HOLA AMIGOS


Bienvenidos a mi blog. Este será un sitio dedicado a la raza que me apasiona, el cocker spaniel ingles, y en general a todos los perros, con raza o sin ella. Aquí iré colgando temas relacionados con ellos, con los cocker y todo aquello que me parezca interesante, sobre veterinaria, etología etc...

Encontrarás que algunos artículos sobre el cocker son un poco técnicos, pero la mayoría son para todos los públicos. ¡No te desanimes !



Agradecimiento:

Me gustaría agradecer a todas las personas que nos han ayudado, explicado y aguantado tantas y tantas cosas, y que han hecho que nuestra afición persista.

En especial a Pablo Termes, que nos abrió su casa de par en par y nos regaló jugosas tardes en su porche contando innumerables “batallitas de perros”. Suyas fueron nuestras dos primeras perras y suya es buena parte de culpa de nuestra afición. A Antonio Plaza y Alicia, también por su hospitalidad, su cercanía, y su inestimable ayuda cada vez que la hemos necesitado. También por dejarnos usar sus sementales, casi nada. Y a todos los criadores y propietarios que en algún momento, o en muchos, han respondido a nuestras dudas con amabilidad.

Y, por supuesto, a Rambo, Cibeles y Maripepa, a Chulapa y Chulapita, y a Trufa, como no, y a todos los perros con pedigrí o sin el, con raza o sin ella por ser tan geniales.

Muchas gracias


Te estaré muy agradecido si después me dejas tus impresiones en forma de comentario.

Espero que te guste y que vuelvas pronto.



PARA LA REALIZACIÓN DE ESTE BLOG NINGÚN ANIMAL FUE MALTRATADO




domingo, 22 de septiembre de 2019

AVENTURAS DE VERANO, POR NICOLÁS AMIARD


Nicolás Amiard es un director de arte y diseñador francés, que sensibilizado por la enorme cantidad de perros abandonados, sobre todo en verano, ha unido la concienciación sobre esta problemática junto con las mascotas de comics y dibujos de nuestra infancia para crear este fabuloso proyecto. Lo llamó "Summer Adventures" (Aventuras de verano). Os dejo una muestra:












viernes, 20 de septiembre de 2019

COWGIRLS, POR DOREMAN BURNS (SPANISH & ENGLISH)



Las composiciones en acuarela de Doreman Burns de American Cowgirl son una fusión de luces y sombras, así como su propia imaginación y realidad, tanto del pasado como del presente. Su uso inusual de la acuarela produce imágenes limpias y nítidas, y da vida a su temas con colores y diseños vibrantes.

“Intento pintar una figura que retrate el fuerte espíritu independiente de las vaqueras, mientras trato de captar un reflejo preciso de la cultura occidental de las vaqueras. Estilizo, y doy un toque emotivo y romántico a mis vaqueras ".
En cuanto a los ojos difuminados, Burns dice: "Esto crea una mística intrigante que te atrae, pero protege la ventana al alma". Las pinturas son penetrantes y personales, la gente se identifica con ellas. Tienen una actitud
Vivir en el histórico Corrales, cerca de las montañas Sandia de Nuevo México, le da a Burns una fuente continua de inspiración para su serie actual, a la que llama "Bailando con vaqueras".
Nativo de Lubbock, Texas, Burns asistió a Texas Tech. Universidad. Ha recibido reconocimientos y premios de numerosas organizaciones. El trabajo de Burns se exhibe ampliamente en colecciones públicas y privadas.


Doreman Burns’ watercolor compositions of the American Cowgirl are a fusion of light and shadow, as well as his own imagination and reality, both past and present. His unusual use of the watercolor medium produces clean, sharp images, and brings his subject matter to life with vibrant color and design.
“I try to paint a figure that portrays the strong independent cowgirl spirit, while trying to grasp an accurate reflection of the western cowgirl culture. I stylize, emotionalize, and romanticize my cowgirls.”
As for the shaded eyes, Burns says, “This creates an intriguing mystique that draws you in, but protects the window to the soul.” The paintings are penetrating and personal, people identify with them. They have an attitude.
Living in historic Corrales, near the Sandia mountains of New Mexico, gives Burns a continuous source of inspiration for his present series, which he calls “Dancing with Cowgirls.”
A native of Lubbock, Texas, Burns attended Texas Tech. University. He has received recognition and awards from numerous organizations. Burns’ work is widely exhibited in public and private collections.

















miércoles, 18 de septiembre de 2019

EL PERDÓN DE MI GATO, POR ALMUDENA GRANDES



Mi gato me mira mal.

De entrada, desde que volvimos a Madrid me mira poco, porque pasa largas horas en su butaca favorita, sobre su manta favorita, y ya no viene a buscarme. Tengo que buscarlo yo y, cuando lo encuentro, me mira sin demasiado interés. Luego se deja rascar, acariciar, incluso cepillar, con una indiferencia casi desdeñosa, como si nada de lo que yo pudiera hacer por él mereciera su perdón.



Mi gato tiene ya 14 años.

Es un gato gaditano, pero no se acuerda. El primer verano, cuando lo devolvimos a su pueblo, a la urbanización donde mi hija pequeña lo rescató de debajo de un coche, todos nos congregamos a su alrededor, expectantes ante su reacción, y el resultado fue que no hubo reacción. Mi gato se había naturalizado madrileño por su propia voluntad y lo extrañó todo, la humedad del aire, la casa, el patio, el temblor rojizo de las buganvillas que bailaban sin cesar a merced del viento. Pero después de pasar dos días arrugado en una esquina, se atrevió a salir y descubrió una nueva manera de ser feliz. En sus primeros veranos, apenas lo veíamos. 



Estaba todo el día por ahí y llegaba por sorpresa de vez en cuando, sucio, cansado, a menudo con algo entre los dientes. Eran regalos para mí, ratones y pájaros que cazaba por instinto para depositarlos a mis pies. Mis hijos le chillaban, pero yo nunca dejé de acariciarlo, de felicitarlo con mi voz más cantarina, de premiarlo con un trocito de pescado crudo. Porque es un gato, un animal doméstico sólo cuando no puede ser otra cosa. Y en verano, en la playa, recobra su auténtica naturaleza de cazador salvaje.



Mi gato, que es viejo, ha cazado este verano cinco pajaritos.

Hemos podido salvar a cuatro, aunque no sé si habrán sobrevivido porque eran muy pequeños. Se habían caído del nido. Su verdugo no puede hacer nada más que esperar los regalos que caen del cielo, porque ya no es capaz de saltar la valla, pero nadie lo diría al verlo. Mi gato rejuvenece extraordinariamente cada verano. Sus sentidos se afilan, su cuerpo se estira, su cuello se alarga mientras mira a su alrededor, evaluando el panorama con un interés casi humano. Pendiente de cada voz, de cada ruido, estímulos imperceptibles para mí lo impulsan a saltar, a salir corriendo a toda prisa, aunque ya no pueda aventurarse en el mundo que empieza más allá del jardín. Por fortuna, porque cuando era más joven a veces volvía a casa malherido, medio muerto una vez.




No sabe pegarse. Esa era nuestra inquietud, verano tras verano, cuando desaparecía y nos lo encontrábamos en la calle después de mucho buscarlo, merodeando alrededor de otros gatos, machos alfa callejeros a quienes la lucha por sobrevivir a base de rebuscar en los cubos de basura había hecho mucho más hábiles, más pendencieros y victoriosos. Eso también se le ha olvidado. Mi gato no tiene memoria ni para lo bueno ni para lo malo, las heridas de guerra que su pelo ha ido cubriendo, nuestras visitas a la veterinaria que las cosió demasiadas veces, el miedo que le retenía dentro de casa, arrinconado en un sofá que yo forraba con mis pareos de la playa, hasta que llegaba el momento de volver a Madrid, al único hogar que sí es capaz de reconocer tras cualquier ausencia.




Es su casa, es su butaca, es su manta. Es su balcón y son sus tejados, el paisaje que mejor conoce, el que ha contemplado día tras día durante su vida entera. Pero se cansa de estar tumbado, de recorrer una y otra vez los mismos pasillos, los suelos de madera donde no puede escarbar, los techos de los que no caen pajaritos, los balcones que no desembocan en ningún jardín. Por eso me mira poco, me mira mal, y no trepa hasta mi mesa para acomodarse alrededor de mi ordenador, no me muerde en la punta de un dedo para recordarme mi obligación de acariciarlo, y ni siquiera parece disfrutar demasiado cuando voy a buscarlo con un lomo de boquerón, como los que en la playa son su golosina favorita.



Porque las vacaciones han terminado y todo es más seco, más pálido, más gris.

Nadie lo sabe mejor que mi gato, que aún necesitará un par de semanas más para perdonarme.


Escrito por Almudena Grandes en El País


lunes, 16 de septiembre de 2019

A DOG'S LIFE : RETRATOS DE PERROS CON EXPRESIONES HUMANAS


Ralph Hargarten es un reconocido fotógrafo profesional con sede en Hamburgo, Alemania, quién nos presenta “A Dog’s Life / Vida de perros”, una maravillosa y divertida serie de retratos de perros con expresiones faciales similares a las humanas.
Según Ralph, la mayoría de los perros tienen nombres de humanos, entonces se preguntó: ¿por qué no fotografiarlos como los humanos?
En esta serie, el fotógrafo trató de capturar diferentes expresiones como lo haría normalmente con la gente y, vaya que lo ha logrado; ya que cada perro nos refleja una personalidad que parece propia de un ser humano. ¡Disfruta!























MI PERRO HA MUERTO ¿QUE DEBO HACER?



Cada día, cientos de personas fotografían una estatua de bronce con forma de perro en Shibuya, Tokio. El monumento rinde homenaje a Hachiko, una mascota por la que los japoneses sienten especial cariño porque, protagonizó la más conmovedora historia de amor entre un can y un hombre.

En alguna ocasión, todos hemos escuchado una de esas historias que hablan de perros que parecen tener una sensibilidad especial hacia sus dueños y que les lleva a permanecer junto a la puerta del hospital, estación de tren o puerta de casa a la espera de que algún día regresen.


En ocasiones, en cambio, es la muerte de nuestra mascota la que sacude nuestras vidas. Cuando un perro muere, sus propietarios muchas veces sienten un enorme vacío, comparable al de una pérdida de un familiar. Ante la muerte de nuestro perro, hay una serie de trámites que debemos seguir y que a continuación te contamos:

Comunicarlo en el registro

Como si de una persona se tratase, cuando muere un perro es necesario comunicarlo ante los registros de identificación donde se encuentra inscrito el animal para comunicar su fallecimiento. Como cada comunidad autónoma tiene su propia legislación, es importante informarse antes sobre las leyes públicas de salubridad e higiene para evitar una posible infracción legal.


Debes evitar enterrar tú mismo al animal. Para deshacerte del cadáver es obligatorio hacerlo a través de los servicios municipales o a través de alguna funeraria de animales y mascotas.

Llamar al veterinario

Lo mejor en estos casos es hablar con el veterinario de confianza. Él se hará cargo del cuerpo del animal, un par de días, hasta que nosotros decidamos si queremos que nuestra mascota sea incinerada o enterrada, siempre dentro de la legalidad.



Cementerio de mascotas

Es probable que muchos dueños quieran enterrar a sus mascotas bajo el césped de su jardín, en la cima del monte que solían subir o junto al rio donde se solían refrescar. Sin embargo, existe una alternativa a todo eso. Los cementerios de mascotas son el lugar idóneo en el que tu ‘amigo’ puede descansar sin violar ninguna regla.
Existen cementerios locales que ofrecen lapidas y ataúdes, diseñados al gusto de los dueños para que sus mascotas descansen eternamente.


Cremación

La incineración de mascotas en España es una práctica cada vez más utilizada. Aunque algunos dueños no soporten la idea de quemar a sus perros, es la mejor opción para que guardar los restos de su mascota. Siempre puedes guardar la urna en un lugar seguro y cerca de donde tanto tiempo estuvisteis.