El Wetterhoun es un perro de tamaño mediano, que mide entre 55 y 59 centímetros (21,6 y 23 pulgadas) a la cruz y pesa entre 25 y 35 kilos (55 y 77 libras) en la madurez. Su pelaje es grueso y rizado, excepto en la cabeza, las orejas y las patas, donde es más suave; el pelaje repelente al agua se describe como aceitoso al tacto. El color del pelaje puede ser negro o marrón liso, blanco y negro, o marrón y blanco, con o sin ticking o ruaning. La textura del pelaje no debe ser lanosa, ya que dicho pelo no repele el agua. Las orejas son de inserción baja y cuelgan planas hacia la cabeza, y la cola se enrosca firmemente sobre la espalda. La raza tiene una expresión inusual, algo severa, debido a la forma de los ojos, que la distingue de otras razas.
Historia
Los primeros Wetterhouns vivieron hace al menos 400 años en la provincia neerlandesa de Frisia. Se cree que la raza se originó a partir de perros romaníes, cruzados con un perro frisón autóctono, quizás el ahora extinto Perro de Agua Viejo. Perros de este tipo se criaban para la difícil y peligrosa caza de hurones (Mustela putorius) y nutrias (Lutra lutra) en el agua. También se utilizaban para recuperar aves acuáticas y servían como perros guardianes. Aunque casi desaparecieron durante la Segunda Guerra Mundial, los aficionados lograron recuperar la raza mediante una crianza cuidadosa, y desde entonces ha ganado popularidad.
Las bases de datos son mantenidas por el Nederlandse Vereniging voor Stabij- en Wetterhounen (El Club Holandés de Stabij y Wetterhoun) para evaluar genealogías y calcular coeficientes de consanguinidad.
Temperamento
El Wetterhoun es un excelente perro de caza, capaz de recuperar con eficacia tanto en tierra como en agua; sin embargo, su fuerte voluntad y sus habilidades naturales de guardia hacen que el entrenamiento temprano sea imperativo. El estándar de la raza describe al Wetterhoun como reservado, señalando que es "el perro guardián ideal", a pesar de nunca ser agresivo y disfrutar de la compañía de su familia.
Aunque se le describe como de carácter fuerte, el Wetterhoun nunca es terco ni desobediente. Demuestra tenacidad y un gran deseo de completar las tareas, sin importar el desafío. Mantiene la concentración para completar lo que considera su tarea. Esta raza es sensible y nunca debe ser tratada con dureza ni adiestrada con castigos.











