HOLA AMIGOS


Bienvenidos a mi blog. Este será un sitio dedicado a la raza que me apasiona, el cocker spaniel ingles, y en general a todos los perros, con raza o sin ella. Aquí iré colgando temas relacionados con ellos, con los cocker y todo aquello que me parezca interesante, sobre veterinaria, etología etc...

Encontrarás que algunos artículos sobre el cocker son un poco técnicos, pero la mayoría son para todos los públicos. ¡No te desanimes !



Agradecimiento:

Me gustaría agradecer a todas las personas que nos han ayudado, explicado y aguantado tantas y tantas cosas, y que han hecho que nuestra afición persista.

En especial a Pablo Termes, que nos abrió su casa de par en par y nos regaló jugosas tardes en su porche contando innumerables “batallitas de perros”. Suyas fueron nuestras dos primeras perras y suya es buena parte de culpa de nuestra afición. A Antonio Plaza y Alicia, también por su hospitalidad, su cercanía, y su inestimable ayuda cada vez que la hemos necesitado. También por dejarnos usar sus sementales, casi nada. Y a todos los criadores y propietarios que en algún momento, o en muchos, han respondido a nuestras dudas con amabilidad.

Y, por supuesto, a Rambo, Cibeles y Maripepa, a Chulapa y Chulapita, y a Trufa, como no, y a todos los perros con pedigrí o sin el, con raza o sin ella por ser tan geniales.

Muchas gracias


Te estaré muy agradecido si después me dejas tus impresiones en forma de comentario.

Espero que te guste y que vuelvas pronto.



PARA LA REALIZACIÓN DE ESTE BLOG NINGÚN ANIMAL FUE MALTRATADO




lunes, 9 de noviembre de 2020

LOS HOMBRES QUE AMAN A LOS LOBOS


Dos lobos se dejan ver relajados entre los brezos, ajenos a los visitantes, que, en total silencio, observan la escena con telescopios desde una ladera a unos 900 metros de distancia. La contemplación es nítida en esta mañana primaveral en la sierra de la Culebra (Zamora) y regala sucesivas apariciones de los dos animales, hasta que finalmente se esconden tras un castaño seco, como si quisieran dar por terminada su exhibición. Cientos de visitantes, pertrechados con equipos fotográficos y potentes prismáticos, acuden cada año a esta sierra, el epicentro de una práctica turística que persigue observar lobos y facilitar la inmersión en una naturaleza salvaje en la que pervive el gran carnívoro.


El turismo de naturaleza y de observación de lobos empieza a consolidarse en Castilla y León como punta de lanza de una actividad que va camino de hacer cambiar la percepción social sobre este animal. Hasta ahora, al norte del Duero, la caza era la manera normal de relacionarse con este animal. Pero la aparición de casas rurales y guías profesionales que ofrecen avistamientos de lobos está cambiando los esquemas y refuerza la posición de los partidarios de la plena conservación del lobo (sólo está protegido al sur del Duero). 


La sierra de la Culebra, integrada por 12 municipios en el extremo noroccidental de Zamora, es una reserva regional de caza. Anualmente, aquí, se celebran subastas para matar ocho lobos, lo que permite generar ingresos a los ayuntamientos (dentro de un plan de la Junta para cazar un total de 140 lobos al norte del Duero). Pero, a la vez, esta sierra es uno de los escenarios preferidos por los cazadores de fotos de fauna salvaje. Entre 10 y 11 manadas se mueven en estas laderas de suelos envejecidos y erosionados donde menudean los pinos y robles que se alían con los brezos para camuflar al lobo (que se alimenta de ciervos, corzos o jabalíes, lo que amortigua la depredación sobre el ganado).
"En esta zona, hay un enorme potencial para el turismo de naturaleza, que puede ser un gran aliado de la economía local", explica Javier Talegón, un biólogo que promueve la observación de los lobos desde la empresa Llobu y que divulga una cultura lobera que ha dejado rastros. El relieve favorable del suelo junto con la vigilancia de la guardería forestal facilitan los avistamientos.


El resultado es que el turismo de naturaleza ya produce más ingresos que la caza del lobo en la sierra de la Culebra. Hoteles y restaurantes generan unos 400.000 euros al año (a lo que se debe sumar la venta de alimentos, productos tradicionales y recuerdos) mientras que la caza del lobo deja sólo unos 40.000 euros. En Villardeciervos, hace tres semanas, se subastaron dos lobos (pagados a razón de 5.000 euros por cabeza) así como otros ungulados en una jornada de gran tensión social porque crece la oposición a cazar el lobo.
"La gente de la zona ve con buenos ojos el turismo de naturaleza", sentencia Talegón, convencido de que esta actividad debe regularse para que sea compatible con la conservación (falta señalización, profesionalización, evitar aproximaciones excesivas a las camadas...). Pero compatibilizar caza y turismo resulta complejo, dada la falta de regulación. Incluso se han dado casos de turistas que se han visto sorprendidos por los disparos de cazadores apostados cerca de los lugares de observación del lobo. 


"Nosotros vemos los lobos cada día; la observación del lobo está garantizada con un 70% de probabilidades, y en verano, con un 90%", explica Antonio Herrero, que organiza excursiones e itinerarios para ver al carnívoro (empresa de turismo activo Aherca en Villardeciervos). Herrero vivía con su mujer, Laura Beltrán, en Sant Joan Despí hasta que ambos decidieron cambiar de casa y vivir más cerca de los lobos.
Herrero se considera un amante de los lobos; pero es pragmático. "No me gusta que se mate a estos animales, pero hay que admitir que la caza deja ingresos al Ayuntamiento. Para convencer a la gente de que hay que dejar la caza, hay que darles una alternativa económica. Y para mí, el turismo de naturaleza lo es", expone.
Este empresario sostiene que para que el turismo de naturaleza se convierta en una verdadera prioridad social es necesario que el Ayuntamiento de Villardeciervos perciba también que esta nueva actividad es rentable, pues ahora los beneficios económicos sólo proceden de la caza. Por eso, propone que parte de los beneficios del turismo también revierta al Ayuntamiento en forma de una tasa por estancia.


Jorge Echegaray, consultor independiente, sostiene, por su parte, que es una incongruencia que en una zona tan visitada para observar lobos se permita la caza. Juzga ambas actividades incompatibles. "La sierra de la Culebra se debería llamar parque nacional del Lobo", dice gráficamente. No ve lógico que el mismo espacio físico sea compartido por cazadores y turistas. "Esto es algo que no pasa en ningún país del mundo", sentencia. Otras zonas de Castilla y León (como Riaño) tienen esa misma doble frecuentación. "Que haya zonas en donde se cace el lobo y, a la vez, haya turistas me parece pintoresco. Ambas actividades son incompatibles", dice Carles Vilà, investigador experto en genética evolutiva y de la conservación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Vilà recuerda que la caza puede desestructurar el grupo y modificar el comportamiento de los ejemplares supervivientes. "Cazar un lobo que sirve de reclamo turístico es una contradicción, pues si se mata desaparece una fuente de ingresos", explica el investigador. 


Este experto destaca, no obstante, que la situación que se da en la sierra de la Culebra demuestra que hay lugares (ya sea por sus características geográficas, por la presencia de especies salvajes que pueden servir de presa o por el limitado impacto del lobo sobre la ganadería) aptos para difundir los atractivos vinculados al lobo. "Este es un buen ejemplo de que si se dan las condiciones, la naturaleza puede generar importantes ingresos".
Vilà indica que el lobo tiene un papel ecológico clave, pues regula la superpoblación de herbívoros (ciervos, corzos...), permite conservar sus poblaciones más sanas y proporciona alimento (la carroña residual) a otras especies (como mamíferos o aves).
"Rechazo la caza del lobo. Vale más el lobo vivo que el lobo muerto. En todo caso, se puede aceptar controles del lobo si hay algún ejemplar fugitivo o si causa problemas a la gente. Pero el espectáculo de las subastas de lobos (en Villardeciervos) es casposo y viejo", dice convencido José Fernández, alcalde de La Puebla de Sanabria (PSOE), el segundo municipio en extensión en la sierra de la Culebra. Convencido de que el hombre y el lobo se necesitan, Fernández dice que la conservación del gran carnívoro debe ser una prioridad "si queremos que este animal sea un símbolo de la lucha contra la despoblación" en estos pueblos zamoranos y ayude a fijar a sus habitantes. 


¿Resta la caza una mayor presencia de turistas? "Si no hubiera la actividad cinegética, los lobos se verían mejor, pues se acercarían más a la especie humana. Además, el hecho de que se mantenga la caza en un lugar como este hace que en mucha gente el rechazo a la caza aumente", dice Theo Oberhuber, experto en conservación de Ecologistas en Acción. Esta entidad propone incluir el lobo en el catálogo español de especies amenazadas para que no sea especie cinegética en ninguna comunidad autónoma.







Escrito por Antonio Cerrillo en La Vanguardia