El cuerpo de un perro funciona como un sistema de palancas y poleas, y su espalda actúa como un vínculo crucial entre las partes delantera y trasera. La longitud de los huesos de adelante hacia atrás ayuda a mantener el equilibrio, que puede variar según la raza.
Dado que la forma está influenciada por la función, es importante pensar en para qué sirve cada raza, su forma única de moverse y sus necesidades específicas. Los perros están hechos para moverse como un todo unificado, por lo que debemos observar cómo se conecta su anatomía, qué tan bien funciona su estructura en conjunto y su solidez general para comprender cómo se desempeña cada raza.
En nuestras razas de Cocker Spaniel que siguen siendo perros de trabajo, con una función zootécnica bien marcada, la estructura y conformación que le da funcionalidad a la raza debe ser nuestra prioridad. Recordemos que a pesar de ser hermosos perros en nuestros hogares como mascotas o en los show de conformación y belleza, seguirán llevando en los genes al pequeño pero robusto y sólido, perro de campo, levantador y cobrador de caza!
Escrito por: Ana Gail