
Como podrás observar, los perros sí vienen cuando se les llama (a menos que haya una ardilla cerca), pero en el caso de los gatos, es mucho más probable que no sean sus propios nombres los que reconozcan sino ciertos tonos vocales, inflexiones y repeticiones de voz, indicó Anita Kelsey, experta en comportamiento felino. Desde su punto de vista:
"Los gatos no sabrán lo que significa una palabra, pero actúan en función de repeticiones y las consecuencias de las palabras. También, pueden reconocer un tono de voz específico. Entonces, por ejemplo, si dijeras 'din din', lo cual indicaría que es el momento de comer, después de eso, sabrían que la frase está relacionada con la posibilidad de recibir alimento.
Lo mismo sucede con los nombres. Las personas llaman a sus gatos con un tono diferente y estos reconocen el tono y sonido, lo que significa que podrían recibir atención de sus seres humanos.
La repetitividad de un nombre puede estimular la respuesta de un gato, simplemente porque fue condicionado a que obtendría atención de parte de su dueño. Un gato responde por el tono, sonido de una palabra, uso repetitivo, en vez de un nombre".6
Tienes que admitir que, en cierto modo, en un momento u otro has sido responsable de la audición selectiva de tu gato (o algún otro gato que conozcas).
Tal vez te estabas concentrando en escuchar un juego de fútbol o alguien más estaba hablando cuando alguien comenzó a hablar contigo. Entonces, ¿qué hiciste? Si dijeras "omití la segunda voz", podría ser muy parecido a lo que hace tu gato cuando sientes que te ignora.
Hay muchas bromas sobre los gatos y la audición selectiva, ya sea un niño pequeño con su madre, un padre que se concentra cuidadosamente en conducir cuando los niños en el asiento trasero pelean o un alumno decidido a estudiar un poco más mientras está sentado en un comedor ruidoso, antes de un examen importante.
Esto podría sugerir que, si alguien tiene una concentración tan dedicada que es capaz de omitir lo que "no es importante", podría indicar que tiene un coeficiente intelectual más alto que el promedio.
Incluso, un estudio reciente indicó que los gatos podrían ser tan inteligentes como los perros, en especial con respecto a algo llamado memoria episódica, que está relacionada con la introspección, y eso significa que algunos animales son autoconscientes; es decir, conscientes de sí mismos al menos hasta cierto punto.
¿Por qué tu gato no acude cuando lo llamas?
También, está la cuestión de si los gatos oyen y responden al sonido de la voz de su adorado humano, en vez de reconocer que es su nombre.
De acuerdo con un estudio realizado en Japón en 2013, los investigadores de la Universidad de Tokio determinaron que, en efecto, los gatos son perfectamente capaces de entender las voces de sus humanos, pero a menos que esperen recibir algo a cambio, en la mayoría de los casos, la respuesta será flagrantemente mínima.
En un caso concreto, Atsuko Saito, catedrático de la Escuela de posgrado en Ciencias y Artes, descubrió que los gatos sí reconocen las expresiones vocales de sus propios humanos.
Esto fue comparado con las voces grabadas de cuatro desconocidos que pronunciaban el nombre de gatos domésticos, 20 de estos herméticos animales respondieron al mover su cabeza u orejas, lo que Saito identificó como un comportamiento "orientador". Sin embargo, no movieron su cola ni hicieron ninguna vocalización, lo que denominó como comportamiento "comunicativo".
En algunas ocasiones, también se dilataron sus pupilas, indicó Metro. Pero para su sorpresa, ninguna de las grabaciones, ya sea en las que hablaban los desconocidos o dueños de los gatos, logró que se levantaran o movieran en alguna forma cuando escuchaban que los llamaban por sus nombres.
Lo más apropiado para la pregunta, "¿Por qué mi gato no acude cuando es llamado?" sería hacerla después de haberle brindado a tu gato todo lo que necesita por orden de importancia, como alimento, agua y refugio, y posiblemente una presa simulada en forma de señuelo de plumas o juguete con catnip (o tener la puerta constantemente abierta para que pueda entrar y salir a voluntad).
¿Acuden tus gatos a verte después de ocupar las tres cuartas partes del día o el equivalente felino? O ¿No lo hacen? No obstante, no debes molestarte tanto, ya que según Metro, ese es un comportamiento normal, debido a la "biología evolutiva" de los gatos.
No son como los perros—indicaron los investigadores—no viven en manadas; los gatos son cazadores solitarios y, como tales, no manifiestan el impulso de la necesidad de socializar, ni siquiera con los humanos que les dan todo lo que podrían desear y más.
Sin embargo, no todos están de acuerdo; algunos científicos señalan que los dueños de gatos solo necesitan buscar y descubrir la forma en que sus adorados gatos comunican sutilmente cuánto aman realmente a sus cariñosos humanos. Y las investigaciones recientes sugieren que incluso los gatos silvestres podrían socializar entre sí más de lo que se pensaba.
Los perros comprenden su lugar en el orden general; que los humanos en la casa—al menos los mayores—son los líderes proverbiales de la manada. Pero, los gatos no designan a nadie, humano o de otra especie, como sus guías, protectores o mentores. Los gatos son—cuando quieren ser—sus propios maestros, y así es como les gusta.
Por fortuna, cualquier gato que lleves a tu hogar para cuidar y mimar, de vez en cuando te permitirá creer que eres una parte importante de su vida. En términos generales, es un acuerdo que funciona bien para todos los involucrados, pero no debe percibir que lo sabes.