Recortada contra los rayos dorados del sol poniente, una jirafa masái (Giraffa camelopardalis tippelskirchi) se alza en la sabana del Maasai Mara, en Kenia. Su silueta oscura contrasta con el cielo abierto, atravesado por haces de luz que descienden desde una grieta en las nubes, creando una escena casi sobrenatural. Este efecto visual hace que la jirafa parezca estar siendo abducida, como si una fuerza invisible la llamara desde lo alto.
La jirafa masái habita principalmente las sabanas abiertas y bosques dispersos de África oriental, donde se alimenta de hojas de acacia y convive con otros grandes herbívoros. La fotografía, ganadora de la sección africana del Nature's Best: Windland Smith Rice International Photography Awards de 2013, transforma un momento natural en una imagen cargada de misterio y asombro.

