HOLA AMIGOS


Bienvenidos a mi blog. Este será un sitio dedicado a la raza que me apasiona, el cocker spaniel ingles, y en general a todos los perros, con raza o sin ella. Aquí iré colgando temas relacionados con ellos, con los cocker y todo aquello que me parezca interesante, sobre veterinaria, etología etc...

Encontrarás que algunos artículos sobre el cocker son un poco técnicos, pero la mayoría son para todos los públicos. ¡No te desanimes !



Agradecimiento:

Me gustaría agradecer a todas las personas que nos han ayudado, explicado y aguantado tantas y tantas cosas, y que han hecho que nuestra afición persista.

En especial a Pablo Termes, que nos abrió su casa de par en par y nos regaló jugosas tardes en su porche contando innumerables “batallitas de perros”. Suyas fueron nuestras dos primeras perras y suya es buena parte de culpa de nuestra afición. A Antonio Plaza y Alicia, también por su hospitalidad, su cercanía, y su inestimable ayuda cada vez que la hemos necesitado. También por dejarnos usar sus sementales, casi nada. Y a todos los criadores y propietarios que en algún momento, o en muchos, han respondido a nuestras dudas con amabilidad.

Y, por supuesto, a Rambo, Cibeles y Maripepa, a Chulapa y Chulapita, y a Trufa, como no, y a todos los perros con pedigrí o sin el, con raza o sin ella por ser tan geniales.

Muchas gracias


Te estaré muy agradecido si después me dejas tus impresiones en forma de comentario.

Espero que te guste y que vuelvas pronto.



PARA LA REALIZACIÓN DE ESTE BLOG NINGÚN ANIMAL HA SIDO MALTRATADO




martes, 11 de octubre de 2016

AULLIDOS Y LADRIDOS; POR ANTONIO PÉREZ HENARES



Los lobos no ladran y los perros rara vez aúllan. El aullido corto de los lobeznos tiene algo de ladrido y quizás su porqué. El perro es de cierta forma un lobo infantil que no desarrolla del todo su instinto y comportamiento en pos de integrarse y liderar su manada pues entrega la jerarquía al hombre. De ese comportamiento se pueden derivar otros más, como el desinhibidor sexual patente en los lobos donde tan sólo macho y hembra dominantes se aparean. Y sus expresiones entre las que la voz tiene aspectos primordiales para sus relaciones.


Los aullidos de los lobos, generalmente de llamada y localización, de marcaje de territorio, nos han emocionado y sobrecogido siempre a los humanos. Por su sonido, por su significado y por la comprensión de que otra especie bien organizada se congrega y se reúne antes, tal vez, de iniciar la cacería. Que es cuando los lobos callan. Su persecución es siempre silenciosa. Y en ello también discrepan de sus hermanos domésticos.





Hace unos días un vídeo de un lobezno –que por algún percance estaba en manos humanas y recogido en un hogar– aullando ante el reclamo de unos congéneres suyos en televisión se convirtió en una de las piezas mundialmente más vistas. El lobato se soltaba la garganta, contestaba con entusiasmo a la llamada. Si alguna vez alguno de sus perros, que aunque no sea frecuente sí pueden hacerlo en ocasiones, olvida su ladrar y lanza uno de estos estremecedores alaridos, no se inquieten. No es que se esté convirtiendo en un lobo. Es que lo es. Siempre lo ha sido, aunque parezca tenerlo olvidado.






Publicado en La Razón
  

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