de las enfermedades a que este da origen. 
Si tu perro vive al aire libre es momento de considerar que lo haga dentro de la casa durante la época de invierno. O bien, preparar un espacio fuera de la casa que lo mantenga caliente durante el día y la noche.
Si estás considerando comprar una casa para perros asegúrate de elegir un modelo fabricado con materiales aislantes del frío, como la madera. Esta debe tener patas altas para separar el suelo de su cama, aislándolo del frío y la humedad. 
También, debes poner una cama o almohadón acompañado de una manta que lo abrigue y lo proteja del viento helado. 


3. Evita los baños al aire libre
Te recomendamos reducir los baños de los perros al aire libre en playas, ríos o lagos durante el invierno y cuando lo hagas, deberá ser con agua tibia. Además, es importante que lo seques bien con una toalla y luego con un secador a temperatura. 
Jamás permitas que después de un baño se seque de forma natural cuando haya frío, ya que puede afectar su salud. Lo mejor, es mantenerlo en un lugar calientito y abrigarlo muy bien con mantas o ropa para perro.


4. Cuida su pelaje
El pelaje del perro le sirve como barrera natural frente a circunstancias climáticas, por eso, es importante mantenerlo en buenas condiciones. Para cuidar el pelaje del perro deberás cepillarlo regularmente para eliminar los pelos desprendidos y evitar la aparición de nudos y enredos.
Además, es recomendable cepillar el pelo del perro cuando haya tenido contacto con la nieve. De esta manera, podrás retirar los copos de nieve que se hayan quedado pegados, evitando que hieran su dermis. 


5. Cumple con sus revisiones veterinarias
Es importante realizar una visita rutinaria al veterinario en esta época del año para valorar su estado de salud y descartar cualquier posible patología. 
Asegúrate de que las visitas coincidan con el calendario de vacunación del perro y con su desparasitación interna y externa. De esta manera, estará protegido contra enfermedades contagiosas y contra los parásitos, los cuales suelen contraerlos fácilmente durante el invierno.


Cuidados extras para los perros pequeños en invierno
Además de los cuidados para perros en invierno que te hemos mencionado, también se suman otros tipos de precauciones: 
Realiza un chequeo general del cuerpo del perro diariamente, prestando especial atención a sus patas o almohadillas. De esta manera podrás detectar posibles heridas causadas por la nieve.
No aumentes sus ingesta de calorías a menos que su veterinario lo indique. De lo contrario, será mejor mantener su alimentación habitual, con los nutrientes y proteínas correspondientes para evitar la sobrealimentación.
Estimula físicamente a tu perro para ayudarlo a entrar en calor y conservar su bienestar general.
Los cortes de pelo pueden ser beneficiosos en invierno en algunos perros, ya que pueden eliminar los nudos y enredos que se hayan formado. Sin embargo, asegúrate de no dejarlo demasiado corto para que pueda protegerse del frío.






Publicado en Veterizonia













lunes, 20 de septiembre de 2021

MITOS SOBRE LOS PERROS Y EL INVIERNO

¡Botas altas! ¡Abrigos de piel! ¡Chaquetas de cuero! ¡Guantes impermeables! ¡Calcetines de lana! ¡Y las bufandas de cachemira! Si ha comenzado a usar todas estas cosas estos días, significa que el invierno está cerca y se está preparando para enfrentarlo. Pero espera, ¿has preparado el equipo de tus perros para afrontar el invierno extremo, especialmente, las nevadas y los vientos helados?

Bueno, aquí surge la pregunta de que los perros realmente necesitan ser empacados y mimados en invierno como los humanos. Sí, deben protegerse del frío extremo. Además, han circulado muchos conceptos erróneos y mitos sobre los perros y el invierno que deben ser atendidos.

Por lo tanto, hemos intentado recopilar los mayores mitos y conceptos erróneos asociados con los perros y los inviernos. Vamos a encontrarlos a continuación.

Los 7 principales conceptos erróneos y mitos sobre los perros y el invierno

Empecemos por el primero que es el más importante para la vida de tu perro. Y sí, una vez que leas estos mitos, no olvides compartirlos con tus amigos perros y padres.

Puedes dejar a tu perro solo en el auto porque afuera no hace calor

Bueno, ¿y si hace demasiado frío afuera? Aparte del clima frío, puede ser peligroso para su perro si decide dejarlo desatendido en su automóvil durante mucho tiempo.

Además, no debe dejar a su perro en el automóvil con el motor en marcha y la calefacción encendida, ya que puede generar monóxido de carbono que es como un veneno para su perro. La mejor y más sabia práctica es dejar a su perro en los automóviles junto con un asistente.

No es necesario ejercitar a tu perro

El ejercicio es imprescindible. Perder el ejercicio diario de su perro puede provocar varios problemas de comportamiento graves, como ladridos excesivos, persecución de la cola , masticación destructiva o ansiedad por separación. Por lo tanto, si el clima es demasiado frío y hay mucha nieve afuera, debe ejercitar a su cachorro en el interior. También puede jugar a los juegos de interior favoritos de su perro, como tira y afloja, búsqueda de interiores y otros juegos interactivos.

La piel protege a los perros del frío

Sí, es cierto, pero para ciertas razas como el husky siberiano, el malamute de Alaska o la raza real japonesa; Akita. Pero una cosa, sea cual sea la raza, su perro aún puede sufrir hipotermia o congelación.

Por lo tanto, este hecho no debe ignorarse y debe obtener botas, chaquetas o abrigos para perros para sus perros.

La nieve mata pulgas y garrapatas para que su perro no las contraiga en invierno

Bueno, las pulgas y garrapatas intentan buscar refugio en lugares cálidos en invierno, muy probablemente en su casa. Eso significa que existe una mayor probabilidad de que su peludo contraiga pulgas y garrapatas en cualquier época del año, independientemente del clima. Por lo tanto, debe acudir a chequeos de rutina o prepararse para un perro con picazón que sea dañino para ellos.

Los perros pueden comer nieve y es seguro para ellos

No, no deberían comer nieve porque no es seguro para ellos. Debe tener una idea de que la manta de nieve esconde todo, como basura y desechos de animales, y muy probablemente también productos químicos. ¿Necesitamos explicar los peligros de comer basura, desechos animales y productos químicos? Entonces, hay un gran NO.

La caca de perro desaparece en la nieve

Si crees que la caca del perro se derrite con la nieve, estás equivocado. Permanecerá allí hasta que la nieve se derrita porque el proceso de biodegradación se ralentiza con el frío. Por lo tanto, siempre recoja la caca de su cachorro o otros perros pueden comerla mientras comen nieve y se enferman.

Los perros pueden deshacerse de la nieve de su pelaje por sí mismos

Después de un paseo y actividades lúdicas en la nieve, los perros suelen estar cubiertos de copos de nieve pesados ​​o ligeros. Puede parecer inofensivo, pero no lo es. A veces, incluso cuando se seca la nieve con una toalla, pequeños copos de nieve se atascan en su pelaje y su perro intenta lamerlo, lo cual no es una buena práctica.

En primer lugar, la nieve puede contener sustancias químicas y sales perjudiciales para los perros. En segundo lugar, un enlace excesivo puede dañar el pelaje y la piel del perro. Por lo tanto, se recomienda que dedique más tiempo a limpiar el pelaje de su perro.

Estos fueron los 7 principales conceptos erróneos y mitos sobre los perros y el invierno. Cuida bien a tu perro esta temporada de invierno y no te olvides de dar refugio a los perros callejeros o abandonados que pueden sufrir mucho en la nieve si no se cuidan.



Publicado en The Dogs Journal





miércoles, 31 de enero de 2018

CINCO ENFERMEDADES INVERNALES DE TU PERRO QUE TIENES QUE EVITAR


Faringitis, laringitis, bronquitis, pulmonía y tos de las perreras son las cinco patologías que los perros tienen más riesgo de padecer en invierno

Las bajas temperaturas invernales pasan factura a los perros, sobre todo a los canes mayores, a los que ya padecen enfermedades crónicas y a los cachorros. Este artículo explica cuáles son las cinco patologías que causan más estragos entre los perros durante el invierno: faringitis, laringitis, bronquitis, pulmonía y tos de las perreras. Además, se dan consejos para prevenirlas, entre ellos proteger al perro del frío, y se destacan cuáles son las razas de perro más sensibles a las enfermedades invernales. 


El aparato respiratorio del perro sufre las consecuencias de los enfriamientos, como ocurre en las personas. Mucosidad excesiva, inflamación de la garganta, malestar general y fiebre son algunos de los síntomas cuando el frío afecta a las vías respiratorias del can. A continuación se detallan cuáles son las enfermedades del perro más frecuentes durante el invierno.

1. Faringitis en el perro con el frío

Esta patología está causada por una infección de origen vírico. Según Ana Cameno, veterinaria, "puede estar provocada por un enfriamiento, aunque también por estrés canino, e incluso, por alguna pequeña herida que se infecta en la garganta, a consecuencia de la masticación de palos o huesos". 


El tratamiento puede requerir la administración de antibióticos, si la causa es una infección bacteriana, o antiinflamatorios y analgésicos, si es de origen vírico. No se debe automedicar al perro con fármacos humanos, ya que resultan muy peligrosos para los canes.

2. Laringitis en el can durante el invierno

La laringitis es una enfermedad típica del can en invierno. Puede estar causada por un enfriamiento o catarro del perro. Al igual que en el caso de la faringitis, el veterinario determinará si se le deben administrar antibióticos o antiinflamatorios y analgésicos. 

3. Bronquitis y afecciones respiratorias caninas

La bronquitis en el perro es una patología más grave que la faringitis y la laringitis (que afectan a las vías respiratorias superiores) porque está localizada en los pulmones.
"Es la inflamación de los bronquios y requiere un tratamiento con antibióticos y antiinflamatorios", advierte Cameno.

4. Pulmonía canina

La pulmonía canina está desencadenada por un enfriamiento del perro y requiere tratamiento con antibióticos.
Los perros con afecciones pulmonares como el asma son más proclives a padecer patologías de tipo respiratorio en invierno. Estas enfermedades se pueden agravar si el animal está expuesto a la contaminación atmosférica de una gran ciudad.
Con ellos hay que tomar más precauciones para evitar que enfermen. De nuevo, el veterinario será quien determine si el perro necesita antibióticos u otro tipo de tratamiento para superar la enfermedad. 

5. La tos de las perreras

Esta enfermedad de carácter vírico es equiparable (con sus evidentes diferencias) a un catarro humano y tiene más incidencia con el frío invernal. El frío ralentiza el funcionamiento y eficacia del sistema inmunológico del perro, por lo que este queda más vulnerable frente a bacterias y virus que le provocan enfermedades.
Su principal síntoma es la tos y es una enfermedad muy contagiosa entre canes, ya que se transmite a través del aire cuando el perro tose.
En cuanto al tratamiento, hay una vacuna para combatirla. Por ello, los perros que en invierno pasan una temporada en lugares donde habitan varios canes, como las residencias, deben tener la cartilla de vacunación al día para prevenir contagios. 

Consejos contra las enfermedades caninas en invierno

Ciertas medidas preventivas protegen al perro de las enfermedades desencadenadas por el frío invernal. Por este motivo, conviene recordarlas:
  • Secar bien al perro tras un paseo bajo la lluvia. Si el can se moja con la lluvia o la nieve durante el paseo, hay que protegerle con prendas que le abriguen e impermeabilicen frente a las inclemencias climatológicas.
  • Proteger la cama del perro del frío. Los cambios bruscos de temperatura son los desencadenantes más habituales de enfriamientos en el perro. Hay que evitar colocar la cama del can al lado de la calefacción, donde esté demasiado caliente. De esta manera, se previene que acuse más la variación térmica con respecto al exterior.
  • Evitar al animal los cambios bruscos de temperatura. La exposición a diferencias térmicas extremas es el peor enemigo para la salud del perro en invierno. Durante los meses más fríos del año, las casas tienen una temperatura elevada con respecto al exterior. La diferencia de temperatura bloquea los sistemas de defensa del can y los virus aprovechan este momento para atacar.

Razas de perros más sensibles a las enfermedades invernales

Los perros con enfermedades crónicas cardíacas y pulmonares son candidatos para enfermar más con el frío invernal.
Según el veterinario Javier Miner, "un catarro o un enfriamiento en estos animales puede empeorar mucho su salud y tienden a recuperarse con más dificultades que un animal sano".
Con estos perros hay que tener especial cuidado durante el frío invernal: secarles bien en casa si suben mojados por la lluvia o nieve de la calle, protegerles con prendas de abrigo e impermeables y evitar los cambios bruscos de temperatura y las corrientes de aire son medidas muy necesarias. 


Además, los canes con mucha edad y los cachorros son más propensos a la enfermedad con las bajas temperaturas invernales. En el primer caso, debido a que el sistema inmunitario del perro no funciona con la misma eficacia que cuando el animal es más joven y, en el segundo caso, porque las defensas no están desarrolladas de manera suficiente. 



Publicado en Consumer



viernes, 27 de noviembre de 2020

15 COSAS A TENER EN CUENTA ESTE INVIERNO


Las bajas temperaturas de esta época del año ponen en riesgo la salud de personas y animales. En el caso de los perros, consultamos a Eliseo Zuriaga, de la comisión de clínicos del Colegio de Veterinarios de Valencia cuáles son los puntos que debes comprobar para que nuestra mascota pase el invierno sin sufrir problemas específicos por el frío.

1. Compruebe que el perro no esté demasiado flaco. Los animales que están demasiado delgados para su raza están más expuestos a coger enfermedades estos meses. ¿Cómo saber cuál es el peso ideal de un perro? No es fácil, porque varía según la raza y en algunos casos el sexo, pero tres signos pueden alertarle de que su perro necesita ganar kilos: 1) Que no tenga una capa de grasa en el pecho. 2) Que a simple vista se aprecien las costillas, las vértebras de la zona lumbar u otros huesos como los de la cadera. 3) Que claramente haya perdido masa muscular.


2. Tenga en cuenta la relación entre superficie y masa corporal del animal. A menor tamaño del animal, mayor es la relación entre su superficie corporal y su masa, y más expuesto está a las consecuencias del frío. Los perros pequeños sufren hipotermia más a menudo. Las razas grandes, toleran mejor las bajas temperaturas.

3. No le corte el pelo en invierno. El pelo del perro es una capa aislante. En general, ese pelo es suficiente para abrigarlo, aunque como indicamos más adelante no siempre es así. Este abrigo será casi imprescindible para las razas sin pelo, como los perros sin pelo mexicano y peruano, y el crestado chino. Por lo demás, como es sabido, los perros no sudan y pierden calor sobre todo por la respiración. Un buen abrigo, con los mismos tejidos que usaríamos los humanos, es la mejor protección.


4. Dele un buen refugio. Si el animal tiene que estar largo rato a la intemperie, hay que procurarle un cobijo a resguardo del viento, que cuente con un lecho cálido y también con tejido aislante.

5. No descuide el ejercicio. En invierno apetece menos salir a la calle o el campo, pero hay que acompañar al animal para que se mueva. Combata el sedentarismo, que puede provocar patologías a medio plazo.


6. Esté especialmente atento a estos consejos si su perro es mayor. La edad a partir de la cual un animal se considera geriátrico varía según la raza. En general, a menor tamaño más tarde se hace viejo un perro. Uno muy pequeño, como un chihuahua, es geriátrico a partir de los 12 años. Uno muy grande, como el dogo alemán, a partir de los 7.

7. La artritis empeora con el frío. Si el animal presenta dolor en sus patas o cojera en tiempo de frío, conviene llevarlo al veterinario para determinar si padece artritis.


8. Cuidado con las zonas de nieve. El olfato de los perros no le vale tanto en zonas nevadas como en zonas sin nieve. El animal pierde capacidad de rastreo y puede desorientarse. Hay que estar alerta también para que el animal no se moje o a que ande por zonas de hielo.


9. Ojo a las patas. Hay que plantearse la posibilidad de ponerle botas especiales a los perros para el caso de travesías largas por la nieve. Si no, en general las almohadillas van a aguantar bien. No obstante, estemos atentos a que las almohadillas no tengan grietas y a que no estén demasiado listas (sin dibujo). Los perros que pasan mucho tiempo encerrados en una casa suelen presentar almohadillas lisas, que sufren más cuando sale al campo. Hay productos que endurecen las almohadillas, pero normalmente basta con que el perro no sea sedentario.

10. Prestemos atención a las zonas apicales. Las zonas más propensas a la congelación en un perro son la cola, los dedos de las patas, las orejas y la trufa (la nariz).


11. Atención al polvo y las alergias. En invierno las casas permanecen más tiempo cerradas y si nuestro perro padece dermatitis atópica, empeorará por la mayor presencia de ácaros del polvo. Lo mismo ocurre si los filtros de la calefacción por aire están sucios.

12. Mejor lejos de las fuentes directas de calor. Los perros no entienden que las cosas queman… hasta que se queman una vez, y esa única vez puede suponerle quemaduras graves. Es habitual que se refugien cerca de estufas o del fuego. Procure poner alguna barrera que impida que se acerque demasiado. Los perros que sufren hipertiroidismo tienen una sensación subjetiva de frío mayor y son más propensos, por tanto, a buscar el calor directo.


13. No deje de desparasitar al animal. Al contrario de lo que puede pensarse, en determinadas zonas, sobre todo del norte de España, algunas especies de garrapatas se dan más en invierno que en otras épocas del año.

14. Los cachorros precisan más cuidado, también en invierno. Al ser más pequeños y tener menos pelo o más fino, los cachorros no termorregulan su cuerpo tan bien como los adultos. Si tenemos una camada en invierno, lo más importante es evitarle el frío, que les baja el metabolismo y los predispone a hipotermias. Los cachorros expuestos a las bajas temperaturas no se mueven ni comen como es debido y pueden morir con facilidad.


15. ¿Cómo saber si nuestro animal sufre hipotermia? La temperatura corporal normal de un perro es de entre 37,5ºC y 39ºC. Se puede hablar ya de hipotermia cuando la temperatura corporal desciende por debajo de 35ºC. Por debajo de los 32ºC de temperatura ya existe riesgo de muerte para nuestra mascota. Tener a mano un termómetro digital como el usado en humanos para medir la temperatura rectal del animal es buena idea. Si el animal está hipotérmico, hay que llevarlo con urgencia al veterinario. Si no lo tenemos accesible, hay que sumergir al animal en agua tibia para recuperar la temperatura progresivamente, nunca de forma brusca.


Publicado en El País





miércoles, 6 de diciembre de 2023

CONSEJOS PARA CUIDAR LA PIEL DEL PERRO EN INVIERNO

El frío y la humedad también afectan a los canes. Realizar cambios en la alimentación, seguir ciertas pautas en el paseo o controlar la temperatura de casa ayuda a conservar el buen estado de su piel y de su pelo

Proteger la piel del perro del frío

Las armas naturales que un perro tiene frente a las inclemencias meteorológicas son la piel y el pelo. En invierno, cuando las temperaturas bajan más de la cuenta, llueve o la humedad es muy elevada, este escudo de defensa canino cobra especial relevancia. Por ello, cuidar y mantener en el mejor estado posible esta cobertura innata es más importante que nunca.


Características de la piel del perro

La piel de un perro actúa como pantalla protectora fisiológica y anatómica entre el animal y el entorno. Es el órgano más extenso que posee el can. Además de proteger al perro frente a los agentes externos, la piel desempeña una relevante labor en la termorregulación corporal.
Estos animales, a diferencia de los humanos, no cuentan con glándulas sudoríparas distribuidas por todo el cuerpo. En cambio, las alojadas en la región de los pulpejos o almohadillas plantares realizan la función de disipar el calor.

Capas de la piel del perro

La piel del perro está formada por tres capas:

Exterior o epidermis, compuesta por queratina. Actúa como una barrera ante los agentes externos. El grosor de la epidermis depende de la raza y edad del can, también de la zona donde se ubique. Así, la epidermis es mucho más gruesa sobre las superficies dorsales del cuerpo y laterales de los miembros anteriores y posteriores, y es más delgada en las áreas ventral e interna de estas zonas.


Dermis o corion, constituida por células y fibras colágenas. Elástica y resistente, protege el cuerpo del perro frente a posibles traumatismos. La dermis contiene el soporte vascular y nervioso de la piel y es la capa de defensa frente a la acción de los microorganismos.

Hipodermis o subcutis, compuesta por tejido conjuntivo laxo y tejido adiposo. Conecta la dermis al periostio, pericondrio o fascia profunda.

Cómo cuidar la piel del perro en invierno

Durante el invierno debemos prestar especial atención a la piel y el pelo del perro. Completar unas sencillas rutinas higiénicas y tomar ciertas precauciones con relación a la temperatura de nuestra vivienda o en el momento del paseo son medidas imprescindibles. Toma nota de los siguientes consejos:


Alimentación
Unas buenas pautas alimentarias durante el invierno, escogiendo una dieta más nutritiva y de calidad, ayudarán a que el can esté sano, incluidos su pelaje y su piel. Los piensos ricos en hidratos de carbono y proteínas son adecuados para esta época del año, al igual que los alimentos ricos en omega 3. En el mercado hay piensos específicos enriquecidos con este ácido graso poliinsaturado y cápsulas basadas en aceites de pescado adecuadas para los compañeros de cuatro patas.

Cepillado a diario
El cepillado, que debe ser algo habitual durante todo el año, es fundamental en invierno. Antes del paseo conviene desenredar el pelo del perro para evitar que, con el agua o la humedad, se le formen nudos o marañas.
Al volver de la calle, debemos repetir la misma operación, sobre todo si se ha mojado. Es imprescindible secarle bien el pelo con una toalla; si es necesario, podemos utilizar un secador a baja temperatura y a cierta distancia, para no quemar la piel del animal.


Cuidado con la calefacción
Los perros no necesitan una temperatura alta para estar confortables. Subir en exceso el termostato de la calefacción no es bueno para el animal. ¿Por qué? Primero, porque es un calor muy seco que puede dañar su pelaje. Y segundo, porque, al existir una gran diferencia de grados entre el interior y el exterior, la posibilidad de que el can enferme aumentará.

Vaselina en el hocico y las almohadillas
Si hay dos partes especialmente sensibles en un perro por la bajada de las temperaturas son el hocico y las almohadillas plantares. Ambas se resecan con facilidad y, en los casos más extremos, se agrietan (como ocurre con nuestras manos). En estos casos, que el animal se lama manteniendo húmeda la zona no solo no ayuda, sino que empeora la situación.
Para hidratar el hocico y las almohadillas la vaselina neutra es una opción excelente. Los aceites naturales también están recomendados para hidratar la piel canina y son totalmente inocuos en caso de que el perro los chupe. El aceite de coco, de almendras o la manteca de cacao son perfectos.


Protección durante los paseos
Aunque en general los perros tienen un físico robusto, no todas las razas caninas ni todos los animales gozan de buena salud o soportan de buena manera las inclemencias meteorológicas. El tipo de pelaje, la edad y el tamaño del can también influyen, al igual que si el animal está enfermo.
Pero que llueva o haga mucho frío no debe traducirse en privar a nuestra mascota de salir a la calle. En estos casos, colocar al perro un chubasquero o un jersey es muy útil, ya que evitará que el cuerpo se moje o humedezca. Asimismo, estas prendas ayudan a que el animal mantenga su temperatura corporal durante el paseo.


Corte de pelo
El pelo actúa como un abrigo natural para el perro, de ahí la teoría de que no conviene cortarlo durante el invierno. En principio, la idea es buena, pero con algunos matices. Los canes de melenas largas sí deben acudir al peluquero para que les recorte los pelillos de las patas y de la parte ventral del cuerpo, evitando que estas zonas contacten con el suelo y se mojen en el paseo.

Baño
Durante el invierno no deben interrumpirse los hábitos de higiene canina. Un buen baño una vez al mes, ya sea en casa o en una peluquería, es irrenunciable. Si optamos por hacerlo nosotros mismos, el champú ha de ser específico para perros y adecuado para el tipo de pelaje que tenga el animal. Asimismo, podemos recurrir a aplicarle una mascarilla o un acondicionador con el fin de hidratar tanto el pelo como la piel de nuestro compañero. 





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