Es ampliamente conocida por sus delicadas, humorísticas y originales ilustraciones y obras a grafito protagonizadas por gatos y, ocasionalmente, otros animales. Su arte explora a menudo temas como el amor, la amistad y la vida cotidiana, plasmados con un estilo distintivo, ligeramente melancólico, pero a la vez encantadoramente excéntrico. Es conocida por pintar gatos con una «sorprendente profundidad emocional» o, como ella misma suele describir, por ver el mundo a través de «los ojos de un gato».
Su obra incluye con frecuencia escenas detalladas de gatos en jardines, paisajes nevados o interiores domésticos íntimos y ligeramente surrealistas. El trabajo de la artista aborda tanto temas alegres y desenfadados como otros más profundos e introspectivos, como la soledad, la añoranza y la contemplación silenciosa. Vicky Mount es considerada una artista consagrada con un estilo único y reconocible, frecuentemente descrito como una combinación de humor sutil con un toque de melancolía.












