HOLA AMIGOS


Bienvenidos a mi blog. Este será un sitio dedicado a la raza que me apasiona, el cocker spaniel ingles, y en general a todos los perros, con raza o sin ella. Aquí iré colgando temas relacionados con ellos, con los cocker y todo aquello que me parezca interesante, sobre veterinaria, etología etc...

Encontrarás que algunos artículos sobre el cocker son un poco técnicos, pero la mayoría son para todos los públicos. ¡No te desanimes !



Agradecimiento:

Me gustaría agradecer a todas las personas que nos han ayudado, explicado y aguantado tantas y tantas cosas, y que han hecho que nuestra afición persista.

En especial a Pablo Termes, que nos abrió su casa de par en par y nos regaló jugosas tardes en su porche contando innumerables “batallitas de perros”. Suyas fueron nuestras dos primeras perras y suya es buena parte de culpa de nuestra afición. A Antonio Plaza y Alicia, también por su hospitalidad, su cercanía, y su inestimable ayuda cada vez que la hemos necesitado. También por dejarnos usar sus sementales, casi nada. Y a todos los criadores y propietarios que en algún momento, o en muchos, han respondido a nuestras dudas con amabilidad.

Y, por supuesto, a Rambo, Cibeles y Maripepa, a Chulapa y Chulapita, y a Trufa, como no, y a todos los perros con pedigrí o sin el, con raza o sin ella por ser tan geniales.

Muchas gracias


Te estaré muy agradecido si después me dejas tus impresiones en forma de comentario.

Espero que te guste y que vuelvas pronto.



PARA LA REALIZACIÓN DE ESTE BLOG NINGÚN ANIMAL FUE MALTRATADO




sábado, 26 de diciembre de 2020

LOS LOBOS SE HICIERON AMIGOS DEL HOMBRE ESCARBANDO EN LA BASURA



Un estudio genético indica que la capacidad para digerir el almidón de los cereales fue clave para la domesticación de los perros.

Según algunos estudios, hace unos 15.000 años, posiblemente en algún lugar de la actual China, comenzó la domesticación de los primeros perros. Otros, sugieren que algunos fósiles de 33.000 años de edad de estos animales encontrados en Siberia indican que ya entonces se había logrado domesticar a los lobos. Por último, es posible que los enterramientos humanos de Israel de hace 11.000 años en los que se encontraron perros dentro de las tumbas puedan ser el indicio más antiguo de esa larga amistad entre el perro y el hombre. Parece que lo único realmente claro sobre cómo y dónde se domesticaron a los primeros perros es que no resulta fácil de determinar.


Pese a ser aparentemente menos útiles que una oveja o una vaca, compiten por la distinción de primera especie animal domesticada y aunque han servido para cazar o tirar de trineos, en buena medida lograron su puesto en la civilización al ganarse la amistad de las personas. Según investigadores del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig, esta capacidad se debe a que parecen ser más hábiles que casi todos los animales a la hora de interpretar los gestos y el comportamiento social de los humanos, incluidos los primates no humanos. 
 
 
Averiguar cómo entraron los perros en nuestra sociedad es una tarea que se ha mostrado difícil para la ciencia y ha generado intensas discusiones. Ahora, un equipo internacional de investigadores dirigido desde la universidad sueca de Uppsala ha realizado un estudio en el que creen haber encontrado pruebas sobre cómo se produjo el primer acercamiento entre perros (entonces aún lobos) y humanos. Según ellos, comenzaron a acercarse a las poblaciones humanas para escarbar en las basuras en busca de comida con la que completar su dieta. 


Esta hipótesis la han planteado los investigadores después de analizar secuencias completas de los genomas de 60 perros domésticos de 14 razas con 12 lobos de distintas partes del mundo. A partir de este trabajo identificaron 36 regiones de su genoma relacionadas con el desarrollo del cerebro y el metabolismo del almidón, una molécula que le sirve de reserva alimenticia a las plantas y que, a través del arroz, el trigo o la patata, proporciona más del 70% de las calorías que los humanos consumimos en el mundo. El análisis sugiere que, por un lado, la diferenciación incluyó unos cambios de comportamiento en los que se favoreció la selección de rasgos como una menor agresividad y menos miedo a las personas, y por otro, el incremento en la expresión de una enzima que facilita la digestión del almidón y con él los cereales que podían producir las primeras sociedades agrarias. 
 
 
Este planteamiento no descarta que antes del desarrollo de la agricultura, los nómadas no capturasen lobeznos para educarlos como guardianes o cazadores. Sin embargo, sugiere que, en los orígenes de la revolución agraria, la aparición de restos de alimentos ricos en almidón en las inmediaciones de los poblados humanos atrajeron a los lobos convirtiendo estos espacios en lugar de encuentro entre los humanos y los lobos más sociables y que este acercamiento favoreció la domesticación. 
 
 
Erik Axelsson, investigador de la Universidad de Uppsala y líder del estudio, aclara que no cree que hubiese mucha comida disponible en aquellas basuras neolíticas. “Creo que algunos lobos eran buenos complementando su dieta normal con los restos de estas basuras. Quizá esta capacidad fue muy importante para estos lobos e hizo que tuviesen éxito”, explica Axelsson. Además, “para poder acceder a ese alimento que era importante para ellos, los lobos tenían que ser tolerantes al estrés (no salir corriendo cuando los humanos se acercasen)”, añade. De esta manera, poco a poco, los lobos perdieron tamaño cerebral y redujeron el de sus dientes, mientras mejoraban su capacidad social y se empezaban a ganar el apelativo de mejor amigo del hombre.

 
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