HOLA AMIGOS


Bienvenidos a mi blog. Este será un sitio dedicado a la raza que me apasiona, el cocker spaniel ingles, y en general a todos los perros, con raza o sin ella. Aquí iré colgando temas relacionados con ellos, con los cocker y todo aquello que me parezca interesante, sobre veterinaria, etología etc...

Encontrarás que algunos artículos sobre el cocker son un poco técnicos, pero la mayoría son para todos los públicos. ¡No te desanimes !



Agradecimiento:

Me gustaría agradecer a todas las personas que nos han ayudado, explicado y aguantado tantas y tantas cosas, y que han hecho que nuestra afición persista.

En especial a Pablo Termes, que nos abrió su casa de par en par y nos regaló jugosas tardes en su porche contando innumerables “batallitas de perros”. Suyas fueron nuestras dos primeras perras y suya es buena parte de culpa de nuestra afición. A Antonio Plaza y Alicia, también por su hospitalidad, su cercanía, y su inestimable ayuda cada vez que la hemos necesitado. También por dejarnos usar sus sementales, casi nada. Y a todos los criadores y propietarios que en algún momento, o en muchos, han respondido a nuestras dudas con amabilidad.

Y, por supuesto, a Rambo, Cibeles y Maripepa, a Chulapa y Chulapita, y a Trufa, como no, y a todos los perros con pedigrí o sin el, con raza o sin ella por ser tan geniales.

Muchas gracias


Te estaré muy agradecido si después me dejas tus impresiones en forma de comentario.

Espero que te guste y que vuelvas pronto.



PARA LA REALIZACIÓN DE ESTE BLOG NINGÚN ANIMAL HA SIDO MALTRATADO




viernes, 20 de abril de 2018

CÓMO ENSEÑAR A UN BEBÉ A ACARICIAR A UN PERRO/GATO, POR ROSANA ALVAREZ



Cuando se tienen perros, gatos y un bebé, como es nuestro caso, todo se te hace un caos. La verdad sea dicha, por mucho que quieras y que lo intentes, no puedes llevarlo “tó palante”. No te queda tiempo para nada, es más, te da la sensación de que al día le faltan horas, aunque las que tiene se te hacen eternas porque te parece que nunca vas a acabar con todo lo que tienes que hacer. Para colmo, si de la pareja trabajan los dos y no eres rica como para pedir excedencias o contratar a alguien que te arregle la casa, ya sabes: “¡no olvides supervitaminarte y mineralizarte!”, como decía Súper Ratón.


Así que, bueno, vas observando casi sin darte cuenta cómo el bebé va creciendo, y te das cuenta de que ya se mueve, gatea y lo coge todo, o al menos lo intenta. Si no andas con mil ojos, estaréis de acuerdo conmigo los que tengáis niños, en 0,2 milésimas de segundo se ha podido pillar los dedos con una puerta, darse de boca contra la mesa o suicidarse desde la trona, cuando no otras cosas peores.


Dentro de los elementos que conforman este tan tranquilo ambiente casero están los animales. Y claro, ellos tienen sus sitios y momentos de descanso. Y hay que tener mucho cuidado de que esa cosa que gatea a mil por hora no invada estos espacios y estos momentos de tranquilidad del animal. Porque una de las cosas que hará es agarrarle un puñado con la mano cerrada y tirar con todas sus fuerzas (no sabemos por qué, esto de arrancar pelo a puñados parece ser un instinto básico de los bebés)


Los bebés son muy pequeños, claro, pero no creáis que por eso no pueden entender lo que les expliques, lo que pasa es que no se pueden expresar con palabras, pero engañan más de lo que parece.  Además, llega un momento en que tienden a imitar lo que hacen sus padres. No hay que castigar, no hace falta, simplemente enseñarles cómo se debe hacer. El refuerzo positivo es la mejor arma, y en esta casa se escucha el ¡muy bieeeeeeen! por doquier. De vez en cuando los perros te miran con cara de: “¿dónde está el premio?”
Un ejemplo de las cosas que puedes enseñar a tu bebé es cómo acariciar al perro o al gato. Cambiar esa interacción en forma de agarrar pelo por otra en forma de tocar despacito. Y así, en vez de tener un perro calvo y un niño macarra, tendrás un perro feliz y relajado y un niño contento con sus bichos.


Por supuesto, el refuerzo positivo vendrá para el bebé por tocar suave al perro, y para el perro por aguantar sus manitas golpeándole, que lo de “suave” para un bebé que todavía no coordina bien sus movimientos es un decir, claro.
Que sepáis que yo también me he beneficiado del cambio, que ya me veía comprándome una peluca.
Posteriormente, cuando el bebé lo haya aprendido del todo, se le podrá ir enseñando la mejor zona donde tocarle, el mejor momento y muchas cosas más.



Por Rosana Alvarez Bueno en Etolia


VIVIR CON UN PERRO; POR EDUARDO CASAS HERRER


Desde hace unos años, el número de perros en los hogares españoles está aumentando. Según las estadísticas, hay en torno a seis millones censados en España —a los que hay que sumar una gran cantidad de ilegales cuyos dueños muestran su falta de civismo al no inscribirlos en los registros correspondientes—. He visto cómo en mi barrio cada vez se ven más por la calle y también puedo ver cómo muchos no reciben una calidad de vida suficiente.
Un perro no necesita vivir en una finca ni pasar el día al aire libre. Se adaptan, desde los más grandes a los diminutos, muy bien a un piso. Así pues, esa no es excusa para privarse de uno, pero hay otras preguntas que un futuro propietario se debe plantear. Las dos principales son qué presupuesto tengo y de qué tiempo libre puedo disponer.


Un can no es barato. Entre alimento y veterinario, el gasto ronda los mil euros anuales por cada uno. Si no dispones de ello, mejor plantéate otro tipo de compañero.
Lo que más exigen, por su salud y por la tuya, es ejercicio. Si no dispones de un mínimo de dos horas —mejor tres— que dedicarle, tu familia no debería tenerlo. Si no salen a la calle, a juntarse con otros semejantes y a cansarse, serán infelices. La mayoría de problemas de comportamiento están derivados de una socialización y ejercicio insuficientes. El viejo adagio de los especialistas es «un perro cansado es un perro feliz».


No le valen excusas. No le sirve que lleguemos cansados de trabajar. No es un condicionante que llueva, haga frío o calor. Necesitan salir y relacionarse. Nosotros tenemos que estar preparados para ello. Pasear bajo la lluvia es agradable si uno está bien preparado. Es buena idea tener ropa —vieja o fuerte... o ambas— solo para sus paseos, porque se va a ensuciar de barro, babas y marcas de patas, calzado cómodo y una mochilita con agua, un bebedero y algunos elementos de higiene y primeros auxilios.
Piensa que te necesitan todo el año. También en vacaciones. Tendrás que adaptar tus viajes o conseguir alguien que los cuide mientras tanto. Unos días en la playa —donde acepten perros— puede ser una experiencia muy enriquecedora, sobre todo si a tu mascota le gusta bañarse.


Si estás decidido a adquirir uno, tendrás que predisponerte a entenderle. No es un humano pero tampoco un juguete ni un autómata. Tiene su voluntad y necesita comprender su lugar en la vida y en la familia. Si no sabes, busca la ayuda de un especialista y hazlo pronto, porque las malas costumbres se corrigen mejor cuando no estén demasiado asentadas.
Ten en cuenta que tu perro te dará buenos y malos momentos. Que los cachorros son juguetones y destrozones. Que les cuesta unos meses aprender dónde tienen que evacuar —y que vas a tener que recoger sus excrementos siempre y en todo lugar, que por unos pocos incívicos, el conjunto de propietarios cogen fama inmerecida—. Que puede tener enfrentamientos con otros chuchos —hasta que esté bien educado— o se puede escapar durante el celo de las hembras —si no lo castras, lo que es un seguro de vida para ambos sexos—. Que se puede poner enfermo o tener algún problema psicológico, como el trastorno de ansiedad por separación. Si no estás dispuesto a aguantar sus problemas, entonces no quieras incorporar uno a tu familia.


Para un perro, sobre todo si ha estado contigo desde cachorro, tú lo eres todo. No comprende otra cosa que estar junto a su familia, protegerla y jugar con ella. Un abandono o renuncia es destructivo para su psique y el primero, además, le condena a una muerte casi segura y es un delito. Si no lo quieres para siempre a tu lado, búscate otra cosa, a poder ser, inerte, para adornar tu casa.
Debes comprender también que el perro tiene un lugar en el hogar y que no está destinado a ser el jefe ni a imponer su voluntad. Subirá a los sitios que tú le permitas, comerá a las horas y en los sitios señalados, y, en resumen, deberá cumplir las normas que se decidan. Enseñarle sin violencia es fácil. Si no sabes, busca ayuda.


Solo si se cumplen todas las condiciones enumeradas estarás capacitado para tener uno. Elige al que puedas manejar y, sea grande o pequeño, déjale ser perro. Me encuentro con muchos de raza pequeña —Yorkshire terrier sobre todo— cuyos dueños los tratan como si fueran un peluche, cogiéndolos en brazos cada vez que se cruzan con otro animal y brindándoles una sobreprotección que no necesitan. No selecciones un animal tozudo o de carácter difícil si es tu primer perro —aquí entran desde los pitbull a los nórdicos, en general— y adecúalo a tus necesidades —un pastor belga malinois necesita mucho más actividad, física y mental, que un golden retriever, si bien el mínimo son dos horas diarias hasta para el más tranquilo de todos—.


Y, por supuesto, considera adoptar a un mestizo abandonado en vez de comprar uno de raza. Las mezclas tienen una salud mucho mejor que los pura raza, dado que tienen una mayor variedad de genes —las razas se mantienen a base de cruzar un número de familias muy pequeño, lo que trae una muy dañina endogamia—.


Yo he tenido muchas mascotas desde niño —peces, canarios, hamsters, tortugas, y hasta un loro y un gato— y no hay ninguna con la que se logre la afinidad, compenetración e intercambio de amor que hay con un perro. Entienden gran cantidad de lo que decimos hasta extremos sorprendentes y son capaces de cualquier cosa por protegernos y hasta solo por alegrarnos si nos ven tristes. Saben detectar las variaciones de nuestro ánimo y tratar de compensar para llegar al equilibrio que un perro socializado siempre mostrará.


Cada perro tiene su carácter. Incluso dos hermanos de camada pueden mostrar comportamientos muy diferentes. A algunos les gusta bañarse en ríos y otros odian el agua. Los hay que prefieren tumbarse a tus pies —o a tu lado, si les dejas— y otros prefieren verte a una cómoda distancia. Lo más importante de todo, unos son sumisos y otros dominantes y cada uno necesita su trato particular.
Por eso, piensa muy bien si estás dispuesto a modificar tu vida para aceptar a uno a tu lado. Yo, durante diez años no pude, porque mi trabajo me lo impedía. Ahora, que vivo en pareja, entre los dos nos apañamos para darle a nuestras dos chicas la atención que necesitan.

 
 Dualla y Asli, las perras del autor

Si, después de todo, adquieres uno y no eres capaz, has cometido un error que puede condenar a una vida miserable a alguien para quien lo eras todo. Si, además, lo abandonas o no le das los cuidados que necesita, eres un miserable además de un delincuente.


 

Publicado en The Huffington Post por Eduardo Casas Herrer
Policía especializado en Delitos Tecnológicos, profesor univesitario y escritor.




jueves, 19 de abril de 2018

PERROS DE GUARDA Y DEFENSA, POR SERGIO GRODSINSKY


Un texto del conocido cinófilo y adiestrador Sergio Fabián Grodsinsky, a la sazón expresidente de la Asociación de Instructores Caninos de Argentina y autor de multitud de ensayos en torno al mundo del perro.

La conducta y las aptitudes del perro de guarda y del de defensa son muy distintas, pero erróneamente los destinamos a idénticas funciones. En este artículo el autor define las características de ambos grupos y advierte acerca del riesgo de emplear las razas como si los roles fuesen intercambiables.

Un error común, cometido incluso por no pocos adiestradores, consiste en confundir los perros de guardia con los facultados para la defensa: Falsa sinonimia funcional, pues la estructura, actitud y resolución son diferentes y de ningún modo los roles a cumplir permiten el uso de cualquier raza.



Ello se debe a que la excelencia de función responde, fundamentalmente, a la memoria genética de la raza o variedad, es decir, a la aptitud específica vinculada al atavismo y a la gimnasia histórica, más firme e imperante que las conductas adquiridas (troquelado) cuyo comportamiento "traduce" pulsiones sin la precisión de lo propio, intrínseco y original.


Entre los perros de guardia cabe citar al Bulldog, Dogo Alemán (conocido como Gran Danés), Fila Brasilero, Mastines Tibetano, Mastiff, Bulmastiff, Napolitano, Del Pirineo, Español, Pastor Húngaro, Dogo de Burdeos y, según algunos autores, el Dálmata y el Basenji. Las razas más difundidas para la defensa son el Pastor Alemán, Dobermann, Boxer, Pastor Belga de Groenendael, Schnauzer Gigante, Airedale Terrier y Rottweiler, y menos tradicionales, si bien óptimos en eficacia, Pastor Belga de Malinois, American Pitbull Terrier, y su variante oficial, American Staffordshire Terrier, Akita Inu y Sampson American Bulldog.

Rottweiler

Los perros de guardia


Se trata de perros escasamente sociables, muy desconfiados, que en la defensa asumen el papel pasivo (por reacción, más que acción). Protectores del territorio, antes que de las personas. Dentro del espacio a su guarda, los ejemplares de este grupo se muestran recelosos, inclusive para con la familia del dueño, pero nunca agreden sin advertencia previa. Al advertir la presencia de un intruso, buscan alejarle del territorio a su cuidado (la huida los conforma) y, como tienen resto, preferirán no morder. En la función de custodiar bienes son óptimos e insobornables.

 Mastín Napolitano

Los perros de guarda se distinguen por su temperamento vivaz -aunque serios-; no es necesario que posean un gran temple, pero sí condiciones para la vigilancia, más agresividad que combatividad, y autonomía de resolución, pues han de cubrir servicios a solas, sin un hombre conduciéndoles u ordenando el proceder en la emergencia.

 Mastiff

Una creencia corriente -tan manida como de equívoca consecuencia- es la de que, para cumplir bien su labor, el perro de guardia debe estar totalmente aislado, sin ningún contacto con el mundo exterior, encerrado durante el día en un canil o atado a la cadena y liberado a la noche. Yerro gravísimo: El perro aislado, marginal -cualquiera fuese su raza o sexo-, se convierte en un individuo neurótico, angustiado, que agrede por temor y en detrimento de obrar con inteligencia, medida y efectividad.

 Mastín Español

El Cave Canem inscripto en aquel mosaico de Pompeya, previniendo al extraño que sería mordido de trasponer los límites de la casa, alude al típico perro de guardia de la época, un mastín pugnace, a juzgar por el dibujo del cartel (el de un moloso negro, con orejas recortadas en triángulo, provisto de carlanca -collar de clavos- y sujeto a una cadena de eslabones rectangulares).

 

Los perros de defensa


A diferencia de los perros de guardia, el can apto para la función defensiva (y eventualmente le ataque) se distingue por su actitud generosa y sus lazos de extrema amistad con el hombre, al que tienen por indiscutible líder de jauría.

 Staffordshire Terrier

Vale pues una observación: Los caninos constituyen una especie social por antonomasia, pero en tanto los de guardia lo son menos, circunstancialmente, los de defensa conforman el grupo de socialización forzosa o casi (tendencia habitual e instintiva) de ahí el reconocimiento jerárquico y su sentido del orden que dichos cachorros reciben en la impronta (conducta aprendida entre las tres y siete semanas de vida, y que muchos ethólogos remiten al mismo nacimiento).

 Pastor Belga de Malinois

En estos perros, pues, la defensa asume un rol activo, propensión que los capacita a afrontar cualquier amenaza hacia el humano amigo o, inversamente, a combatir contra perros y humanos "de otra jauría".

Su disponibilidad a convivir o a subordinarse al hombre, a estar junto o en medio de la gente, puede sorprender al neófito. La jauría atávica, reforzada por la impronta, es la explicación. Y que, de ser necesario, confronte con el ajeno (a la familia, a ésta como jauría), queda explicado en el mismo axioma de protección grupal. Incluso el perro podría volverse en contra de quién, con anterioridad, estaba familiarizado y unido a él...porque, en toda jauría, el grado de líder no es inamovible, ni se hereda, debe demostrarse de continúo, y las vacilaciones o las órdenes contradictorias del humano dominante suelen desencadenar luchas por el poder, por el ejercicio del mando (sólo no ocurrirán tratándose de un pésimo perro, miedoso y, obviamente, poco confiable para la defensa de la familia-jauría).

 American Staffordshire Terrier

De lo expuesto se desprende que la dote más importante en los perros de defensa sea el equilibrio psíquico. Animales locos, mordedores, no sirven; como perjudica a la policía y a la sociedad el mantener en la institución los llamados "gatillos fáciles".

Dobermann

El Dobermann, raza sobre la cual recaen numerosas fantasías, resulta en realidad un perro de defensa muy equilibrado (aunque de rápidas reacciones y siempre vigilante). Más aún, etólogos reconocidos nos dicen que, "respecto a lo que fue hace tres décadas, el Dobermann perdió carácter, es hasta demasiado manso; funciona con los ladrones por el mito de lo que era, y porque, al perder su potencial pero conservar los propósitos de crianza, se hizo ladrador incorregible y constante vigía". Adiestrado, empero, continúa prestando interesantísima utilidad: por su inteligencia, rapidez de aprendizaje y fidelidad a la familia (jauría a la que pertenece).

 Boxer

En suma, un buen perro de defensa reunirá las siguientes cualidades: serenidad y capacidad de asimilación -para soportar eventuales daños o castigos durante su accionar-; poseer buen oído, olfato, presteza, acometimiento, postura atenta e intuición -a fin de no alertar al dueño innecesariamente o a causa de estímulos distantes, creando un estado de tensión en aquellos a quienes custodia-; ser dócil, sociable y no demasiado agresivo -para acompañar al amo en las diversas circunstancias- y, por cierto, fiel y animoso al cumplimiento de las tareas que se le encomienda. Un perro-herramienta, además de camarada de afecto y destino.



LAS RAZAS DEL AKC, GRUPO HERDING 2ª PARTE


Hasta 1983, las razas en el grupo Herding formaban parte del grupo Working. Todas las razas de pastoreo comparten una capacidad instintiva para controlar el movimiento de otros animales. Estas razas se desarrollaron para reunir, agrupar y proteger el ganado. Hoy en día, algunos como el Malinois belga y el Pastor Alemán son comúnmente usados para trabajos de policía y protección. El instinto de pastoreo en estas razas es tan fuerte que se sabe que las razas de pastoreo cuidan con delicadeza a sus dueños, especialmente a los hijos de la familia. En general, estos inteligentes perros son excelentes compañeros y responden maravillosamente a los ejercicios de entrenamiento.

 Finnish Lapphund

 German Shepherd Dog

 Icelandic Sheepdog

 Miniature American Shepherd

 Nowegian Buhund

 Old English Sheepdog

 Pembroke Welsh Corgi

  Polish Lowland Sheepdog

 Puli

 Pumi

 Pyrenean Shepherd

 Shetland Sheepdog


 Spanish Water Dog

 Swedish Vallhund





miércoles, 18 de abril de 2018

EL NUEVO AÑO CHINO DEL PERRO

El 16 de febrero comenzó el nuevo año chino, regido por el Perro de Tierra en su faceta Yang. Aquí tenéis algunas curiosidades sobre el perro en la cultura y astrología chinas.
La astrología occidental está basada en la posición mensual del sol y cuyo año nuevo comienza siempre el 1 de enero; en contra, el calendario chino está basado en la posición anual de la luna y acontece después de la segunda luna, llamada luna de primavera, tras el solsticio de invierno. Es por eso que el Año Nuevo Chino nunca cae el mismo día.
Cuenta una leyenda que Buda convocó a todos los animales del mundo para una reunión, pero sólo 12 de ellos se presentaron a la convocatoria. Como premio Buda les permitió gobernar un año a cada uno, hecho que hizo que para la astrología china el zodíaco se  representase por estos doce animales: Rata, Buey, Tigre, Dragón, Gato, Serpiente, Caballo, Cabra, Mono, Gallo, Perro y Jabalí.


En China el símbolo del perro es ambivalente y el perro budista se presenta como un perro-león, pues el león tiene el mismo simbolismo que el perro. Para el mundo oriental el perro tiene la capacidad de ver espectros y puede captar las energías sutiles conociendo los problemas que atraviesan las personas que conviven con ellos.
Emparentado con los lobos, el perro simboliza a los espíritus y en muchas otras culturas son los que guían a las almas tras la muerte física del humano.


Li Shizhen, médico de la dinastía Ming (1368-1644), escribió en su tratado sobre hierbas medicinales que el perro puede ahuyentar a cualquier tipo de espíritu maligno, hecho que hizo que los perros fueran sacrificados y su sangre fuera utilizada para pintar los dinteles de las puertas debido a sus efectos mágicos.
El perro está regido por el reino del fuego (los otros reinos por los que nos regimos son: madera, tierra, metal y agua) y es el animal de compañía que representa al órgano corazón, cuya característica es el amor incondicional. Así, los perros son efusivos y vigorosos por su alta energía.
El perro representa la energía Shen ancestral, que es la energía más pura y emocional. Según la tradición china, el perro es depositario de una porción de energía Shen de cada órgano, lo cual nos orienta sobre la importancia que se le atribuye a su compañía.


Los antiguos chinos vieron en el perro cualidades de Reyes, es por eso que los consideraban grandes defensores de los bienes materiales y espirituales de la corte, y de los humanos en general. El perro se sentaba a los pies y a la derecha del emperador y de esta forma él se aseguraba su equilibrio psíquico, espiritual y corporal.
Para la astrología china el perro es el signo más noble, atento y bueno de todos: un guardián confiable y un compañero fiel.
Su signo es la lealtad y aquellos que nacieron bajo la regencia del perro suelen ser trabajadores y cariñosos y suelen estar dispuestos siempre a ayudar a los demás.
Desconoce la traición, es amante de la justicia y reacciona con violencia ante cualquier engaño. Aunque le gusta chismorrear, inspira confianza y sabe guardar los secretos que le hayan confiado. Además, es idealista y busca un mundo mejor.


Es por todo lo anterior que este año, según los entendidos, estará marcado por un animal juguetón y alegre que no conoce el rencor y está acostumbrado a obedecer, pero que luchará siempre contra las injusticias.
Según la antigua filosofía china, el contacto con los animales es necesario en la vida de los humanos, ya que ellos benefician nuestras condiciones físicas y psíquicas, al tiempo que armonizan nuestra salud. Son nuestros compañeros de viaje y por esa razón los antiguos ubicaron a los animales dentro del cuerpo humano, relacionándolos con los órganos internos.


Es un tema fascinante estudiar la filosofía y acupuntura chinas, porque podemos aprender mucho, no sólo del perro o gato, sino de los animales en general.
Para la redacción de éste artículo han sido imprescindibles los libros de Marita Casasola “Acupuntura en animales” y “Shen Shu. La casa de los sabios, El espíritu de los animales”, cuya lectura animo a disfrutar para quien quiera ampliar conocimientos.


NIÑOS Y MUJERES NATIVOS, POR SHERRY HARRINGTON (SPANISH & ENGLISH)



Sherry dice que dibujar siempre ha sido una pasión y que la pintura ha sido una extensión natural de ella misma. No puede recordar no dibujar. Sherry comenzó a pintar a la edad de doce años. Excepto por algunas clases durante su adolescencia y algunos talleres, Sherry es una artista autodidacta. Durante los últimos diez años, Sherry ha pintado temas que van desde la americana y los vaqueros hasta el oeste americano. Más recientemente, Sherry comenzó a pintar nativos americanos. Ella usa principalmente niños pequeños y mujeres. Sherry y su esposo viajan desde su casa en el centro de Texas. a Nuevo México, Arizona y Colorado cada año para conocer a las personas que pinta y para reunir material nuevo.  


Sherry says drawing has always been a passion and painting has been a natural extension of herself. She can't remember not drawing. Sherry started painting at the age of twelve. Except for some classes during her early teens and a few workshops Sherry is a self-taught artist. During the past ten years, Sherry has painted subjects ranging from Americana and the cowboys to the American west. Most recently Sherry started to paint Native Americans. She mainly uses young children and women. Sherry and her husband travel from their home in central Texas. to New Mexico, Arizona and Colorado each year to meet the people she paints and to gather new material.