HOLA AMIGOS


Bienvenidos a mi blog. Este será un sitio dedicado a la raza que me apasiona, el cocker spaniel ingles, y en general a todos los perros, con raza o sin ella. Aquí iré colgando temas relacionados con ellos, con los cocker y todo aquello que me parezca interesante, sobre veterinaria, etología etc...

Encontrarás que algunos artículos sobre el cocker son un poco técnicos, pero la mayoría son para todos los públicos. ¡No te desanimes !



Agradecimiento:

Me gustaría agradecer a todas las personas que nos han ayudado, explicado y aguantado tantas y tantas cosas, y que han hecho que nuestra afición persista.

En especial a Pablo Termes, que nos abrió su casa de par en par y nos regaló jugosas tardes en su porche contando innumerables “batallitas de perros”. Suyas fueron nuestras dos primeras perras y suya es buena parte de culpa de nuestra afición. A Antonio Plaza y Alicia, también por su hospitalidad, su cercanía, y su inestimable ayuda cada vez que la hemos necesitado. También por dejarnos usar sus sementales, casi nada. Y a todos los criadores y propietarios que en algún momento, o en muchos, han respondido a nuestras dudas con amabilidad.

Y, por supuesto, a Rambo, Cibeles y Maripepa, a Chulapa y Chulapita, y a Trufa, como no, y a todos los perros con pedigrí o sin el, con raza o sin ella por ser tan geniales.

Muchas gracias


Te estaré muy agradecido si después me dejas tus impresiones en forma de comentario.

Espero que te guste y que vuelvas pronto.



PARA LA REALIZACIÓN DE ESTE BLOG NINGÚN ANIMAL FUE MALTRATADO




domingo, 30 de octubre de 2022

HOY CONOCEMOS AL GATO VAN TURCO


El Van turco es un gato de tamaño grande y aspecto llamativo, ya que presenta un manto blanco y sedoso con determinadas manchas de color. Pero, además de bello, muestra un carácter amistoso y juguetón, lo que lo convierte en un perfecto compañero.


La antigua raza Van turco
El gato Van turco recibe su nombre de su lugar de procedencia, que es la zona de montaña que rodea al lago Van, el más grande de Turquía. Situado a 1600 metros sobre el nivel del mar, se localiza al sudeste del país.
Aunque sus inicios se remontan a la antigüedad, no es hasta mediados del siglo XX, aproximadamente en el año 1950, que una pareja de esta raza fue trasladada al Reino Unido, iniciando la cría fuera de su país de nacimiento.
Su origen remoto ha dado el tiempo suficiente como para que circulen diferentes leyendas sobre él. Algunas lo sitúan como uno de los animales que viajaban en el arca de Noé durante el diluvio, otras señalan que sus manchas se deben a la mismísima mano de Dios. En la actualidad es una raza de éxito en los Estados Unidos.


Características 
A simple vista estamos ante un gato de tamaño grande, aspecto robusto y fuerte y forma alargada. En la cabeza, triangular y pequeña sobre un cuello corto, encontramos unos ojos grandes, de posición oblicua y forma ovalada. Son de color ámbar o azul e incluso pueden tener un ojo de cada color. Es lo que se denomina heterocromía.
Las patas traseras son algo más largas que las delanteras. El pelo es de longitud media, siendo más corto en el cuello y los hombros. La cola llama la atención por su grosor, su cantidad de pelo y su aspecto de cepillo. El manto es suave y sedoso, carente de subpelo. En verano es más corto que en invierno. Su color es blanco, sin áreas amarillentas.
En cambio, sí tiene manchas que siguen el denominado patrón van, lo que quiere decir que se localizan en la cola y en la base de las orejas, donde la separa el denominado blaze o llama de pelo vertical y color blanco. También es admisible alguna mancha irregular en el cuerpo. El color de estas manchas suele ser naranja, rojizo, azulado, castaño, crema o incluso carey.


Conducta 
En general, si adoptamos un Van turco, nos encontraremos con un gato inteligente y de disposición amistosa, además de manifestar un carácter juguetón, curioso y activo, aunque no en exceso. Estas características lo convierten en un buen compañero para los seres humanos e incluso puede convivir con otros gatos o animales.
También son aptos para la convivencia con niños, siempre que hayan sido socializados y los pequeños sepan cómo manejar al gato sin causarle molestias. Aceptan bien los juegos, de ahí la buena sintonía que se puede establecer entre ambos.
Eso sí, hay que tener cuidado si hablamos de niños muy pequeños, ya que, sin querer y al tratarse de un gato grande, podría lastimarlos durante alguna sesión de juegos. Por último, tienen un maullido suave.



Cuidados 
Es aconsejable que escojamos una alimentación de calidad, cuyo primer ingrediente sea la carne, al tratarse de un animal carnívoro. Si le damos pienso, conviene ofrecerle comida húmeda, mejor a diario, para asegurarnos de que se mantiene bien hidratado. Por supuesto, hay que controlar la ración para no acabar ocasionándole problemas de sobrepeso.
En cuanto a la estimulación a nivel mental, es básico el enriquecimiento ambiental, de forma que tengamos un hogar donde el gato pueda desarrollar todas sus capacidades y no padezca aburrimiento, estrés o frustación. Estas situaciones podrían derivar en problemas de comportamiento como la eliminación inadecuada.
Además, es positivo dedicarle tiempo, lo que podemos hacer con juegos como lanzarle una pelota o incitándolo a perseguir un cordón. Es una buena manera de afianzar nuestro vínculo con él. Aunque, como todos los gatos, el Van turco va a dedicar horas a su autoacicalado, podemos pasarle un cepillo de vez en cuando.


Salud del Van turco
Hasta el momento, no se conocen enfermedades asociadas a esta raza, por lo que, en principio, no hay que vigilar nada más que el cumplimiento del calendario de desparasitaciones internas y externas y de vacunaciones.
Todo ello nos lo pautará el veterinario en función de las características o condiciones de vida de nuestro ejemplar. Algunos de estos gatos sufren problemas cardíacos. Además, pueden presentar sordera tanto completa como parcial vinculada al pelaje de color blanco.


Por su manto de longitud media tenemos que vigilar que no ingiera pelo en exceso para evitar la formación de bolas que le causen problemas gastrointestinales. Vómitos frecuentes son motivo de una visita al veterinario.
Se dice que el Van turco es un gato al que le gusta el agua, por eso, si comprobamos que es el caso de nuestro ejemplar, podemos ofrecerle baños de vez en cuando, sobre todo en los meses de más calor.








Publicado en Nfnatcane