HOLA AMIGOS


Bienvenidos a mi blog. Este será un sitio dedicado a la raza que me apasiona, el cocker spaniel ingles, y en general a todos los perros, con raza o sin ella. Aquí iré colgando temas relacionados con ellos, con los cocker y todo aquello que me parezca interesante, sobre veterinaria, etología etc...

Encontrarás que algunos artículos sobre el cocker son un poco técnicos, pero la mayoría son para todos los públicos. ¡No te desanimes !



Agradecimiento:

Me gustaría agradecer a todas las personas que nos han ayudado, explicado y aguantado tantas y tantas cosas, y que han hecho que nuestra afición persista.

En especial a Pablo Termes, que nos abrió su casa de par en par y nos regaló jugosas tardes en su porche contando innumerables “batallitas de perros”. Suyas fueron nuestras dos primeras perras y suya es buena parte de culpa de nuestra afición. A Antonio Plaza y Alicia, también por su hospitalidad, su cercanía, y su inestimable ayuda cada vez que la hemos necesitado. También por dejarnos usar sus sementales, casi nada. Y a todos los criadores y propietarios que en algún momento, o en muchos, han respondido a nuestras dudas con amabilidad.

Y, por supuesto, a Rambo, Cibeles y Maripepa, a Chulapa y Chulapita, y a Trufa, como no, y a todos los perros con pedigrí o sin el, con raza o sin ella por ser tan geniales.

Muchas gracias


Te estaré muy agradecido si después me dejas tus impresiones en forma de comentario.

Espero que te guste y que vuelvas pronto.



PARA LA REALIZACIÓN DE ESTE BLOG NINGÚN ANIMAL HA SIDO MALTRATADO




viernes, 22 de abril de 2016

EL PERRO CHIRIBAYA (SPANISH & ENGLISH)




El pastor Chiribaya o pastor peruano es una raza de perro precolombina del suroccidente del Perú, identificada por las 42 momias descubiertas por la antropóloga Sonia Guillén Oneglio en el distrito de Ilo, departamento de Moquegua, en la costa sur del Perú. Se ha establecido que era un perro pastor de llamas, que no solo fue parte importante de la estructura social de los antiguos peruanos, sino que recibió un trato especial después de su muerte.


Momias

Los perros se encontraron sepultados en cementerios al lado de momias humanas de la cultura Chiribaya que prosperó en la costa sur del Perú y que enterraba a sus mascotas con todos los honores de un fiel amigo y compañero de trabajo. El hallazgo se debe a las investigaciones de Sonia Guillén, quien debe su fama al estudio de antiquísimas momias de personajes que organizaron prósperas culturas desde Chachapoyas hasta las costas de Moquegua. Las momias datan del año 900 al 1350



En la zona del puerto de Ilo se encuentra el Centro Mallqui ("momia", en quechua), dedicado a la investigación de la Cultura Chiribaya, desarrollada en un cacicazgo del periodo conocido como "intermedio tardío", del año 900 hasta el 1350 de nuestra era, y cuyo territorio posee una característica que son el sueño de todo antropólogo: su suelo es extremadamente seco, contiene gran cantidad de nitratos lo que aseguró la conservación de los restos físicos de quienes habitaron este lugar. 


Sonia Guillén sostiene que la tumba de una persona refleja su posición social, política y religiosa dentro de la organización de los pueblos antiguos, y en el caso de estos perros las tumbas demostrarían que, habiendo cumplido una vida productiva dentro de la organización Chiribaya, recibieron buen trato, ya sea vivos o muertos. 

Características

Ermanno Maniero, presidente del Kennel Club del Perú y la médica veterinaria Viviana Fernández de la Universidad de San Marcos examinaron exhaustivamente las momias halladas y determinaron que estos canes tenían el cuerpo más largo que alto; poseían abundante pelaje de color que podía variar entre el amarillo y el rojizo, algunos con manchas oscuras sobre el lomo o la cabeza; que tenían las orejas recortadas y caídas; y sus patas era tipo "liebre", es decir que permitían al animal moverse sobre la arena o la tierra con menos esfuerzo, cualidad que quizá sea la que le dio la importancia dentro de la estructura de vida chiribaya. Consideraron que no hay duda que se trata de un perro pastor originario del Perú. 

Pastoreo

Los chiribayas desarrollaron una economía costera, con el aprovechamiento de la pesca y de otros recursos marinos, también con agricultura, pero intensamente ganadera. Textiles y petroglifos dan cuenta de la actividad ganadera de los chiribayas, lo que apuntala la importancia del perro pastor en su sociedad. Según las investigaciones realizadas por la genetista Jane Wheeler, quien trabajó en el valle medio de Ilo y estudió los restos de las llamas y las alpacas de la región, los chiribayas criaron un tipo de llama que tenía el pelo más largo y muy fino, pero que fue ignorado por los conquistadores españoles, quienes usaron estas llamas como bestias de carga, provocando su exterminio. "Al tener tantas llamas, los chiribayas necesitaron perros para el pastoreo. Entonces, estos se convirtieron en compañeros de trabajo por lo que a su muerte recibieron los honores correspondientes", dice Sonia Guillén. 

Siguiendo el rastro

Martha Meier Miró Quesada, periodista, productora y documentalista y su equipo de trabajo pudieron registrar en imágenes los hallazgos e investigaciones de Sonia Guillén y los expusieron en 2006 en el documental titulado El Perro Pastor Chiribaya. 
Linaje

Gracias a las momias del perro pastor peruano o de Chiribaya, los investigadores han podido proponer la hipótesis según la cual los descendientes de los pastores de Chiribaya permanecen hasta nuestros días, y esto lo confirma la similitud entre los restos conservados y muchos de los canes que viven en el Puerto de Ilo, el valle del Tambo y en la ciudad de Mollendo (Arequipa).

Incluso el perro "Abdul", el guardián de las instalaciones del Centro Mallqui, puede haber sido un descendiente de los perros Chiribaya. Su pelaje amarillo, orejas caídas y hocico corto coinciden con las características de las momias. Y precisamente Martha Meier llama la atención de este detalle y dice que de alguna forma lo que llamamos "chusco" encaja con las características del pastor Chiribaya, por lo que no sería raro que con los años, este se haya propalado por todo el territorio peruano.

"Lo que queremos hacer ahora es recuperar la pureza de esta raza de perro. Por eso vamos a empezar un trabajo de recojo de ADN de los canes de la zona de Ilo para compararlo con el de las momias, y luego empezar un proceso de selección y crianza. Va a ser un trabajo de varios años, pero vale la pena", dice la documentalista. 

Genética

Un estudio del ADN mitocondrial de los pastores de Chiribaya momificados encontró tres haplotipos, dos de ellos nunca antes hallados y ausentes en las muestras de perros actuales y el otro encontrado también en perros de otros continentes.

The Chiribaya dog
 The Chiribaya dog (Spanish: perro Chiribaya) or Peruvian shepherd dog (perro pastor Peruano) was a pre-Columbian breed of dog the southwest of Peru, identified by the 42 mummies discovered by anthropologist Sonia Guillén Oneglio in the Ilo District, Moquegua Region, on the south coast of Peru. It has been established that it was a herding dog of llamas. The dogs were not only an important part of the social structure of the ancient Peruvians, but received special treatment after death. The dog variety has been referred to in various Spanish-language documentaries under different terms, such as el perro pastor Chribaya ('the Chiribaya shepherd dog') and pastor Peruano ('Peruvian shepherd'), though the ancient Peruvians did not keep sheep. Its original name is unknown. (It has been referred to more ambiguously by the term perro Peruano or perro del Perú ('Peruvian dog', 'dog of Peru'), but this has also been applied to an an extant but ancient hairless variety, referred to in more detail as perro sin pelo del Perú, 'hairless dog of Peru', or the Peruvian hairless, a favorite in South American dog shows.)


Mummies 
The dogs were found buried in cemeteries next to human mummies of the Chiribaya culture that flourished on the south coast of Peru, who seem to have buried their pets with all the honors of a faithful friend and co-worker. The finding is due to the research of Sonia Guillén, who specializes in the study of ancient mummies of from prosperous pre-Columbian cultures from Chachapoyas to the shores of Moquegua. The mummies date from the "late middle" period, c. 900 to 1350 CE.

In the port area of Ilo is Mallqui Center (from the word for 'mummy' in the Quechua language), dedicated to research regarding Chiribaya culture. This society developed as a chiefdom. Their territory has a feature that is the dream of every archaeologist: its soil is extremely dry, and it contains large amounts of nitrates, which ensured the preservation of the physical remains of those who inhabited this place.
Sonia Guillén argues that the tomb of a person reflects his or her social, political and religious position within their society. In the case of these dogs, the tombs suggest that, having completed a productive life within the Chiribaya civilization, they received good treatment, whether dead or alive.

Features 
Ermanno Maniero, president of Kennel Club of Peru, and veterinary doctor Viviana Fernández of the National University of San Marcos thoroughly examined the mummies found and determined that these dogs were short-legged, and were longer than they were tall; had abundant hair of colors that could vary between yellow and red, some with dark spots on the back or head; had cropped ears and falls; and had feet like those of a hare, allowing the animal to move on sand or soil with less effort, a quality that perhaps was important in the Chiribayas' environment.

The BBC reported even more features: The dog was small, had a long snout, was beige in color, with long fur and resembled a small Golden Retriever.

Grazing 
The Chiribayas developed a coastal economy, with the use of the fishing and other marine resources, but also engaged in agriculture, including intensive use of livestock. Textiles and petroglyphs realize the llama-focused livestock activity of Chiribaya people, which underlines the importance of the "shepherd" (herding) dog in their society. According to research conducted by geneticist Jane Wheeler, who worked in the middle valley of Ilo and studied the remains of the llamas and the alpacas in the region, the Chiribayas raised a type of llama that had the longest, finest hair, but it was ignored by the Spanish conquerors, who used these llamas as pack animals, causing their demise.[4] "Having so many llamas, the Chiribayas needed herding dogs. Then, its became co-workers so that its death received the honors", says Sonia Guillén.

Following the trail
Martha Meier Miró Quesada, journalist, producer and documentary filmmaker and her team were able to record in pictures the findings and investigations of Sonia Guillén and produced in 2006 a documentary titled El Perro Pastor Chiribaya ('The Chiribaya Shepherd Dog').

Lineage 
The mummies of the Chiribaya dogs led researchers to initially hypothesize that the variety's descendants remain to this day. This seemed anecdotally confirmed by the similarity between the preserved remains and many of the dogs that living in Ilo port,Tambo Valley, and the city of Mollendo (Arequipa Department).

Even the dog "Abdul", the watchdog of the facilities of the Mallqui Center, was thought to perhaps be a descendant of the Chiribaya dogs. Its yellow fur, ears droopingm and short snout match the characteristics of the mummies. Martha Meier drew attention to this detail, saying that the local dogs called chusco match the known characteristics of a Chiribaya dog, so it would not be surprising that over the years, this has been spread by throughout Peru: "What we do now is regain the purity of the breed of dog. So let's start working to gather DNA of dogs in the area of Ilo for comparison with the mummies, and then begin a selection process and aging. It will take several years to work, but worth it", says the filmmaker. However, genetic study thus far has not supported this idea. 

Genetics
A study of mitochondrial DNA Chiribaya dogs mummified found three haplotypes, two of them never before encountered, and absent in samples of current dogs, and the other also found in dogs of other continents.
This suggests that the modern dogs of the area are not related closely if at all to the ancient Chiribaya variety.
 

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