HOLA AMIGOS


Bienvenidos a mi blog. Este será un sitio dedicado a la raza que me apasiona, el cocker spaniel ingles, y en general a todos los perros, con raza o sin ella. Aquí iré colgando temas relacionados con ellos, con los cocker y todo aquello que me parezca interesante, sobre veterinaria, etología etc...

Encontrarás que algunos artículos sobre el cocker son un poco técnicos, pero la mayoría son para todos los públicos. ¡No te desanimes !



Agradecimiento:

Me gustaría agradecer a todas las personas que nos han ayudado, explicado y aguantado tantas y tantas cosas, y que han hecho que nuestra afición persista.

En especial a Pablo Termes, que nos abrió su casa de par en par y nos regaló jugosas tardes en su porche contando innumerables “batallitas de perros”. Suyas fueron nuestras dos primeras perras y suya es buena parte de culpa de nuestra afición. A Antonio Plaza y Alicia, también por su hospitalidad, su cercanía, y su inestimable ayuda cada vez que la hemos necesitado. También por dejarnos usar sus sementales, casi nada. Y a todos los criadores y propietarios que en algún momento, o en muchos, han respondido a nuestras dudas con amabilidad.

Y, por supuesto, a Rambo, Cibeles y Maripepa, a Chulapa y Chulapita, y a Trufa, como no, y a todos los perros con pedigrí o sin el, con raza o sin ella por ser tan geniales.

Muchas gracias


Te estaré muy agradecido si después me dejas tus impresiones en forma de comentario.

Espero que te guste y que vuelvas pronto.



PARA LA REALIZACIÓN DE ESTE BLOG NINGÚN ANIMAL FUE MALTRATADO




jueves, 29 de julio de 2021

BODEGONES CON ANIMALES, POR JASON WHEATLEY, 2ª PARTE


Jason Wheatley, nacido en 1963, vive en Utah. Es conocido por los bodegones fotorrealistas altamente simbólicos, pájaros, animales, bodegones de sabor surrealista, compuestos por objetos cotidianos mezclados con elementos tropicales. No solo flores y frutas, sino pequeños monos y loros que se apropian de los lienzos casi para hacer que los bodegones cobren vida, convirtiéndose en objetos ellos mismos.  Él mismo afirma que las personas tienden a proyectar sus atributos humanos en sus mascotas. A medida que los animales se personifican, el humor subyacente proporciona un escenario en el que el espectador puede seguir la historia sin perderse por completo en el drama humano.